ALEK
Eminem resonaba por toda la casa, miré la hora en el despertador sobre la mesa de noche a mí derecha, las ocho cuarenta y tres de la mañana que buena forma de despertar en navidad, tome la camiseta negra que estaba sobre la silla del escritorio y la use para cubrir mi torso, abrí la puerta de mi habitación y camine por el pasillo hasta las escaleras, escuchaba dos voces coreando mientras bajaba los escalones, la mesa de vidrio ya tenia los platos y cubiertos puestos, por el arco que dividía a la cocina del resto de la casa pasaron Ander, Cira y por último mi madre con la comida entre las manos y moviendo la cabeza al ritmo de la música, la escena me dejó con la boca entre abierta y los ojos bien abiertos, me giré despacio hasta tener la mirada sobre el rubio sentado en el sillón.
—Por favor dime que sigo dormido y todo esto es un sueño —suplique.
Nil me sonrió con burla. Un dolor en mi antebrazo me hizo quejarme y voltear, Alina me veía con los ojos cansados, se estaba despertando al igual que yo, hice una mueca una tanto extraña, quejándome del pellizco que me había dado.
—Querías saber si seguías durmiendo —aclaró—, ya vez que no.
La sonrisa del rubio se ensancho, claro que lo estaba disfrutando. Camine hasta tirarme a su lado en el sofá.
—Nos levantamos temprano con la idea de preparar el desayuno —comenzó a hablar sin quitar la vista de su computadora, no pude evitar mirar que revisaba su correo y contestaba algunos de sus mensajes—, cinco minutos después de que Cira comenzara a cortar la fruta tu madre apareció y arruinó la sorpresa —fingió sonar ofendido—, se ofreció a ayudarnos para que todo fuera más rápido y como yo no soy el mejor cocinero Ander me envió a poner la mesa, recibí una llamada de mi padre pidiéndome ayuda con asuntos de la editorial y me descuidé dos segundos, cuando me di cuenta Cira decía que las mañanas se alegran con música y tu madre le sugirió a Ander poner su canción favorita, y por lo que veo a ella le gustó.
Eche la cabeza hacia atrás mirando las molduras del techo, una sonrisita se posó en mis labios durante unos segundos, lo que más me sorprendía era saber que a mí nunca me hubiera dejado poner música en ese volumen y menos que la disfrutará, no me sentía mal por eso sino todo lo contrario, era lindo saber que las personas que eran importantes para mí a ella le agradaban lo suficiente como para permitirles cosas así, que mi familia de sangre aceptará a la familia que elegí era otro nivel de satisfacción.
Mi madre no paraba de hablar con la morena en cuanto nos sentamos a la mesa, y a ella parecían no molestarle todas las preguntas que se escuchaban cada dos segundos. Hasta ahora habíamos vuelto a escuchar la historia de como sus padres decidieron migrar de Cuba a New York después de que se conocieran gracias a un viaje que hizo su padre a la Habana, habló sobre sus raíces latinas y lo distinto que era el resto del mundo, claro que Amelia aprovechó la oportunidad de como a ella y a Hall les ocurrió algo similar.
—Alek me contó sobre la empresa familiar, una marca de ropa si la memoria no me falla —dijo mientras le daba otro sorbo a su café.
—Sí, Farnell's existe desde que yo nací y con suerte después de graduarme en diseño de modas aplicaré para un puesto y seré aceptada.
Alina frunció el ceño mientras terminada de engullir su tostada.
—¿Cómo que aplicarás para un puesto?
—Mi madre es latina —dijo sirviendo más fresa a su plato— y siempre ha pensado que si quieres un trabajo o cualquier otra cosa debes hacerlo por ti mismo, no por ser la hija de los dueños actuales pudo entrar de un día a otro y colocarme en el mejor puesto, existen más personas que solicitan el empleo y tal vez hasta estén mejor preparadas, mis hermanas y yo vivimos con esa filosofía desde siempre, para nosotras es algo común.
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Infiltrados
FantascienzaWattys 2022 _____________ [Versión borrador] En el Internado Monarcas del Mañana se puede encontrar a estudiantes de todo el mundo, junto a una gran reputación y la excelencia académica. Pero no todo puede ser perfecto o normal, mi último año se tor...
