-¿Quieres comer algo?- pregunta Anna mientras se lanza al sofá.
Mark asiente y le sonríe.
-Tú...-observa a Anna de pies a cabeza con una mueca -¿cocinas?
-No me considero chef pero tampoco soy mala- Anna le guiña un ojo amigablemente mientras se levanta.
-Acompañame a la cocina. Haré lasaña ¿te gusta?- pregunta la joven mientras entran a la pequeña cocina.
-Sí. Te ayudo- ambos sacan de los estantes que cuelgan de la pared salsas y otros ingredientes -¿Siempre te quedas sola?- pregunta mientras se lava las manos.
-La mayor parte del tiempo. Mis padres trabajan juntos y pasan todo el día fuera. Mi hermana estudia en las mañanas y en las tardes está con sus amigas. Mi hermano estudia también y en las tardes practica fútbol en la escuela o con sus amigos. Lo debes conocer... Se llama Javier McLaren- Explica ella mientras enciende la cocina.
-Como no saberlo, es el más inquieto y travieso de su curso. Lo regaño más de cuatro veces por clases. -ríe -¿Realmente son hermanos? No se parecen en nada. Físicamente el color de cabello, tú eres tan.. -hace una pausa un momento buscando las palabras para describir a esa chica que cada vez conoce más -reservada. Tratas de pasar desapercibida mientras que él hace todo por llamar la atención.
-¿Sí? -pregunta Anna confundida. Su hermano es uno de los más guapos de la escuela, físicamente y corporalmente. Su porte de chico malo y su cuerpo de atleta lo hace parecer mayor, por lo tanto algunas chicas de último año, compañeras de Anna y de otros cursos. Están detrás de Javier, eso sin contar que es el mejor jugador de fútbol de su escuela y está rodeado de los chicos más populares. -Él aquí no es así. No habla casi con nosotros. Pensé que como estaba rodeado de amigos no necesitaba calor de familia.
-Normalmente las personas poseen tantos amigos por que se sienten solas, necesitan estar rodeados de gente para sentirse mejor. Tú como su hermana deberías hablar con él. -responde Mark haciendo pensar a Anna
-Bueno... -Contesta mientras abre una lata de salsa de tomates siente el filo de la cuchilla pasar por el costado de su dedo índice en un corte para nada pequeño, aproximadamente cuatro centímetros y luego observa salir el espeso líquido rojo carmesí correr por toda su mano. En un momento en pánico suelta un aullido y se limpia con la camisa blanca de su uniforme para ver de que profundidad es el corte.
Mark se gira al escuchar el grito de dolor de Anna y de su boca se forma una gran "O" al ver la mano de la pequeña llena de sangre -¿¡¡PERO QUE CARAJOS TE PASÓ!!?- pregunta Mark asustado. -Descuido mi mirada un momento y te cortas abriendo una lata de salsa-.
-No me regañes y ayúdame a curarme que me duele como el infierno-. Contesta Anna mientras observa su dedo cortado y su mano llena de sangre con horror.
Anna introduce la mano en el lava platos y con cuidado lava la cortada de la cuál no deja de salir sangre.
-¿Donde está el botiquín? -Pregunta entrando en desesperación.
-No lo sé. Necesitamos cubrir el dedo para que deje de botar sangre-. Contesta mirando a todas partes tratando de buscar algo que sirva. -¿Y las gasas?
-Utiliza mi camisa, igual ya está llena de sangre-. Dice Anna con simpleza mordiendose la lengua para no quejarse del dolor punzante que siente.
-¿Estas segura?- Dice Mark entrecerrando los ojos pensando que Anna bromea.
-Si. Ayúdame a desabrocharla rápido -contesta Anna con la voz quebrandose de a poco.
Mark pensó que no traía nada bajo y sin notarlo sus comisuras se elevaron en una sonrisa torcida, observaba a la joven buscando en sus verdes ojos si lo decía de coña.
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~June~
Novela JuvenilUna estudiante común y corriente. Un profesor agotado de la rutina. Nada en común, salvo la monotonía asfixiante de sus vidas. Una mañana de Junio sus vidas cambian al darse cuenta que encontraron lo que ambos sin saber estaban buscando. Un remolino...
