ALEK
Cierro la puerta detrás de mí y recargo mi espalda contra ella, siento el peso de mis hombros caer al igual que mi mano abrirse para soltar la mochila, mi habitación se ha convertido en un lugar seguro, o lo más cercano a eso. Jim está sentado sobre su cama con un libro entre las manos y varios lapiceros de diferentes colores alrededor de sus piernas, no tarda mucho en mirarme y forzar una sonrisa a manera de saludo, desde que compartimos habitación no hemos creado algo como una amistad, pero tenemos una buena convivencia, o así era hasta que me convertí en la persona más odiada del internado.
El pelirrojo no tarda más que unos segundos en tomar sus cosas y salir de la habitación con la mención de ir a estudiar a la biblioteca para que ambos estemos más cómodos, y es que si antes no teníamos demasiada comunicación y convivencia, desde hace tres días parece huir cada que pongo un pie dentro de la habitación, me convirtieron en una persona a la que deben temer.
Me meto dentro de la cama sin animo, es demasiado temprano para dormir y el ruido mental que atormenta mi interior no permite que pueda tener mucho tiempo de descanso.
No dejo de pensar, y por evitarlo tomo la computadora de uno de los cajones que tiene la mesa de noche a mi lado, en cuanto la pantalla se enciende una de las notificaciones se lleva mi atención, es de las oficinas de Cambridge. El pulso se me acelera y los escenarios sobre cómo se propago tanto una mentira hasta llegar a oídos del reclutador me congelan unos segundos.
—Que sea lo que Dios quiera —digo la frase que usa Cira en voz alta, esperando que me funcione tan bien como a ella.
Doy clic a la notificación y la pestaña se abre cubriendo la mayor parte de mi pantalla, mis ojos recorren con rapidez cada línea hasta llegar al final donde se adjunta un archivo.
Un sentimiento de tranquilidad me invade, y lo único que pasa por mi cabeza es aceptar la idea de mis amigos, salgo de la habitación y bajo las escaleras corriendo, ignorado lo mejor que puedo a todos lo que se atraviesan en mi camino para insultarme. Entre en una etapa en la que comencé a aislarme de todos, trato de no acercarme mucho a mis amigos en público por miedo a que los agredan, rechazo todas sus invitaciones a salir de mi cama y les dirijo menos la palabra, sé que no lo correcto, pero no estoy dispuesto a arrastrarlos conmigo al problema que me estoy enfrentando, hasta ahora.
Propusieron ayudarme para callar por completo la mentira que me estaba hundiendo socialmente, ellos estaban dispuestos a arriesgarse con tal de ayudarme, yo no podía solo hacerlos a un lado, no debía porque, en el fondo y luchando contra el ideal de no dañarlos, anhelaba su apoyo. Que mal que tarde setenta y dos horas y un correo electrónico para darme cuenta de eso.
—Perdónenme —digo en cuanto los encontré en una mesa alejada del resto—, por prácticamente ignorarlos durante estos tres días, yo los necesito, con ustedes apoyándome he logrado cosas de las que antes ni siquiera me consideraba capaz, y esta no es la excepción. Tal vez sea mucho pedir que me ayuden a limpiar mi nombre, pero creo que tengo algo que nos puede ayudar —termino mi disculpa con un nudo en la garganta al ver como sus rostros se muestran serios.
Su silencio me carcome por dentro, hasta que todos sonríen y se miran entre sí, era justo que me hicieran dudar. Ander se movió hacia un costado, dejando un espacio libre en la banca para mí.
—¿Qué descubriste? —me pregunta Cira, inclinándose hacia el frente.
—Creo que los Conder están involucrados en algo sucio.
—¿Por qué crees eso? —dice Nil, interesándose en mi teoría.
—El día que Dalton me dio el nombre de Luka a cambio de borrar la grabación lo encontré con Iván e Izan, estaban amenazándolo —me tomo un segundo para recordar con claridad la escena—. Le dijeron que debía de para de buscar sobre ellos para no meterse en problemas, y en la habitación de Luka también había papeles sobre ellos, parece que sospecha algo de ellos.
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Infiltrados
Science FictionWattys 2022 _____________ [Versión borrador] En el Internado Monarcas del Mañana se puede encontrar a estudiantes de todo el mundo, junto a una gran reputación y la excelencia académica. Pero no todo puede ser perfecto o normal, mi último año se tor...
