-¿¡QUÉ HIZO QUÉ!?- la voz de mi amigo casi me aturde si no fuera porque estoy tan agitada que siento mi sangre latir en mis oídos.
-Que me besó, Lucius, Apolo me besó en su casa.- gimo intentando respirar.
-Tranquila cariño, ven aquí, siéntate y respira conmigo, inhala... exhala... - dice con una voz tranquila haciéndome sentar en un banco de la plaza en la que nos encontramos luego de que lo llamara completamente desesperada pidiéndole que viniera a recogerme.
Unos minutos después ya me encuentro mejor entonces me aprieta las manos en señal de que empiece a contarle lo que sucedió.
-Estábamos en su casa para comenzar a trabajar en el proyecto de historia cuando aparecieron sus padres, no creerás lo hermosos que son los dos, su madre es una diosa y su padre... "Santísimo Zeus padre de los dioses del mismísimo olimpo..." Ese hombre es un monumento a la perfección.- digo perdida en mis pensamientos.
-Hey, amiga, concéntrate. Aquí, vuelve a la tierra.- mi amigo me saca de mi vacilación agitando una mano frente a mi rostro.
-Lo siento, es que por fín entiendo como puede Apolo ser tan irresistiblemente tentador teniendo a los padres que tiene...- digo sorprendiéndome por mis propios pensamientos.
-¿Tan perfectos son?- pregunta ya intrigado.
-Uff... No podrías ni imaginarlo. Pero lo raro fue que de un momento a otro, Polo se puso furioso y me llevó hasta la biblioteca de su casa y comenzó a decirme que coqueteaba con su padre. ¿Puedes creer que haya sido capaz de decirme algo como eso?- le digo y la furia vuelve a mi sistema de solo recordarlo.
-Espera un segundo, ¿Se puso celoso de su padre?- pregunta sorprendido.
-Dímelo tú, porque yo realmente entiendo cada vez menos a los hombres.- le digo resignada.
-Definitivamente si es tan hermoso como dices, puede ser que esté acostumbrado a que las mujeres que conocen a su padre coqueteen con él. Y para que reaccione así contigo, definitivamente Alisson debe haberlo hecho.- dice pensativo.
-No sé, la cuestión es que cuando lo insinuó explote de furia y le grité unas cuantas luego de darle una bofetada que me dejó ardiendo un poco la mano.- le digo mientras suelto una risilla recordando el momento.
-¡¿QUÉ HICISTE QUÉ?!- vuelve a gritar y ahora sí logra aturdirme.
-Shhh... No grites de esa manera.- le digo alarmada mirando a los lados viendo que algunas personas nos miran curiosas. -¿Qué querías que hiciera? Acababa de insinuar que intentaba seducir a su padre. Cielos, pero si ese hombre debe estar cerca de los 50 años, por más que no lo parezca, no podría intentar coquetear con un hombre mayor.- digo indignada.
-Cariño, no creas que todas las mujeres piensan igual que tu.- dice como si yo fuera ilusa.
-Joder Lu, que ya lo sé, pero sabes muy bien que yo no soy así.- me quejo.
-Claro que yo lo sé preciosa, pero él no lo sabe, porque no te conoce.- dice un poco apenado intentando defenderlo.
-Bueno, pues entonces espero que le haya quedado claro por lo menos eso.- digo antes de recordar lo que pasó después y siento el calor en mis mejillas nuevamente.
-Quiero escuchar todos los detalles.- dice como si estuviera leyendo mis pensamientos.
-Terminé de decirle unas cuantas cosas y estaba lista para salir de su casa cuando de repente me jaló de nuevo hacia adentro de la biblioteca cerrando la puerta, giró mi cuerpo con una velocidad que hizo que chocara contra su pecho y de un momento a otro, podía sentir uno de sus brazos rodeando mi cintura y el otro en mi nuca dejándome inmóvil. Sé que fueron solo segundos, pero para mí todo pasó como en cámara lenta, sus ojos estaban casi negros y miraban directo a los mios, su mirada era tan profunda e intensa que comencé a sentir que me faltaba el aire y cuando instintivamente mordí mi labio inferior, fué cuando todo se descontroló. Porque sus ojos se desviaron a mi boca y terminó de reducir el espacio que nos separaba para unir sus labios con los míos...- me interrumpo para intentar controlar los latidos herrantes de mi corazón, porque recordar el momento me hace temblar por completo.
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Un Juego Perdido
RomanceDiana es la típica chica asocial del colegio enamorada del chico popular, que obvio ni sabe de su existencia, o por lo menos eso creía ella. Hasta que un proyecto los une haciendo que se terminen enamorando. Eso es lo que ella creyó hasta que descub...
