A nadie le pareció divertido el anuncio tallado en las puertas, hace tres días que sucedió y la tensión sigue como desde el segundo que vimos la sangre por el piso. La seguridad tuvo que aumentarse, la policía sigue sin llegar pero los guardias privados están casi cada diez metros. Para ser una broma de mal gusto ya había pasado el límite hace mucho.
Las desapariciones pararon, tal vez se hartó y decidió dejarlo. Pero hay algo que me sigue rondando el pensamiento, un nombre y tres siluetas.
Decidí tomar un descanso antes de seguir con mi investigación personal sobre el tema, porque justo ahora cuando todo me grita ¡alerta algo aquí no está bien!, es cuando más necesito la verdad.
Los fines de semana eran mi tiempo de entrenamiento y aquí parado esperando mi turno de entrar al agua intento buscar algo más, algo que me diga "hey tal vez aquí tengas algo". Por supuesto que eso no va a pasar.
Mientras doy brazadas a la mayor velocidad que puedo veo entrar a mi padre dentro del lugar, es raro porque siempre eh pedido mi privacidad dentro del internado, soy de los que no les gusta que los vean hacer algo importante, la presión no me ayuda como a los demás.
Trato de ignorarlo, de concentrarme y pensar que no está ahí sentado viéndome nadar. Lo único que me agrada de todo esto es que no ha emitido ningún sonido de apoyo. Se mantuvo solo como un espectador más.
Mis dos horas de entrenamiento terminaron y quise acercarme para hablar con él, pero me dio una señal para que entrara a los vestidores con el resto del equipo. Una vez en ellos me di una ducha, sentía un ligero dolor en los hombros, y ese dolor comenzó a empeorar cuando un idiota entro al lugar.
—Apúrense señoritas que no tengo todo su tiempo —la voz de Lucas le provocaba migraña a todo el equipo, nadie lo toleraba.
—Cállate y sal de aquí Dalton —alguien grito desde el otro lado.
Salí ya vestido de la cintura hacia abajo para buscar el resto de mis cosas, intentado ignorar a todo el que estuviera cerca.
—Ya lo ven, Harler es obediente, deberían aprender de él —anuncio el idiota con burla en su tono.
Estaba cansado y adolorido, lo que menos necesitaba por el momento era a quien colmaba mi paciencia haciendo bromas sobre mí. Me di la vuelta para mirarlo y darle un empujón a ver si así dejaba de hablar de mi cada que se le antojara.
Solo llegue a mirarlo mal porque me interrumpieron.
—Lucas, si todos aprendiéramos de Alek y de cómo se comporta tú ya estarías en el piso con las costillas rotas y el pulmón perforado —dijo con suspicacia.
A lo que yo no puede evitar reaccionar con una sonrisa un tanto inocente. Algunos de mis compañeros estallaron risas después que Dalton ignorara el último comentario y se fuera sin decir nada más.
—Gracias Kayner —le dije al rubio que se acercaba a mí.
—No hay de que, te vino a provocar porque sabe que tu padre esta fuera —aseguro alzando una ceja.
—Había olvidado esa parte —fruncí un poco el ceño recordando—, de nuevo gracias.
Le di una pequeña sonrisa y fui a sacar mi uniforme de una de las secadoras. Acomode todo dentro de la mochila y la colgué en mis hombros.
Camine hacia el hombre que jugueteaba con unas llaves mientras veía el agua. Me detuve junto a él y por fin me miro.
—¿Estas libre cierto?
—Ahora sí.
—Necesito que me acompañes —dijo levantándose y comenzando a caminar a la salida.
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Infiltrados
Science-FictionWattys 2022 _____________ [Versión borrador] En el Internado Monarcas del Mañana se puede encontrar a estudiantes de todo el mundo, junto a una gran reputación y la excelencia académica. Pero no todo puede ser perfecto o normal, mi último año se tor...
