Capítulo 46

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    Diana

    Luego de pasar el día con la familia de Polo, al regresar a su casa, necesitaba un poco de mi propia familia así que le dije a Bruno, Stella y Lu que vinieran a cenar con nosotros. Pasamos una buena noche en familia, pero el problema vino después, cuando le dije a Apolo que me iba a trabajar.

    Cambió la cara como si le hubiera dicho que la tierra era plana y los días se cuentan en reversa. Terminamos hablando en nuestra habitación mientras intentaba convencerme, o mejor dicho obligarme a dejar de trabajar otra vez...

    Dios... no puede ser tan controlador, logré que llegaramos a un acuerdo cuando sugerí que solo iría al bar por las noches, los días que tengo mi presentación, el resto de la semana haría horarios de oficina normales durante el día.

    Terminó cediendo sin ser completamente consciente de que no es muy distinto de lo que hacía anteriormente, pero eso es algo que no pienso decirle, él es feliz creyendo que no tendré oportunidad de conocer a otro hombre por las noches en el bar, y a mí no hay algo que me importe menos que alguien que no sea él en mi vida. Así que supongo que estamos los dos en paz, obvio que insistió en que me llevara e irá a buscar las noches que trabaje y ahí no pude hacerlo cambiar de opinión. No quiere que use mi motocicleta y menos por la noche, a eso tuve que ceder porque de lo contrario hubiéramos pasado la noche entera discutiendo.

    Le dije que lo aceptaba, al menos por ahora...


    Perdida en mis pensamientos entro a mi oficina y me encuentro con una escena que me deja tiesa en mi lugar. Ante mis ojos está mi asistente Melanie forcejeando con un tipo que le saca al menos dos cabezas y por su contextura física creo que reconozco quién es.

    -¿Qué rayos está pasando aquí?- pregunté con voz firme haciendo que los dos se giren hacia mí sorprendidos.

    -¿Matías, qué crees que haces con mi asistente en mi despacho?- le pregunto sin creer lo que mis ojos ven.

    -Mi diosa... Sabía que te encontraría aquí.- dice acercándose desesperado a abrazarme sin darme tiempo a detenerlo.

    -Suéltame Matías.- le digo alejándolo de un empujón.

    -Jefa, lo intenté echar, pero no me ha dado tiempo de llamar a seguridad.- dice Mel justificándose.

    -Ve a buscar a Max.- le digo refiriéndome a uno de mis guardias y sale disparada hacia la salida de mi oficina.

    -Preciosa, ¿Por qué no estás feliz de verme de nuevo?- dice fingiendo estar lastimado por mi forma de dirigirme a él.

    -Matías, creí que las cosas habían quedado claras entre nosotros. No quiero volver a verte, vete por donde llegaste hazme el favor.- le digo rodeándolo para tomar asiento en mi escritorio.

    -Diana por favor, hablemos. Sé que esta vez puedo ser lo que necesitas para ser feliz, solo dame otra oportunidad.- dice sentándose frente a mí.

    -Sabes qué... Un día fuí más tuya que mía y no supiste qué hacer con tanto. Así que no intentes convencerme de que vuelva a darte una oportunidad porque eso nunca pasará.- le digo sin siquiera levantar la vista de mis papeles.

    -Te necesito mi amor, no me ignores por favor. Siento mucho lo que hice, estaba asustado y no supe manejar la situación.- dice intentando darme lástima.

    -No te ignoro, solo te doy la importancia que te mereces. Y dices que me necesitas luego de que acabaste conmigo. ¿Ahora dices que lo sientes? Pues déjame decirte una cosa, es demasiado tarde para pedir perdón. Y a lo que tú le llamas manejar la situación, yo lo llamo "Mi hija", me abrí a tí cuando me encontraste, creí que me querías de verdad e hice todo lo posible por convencerme de que tus sentimientos hacia mí eran sinceros y cuando te conté sobre mi hija reaccionaste como si te hubiera dicho que era la peor cosa del mundo, me denigraste sin darme la posibilidad de explicarte cómo fue que ocurrió y me trataste de querer "Amarrarte" a mí con un nuevo hijo como si yo fuera una busca vida o una jodida prostituta. Así que no te atrevas a decirme que te asustaste, porque ¿Sabes a qué conclusión he llegado luego de que te marcharas como un maldito cobarde?- hago una pausa para mirarlo a los ojos.

Un Juego PerdidoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora