Maratón 1/3
-La maquinaria funciona espectacular. Los animales están bien y cada vez hay más, la tierra es fenomenal. Estábamos pensando... tal vez no quieras, es demasiado. Lo sé. Pero exportar fuera del país, como a Europa. -Entrecerré los ojos. -Mira. Hemos hecho todo un plan de exportación de materia prima al exterior, hicimos un análisis de mercado completo comparando con competidores, punto de partida, lugar a exportar. Puedo contarte un poco...
-A ver. -Me acomodé en la silla, cruzándome de brazos listo para ver las eternas diapositivas que tenía preparadas.
-Comenzamos evaluando las posibilidades. El mercado de la materia prima siempre es bueno y bienvenido, más en los países sobrepoblados como Europa y alrededores, por eso es que elegimos este punto. También, porque es puerta abierta para otros continentes como África, Latinoamérica, todo el mundo. Un exportador que envía a Europa es proporcional a ser bueno.
En base a esto, analizamos costos, calidad, cantidades y conducta; como la clasificación de los productos a exportar y los mercados...
El gerente me explicó más de diez puntos que apenas entendí, él parecía muy motivado y convencido de que todo lo que decía tenía algún tipo de sentido. Yo solo sabía que querían expandirse, empezar con una ciudad y terminar con todo el continente —o algo así—. Me mostró muchos números y el rango de dinero a gastar, y a ganar. Era algo increíble. No necesitaba tanto, ya tenía suficiente.
Había empezado a rechazar este tipo de ideas hace bastante tiempo. Hoy se oía un poco mejor que ayer.
-Entonces... -Todos los hombres de la habitación me miraron atentos, algunos temblorosos. -¿Estás seguro que tienes idea como hacer esto? Estás hace mucho tiempo insistiéndome, ¿Realmente estás preparado?
-Por supuesto, señor. Desde el primer día.
-Bien. Hazlo.
-¿Qué? -El rostro se le desfiguró de la sorpresa.
-Que lo hagas. Hazlo.
-¿En serio...? Oh, señor. No se va a arrepentir.
Todos me agradecieron y estrecharon mis manos, cuando salí de la gran oficina oí el festejo de todos. Sonreí. Claro, ellos querían eso hace años, siempre exponían distintas formas de explicármelo, distintos lugares, precios, cualidades, creía que dentro de poco harían un show de mimos para convencerme. Si yo ganaba, ellos ganaban. Así que realmente querían esto.
-¿Así que ella es Lily? Y esas son las botas. -Habló Zelma a mi lado. Miraba a Lily a lo lejos agachada con Isabella acariciando a una oveja bebé. Tenía el cabello suelto, el golpe no se notaban a lo lejos y menos si llevaba maquillaje.
-Así es. -Metí las manos en mi bolsillo delantero también mirándolas. La rubia hablaba con su hija como si la entendiera, llevándole la pequeña mano hasta la cabeza de la oveja. Me sentía como estupido enamorado.
-Tiene una hija. ¿Cuántos años tiene?
-Uno.
-Es muy bonita, se parece mucho a ella. Así que eres... como un padrastro.
-Oh, claro que no. Es...
-Pero estás saliendo con la chica, ¿verdad?
-Si, si. -Sonreí sin querer quitar mis ojos de ellas. Noté que Zelma ahora me veía a mi.
-Muy bien, niño. -Golpeó mi rostro dos veces. -Tu madre estaría orgullosa. ¿Has hablado con ellos?
-No. -Fruncí en ceño recordándolos.
-Deberías.
-Algún día.
-Ah, ella lo hará por mi. Y tus padres me lo agradecerán tanto...
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Para morir bien. // Harry Styles
أدب الهواة"Planeaba devolverle al mundo todo lo que le quité. Lo que yo mismo me había quitado."
