Gun es un joven mesero que trabaja en un restaurante de cinco estrellas de Bangkok. Sus ingresos son bastante bajos y apenas le alcanza para mantenerse él y a su novio de dos años, Boat, quien perdió su trabajo hace tres meses. Esta situación ha pro...
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CAPÍTULO III
Temprano en la mañana, Title se apresuró a ir con Gun cuando este cruzó por la puerta para integrarse a su trabajo. -Me puedes decir por qué te tomaste tres días de descanso? Ni siquiera me llamaste-. -Eh, lo lamento, fue todo muy rápido. Me sentí mal y fui al hospital-. Una excusa bastante convencible como para dejar a su amigo y compañero de trabajo tranquilo. ¿Cómo podía decirle la verdad? Sabía que si la decía, podría provocar algún problema mayor y era lo que no quería. "No puedo decirte que P'Boat me golpeó dejando un moretón en mi rostro y además me hizo el amor tan rudo que terminé sangrando y tuve que asistir al hospital" dijo Gun para sus adentros. Pero Gun era una persona que le costaba mentir, por lo que Title sospechó que algo no andaba bien. -Mmm... ¿Estás seguro?-. -Sí-. -¿Y esa pequeña marca?-. Preguntó tocando la mejilla de Gun, a lo que Gun inmediatamente quitó su rostro. -Nada, fue sólo que me cayó un poco de aceite caliente mientras cocinaba-. -No se ve como si fuera una quemadura-. -Será mejor que nos vayamos a trabajar. El jefe nos puede regañar-. Gun se alejó inmediatamente del lugar para ocuparse de los clientes que estaban esperando mientras que Title quedó pensativo ante lo que acababa de ocurrir. -Oye, Plan...-. Dijo el chico acercándose a su otro amigo que estaba recién llegando al trabajo y no alcanzó a escuchar nada de la conversación pasada. -Oh, hola Title-. -Lo lamento, hola...¿Sabes? Algo anda mal con Gun-. -¿Por qué? ¿Qué le pasó?-. -Me dijo que no había venido a trabajar porque fue al hospital-. -¿Y eso qué tiene de raro?-. Preguntó Plan mientras se cambiaba de ropa. -Es que viene con un pequeño moretón en su rostro. Y a mí me parece que P'boat lo está golpeando, aunque me dijo que se había quemado con aceite caliente-. Plan sacudió su cabeza en señal de una negativa, incapaz de creer una situación como aquella. -Amigo, no seas tan paranoico. Gun no es ninguna mujer indefensa, es un hombre y puede defenderse ante los golpes de su novio-. Un poco molesto, Title responde con dureza. -¿Acaso nunca has escuchado que la violencia no tiene género?-. -Sí, pero de ahí a creer que un hombre violente a su novio hombre es...-. Title no pudo dar crédito a lo que le decía su amigo, por lo que no quiso seguir escuchando y prefirió seguir guardando sus cosas en el casillero antes de irse a tomar su puesto de trabajo. -Amigo, sólo intento calmarte para que no pienses cosas malas. Es preferible hacer eso que pensar que realmente nuestro amigo está sufriendo. Sé que puede ser una posibilidad, pero es mejor creerle a sus argumentos, ¿o no?-. -No lo sé. Sólo no quiero que sufra-. -Confiemos en él, ¿sí?-. -¿Y si realmente Boat está siendo violento?-. -Si realmente es así, pues iremos a golpearlo también-. Plan soltó unas risitas y le dio unas cuantas palmaditas en el hombro de Title como forma de tranquilizarlo. -Ya no te preocupes más. Mejor vamos a trabajar-. Ambos chicos salieron del cuarto y se dirigieron a la sala principal para atender a sus clientes. ------ En un automóvil de lujo, un joven venía de realizar unos trabajos impuestos por su padre, por lo que estaba muy cansado y por lo demás, hambriento. Venía acompañado de dos guardaespaldas y un chofer, así que estaba de más contar que era un muchacho millonario. -Mean, estaciona en el primer restaurante que veas, quiero comer algo-. -Sí, Khun-. El chofer obedeció y continuó su recorrido. Doblando la esquina, se encontraron con un restaurante lujoso, donde uno de los garzones estaba despidiendo a un comensal. Algo que llamó la atención del joven. -Entremos aquí-. -Sí, Khun-. Dijo el chofer. Estacionó el automóvil cerca del lugar y el joven se bajó pero el chofer se quedó en el mismo lugar. -¿No vienes?-. -No, Khun. En este restaurante trabaja mi novio, y él no sabe sobre mi trabajo-. -¿Aún no le has dicho? Entonces, ¿qué le dijiste el día que enfermaste?-. -Pues, que fue porque estuve jugando fútbol-. -Ya veo. Entonces, ve a otro lado a comer algo-. -Sí, Khun-. Luego se dirigió a sus dos guardaespaldas y habló-. -P'Kao, P'Boun... ustedes vienen conmigo. También deben comer algo-. Ambos guardaespaldas asintieron y se encaminaron rumbo hacia el interior de aquel restaurante. Al entrar, no pudieron evitar las miradas de las personas que asistían allí. También la de los garzones, que no pudieron evitar dejar sus comentarios. -Se ve que es de familia muy adinerada-. Habló Title. -Lo sé, ese muchacho debe ser alguien muy mimado-. Añadió Plan. -Ya dejen de hablar. Será mejor atenderlo mejor, tal vez nos dejen una buena propina-. Luego de hablar, Gun tomó las cartas y se dirigió hacia la mesa donde ya estaban sentado el chico y sus guardaespaldas. -Buenas tardes, señores. Mi nombre es Napat Na Ranong y seré quien los atienda-. Repartió las cartas a cada una de las personas que estaban allí. Y cuando el joven recibió la suya, lo miró con una hermosa sonrisa y habló. -Oh, ¿Y cómo puedo llamarte?-. -Puede decirme Gun-. -Bien, como tú te presentaste con cortesía, entonces yo también lo haré. Mi nombre es Siwat Jumlongkul, pero puedes llamarme Mark. Y seré tu comensal-. Gun lo saludó con un wai y una bella sonrisa. Esperó unos minutos allí parado a que los señores decidieran su comida y así tomar su orden. Finalmente escogieron. -Bien, yo pediré calamares fritos con curry amarillo. Y para beber, sírvenos una copa de vino blanco-. Pidió Mark. -Yo también-. -Igual yo-. Dijeron los dos guardaespaldas Kao y Boun casi al mismo tiempo. Gun anotó el pedido y se retiró dirigiéndose hacia la cocina. No pasó mucho tiempo, cuando la comida estaba siendo servida en la mesa. Ayudado por Title, Gun pudo acomodar los platos junto con las copas. -Bien, ya está. Que disfruten su comida-. Dijo Gun. -Muchas gracias, P'Gun-. Respondió Mark. Napat siguió haciendo su trabajando atendiendo a las demás personas, aunque con la discreta mirada de Mark. Sin lugar a dudas, el muchacho fue fuertemente atraído por la presencia de aquel hermoso garzón. Media hora después, al terminar la comida, Mark llama a Gun para pedirle la cuenta y este no demoró en llevarla. En el instante que iba a pagar, su teléfono celular comienza a sonar. -¿Aló, papá?-. -¿Dónde estás? Necesito hablarte de algo-. Como el ambiente estaba un poco silencioso, Gun no pudo evitar escuchar la conversación ajena. -Estoy en un restaurante. Ya estoy por salir. ¿Qué pasa?-. Preguntó Mark. -Despedí a mi chofer y necesito que me busques a otro chico con las mismas cualidades que exijo-. -¿Qué? ¿Por qué lo despediste, papá?-. -No es una conversación que se tenga que hacer por teléfono. Cuando llegues hablaremos con más calma. De momento, búscame un gran chico, de preferencia que sepa de Muai Thai, posea valentía, coraje y que sea decidido-. -De acuerdo, papá. Nos vemos después-. Mark dejó el teléfono a un lado y sacó su tarjeta bancaria de su billetera. Mientras lo hacía, se dirigió hacia sus guardaespaldas. -Chicos, necesitamos a una persona para encontrarle a papá. Saben que él no es capaz de moverse si no tiene a su chofer, así que es necesario conseguir uno-. Los guardaespaldas simplemente asintieron. -Bien, aquí tienes tu pago-. Dijo Mark dirigiéndose al garzón. -Eh.. disculpe. La verdad es que no pude evitar escuchar la conversación que sostuvo por teléfono. Creo que puedo recomendarle a una persona-. Interrumpió Gun. -¿Ah, sí? ¿Quién sería?-. El chico, un poco nervioso porque no sabía si había hecho bien o no, procedió a explicar. -Bueno... él es mi novio-. Esta respuesta descompuso totalmente el ánimo de Mark, que no contaba con aquella mala información sobre el joven que robó su mirada. -¿Novio?-. Ante la pregunta con tono de sorpresa de Mark, Gun no pudo evitar tartamudear cuando habló. -Sí... él es... es mi novio. Ha estado sin trabajo durante tres meses y necesita uno-. Mark, quedó pensando en si tomar esta recomendación o dejarlo así. Hasta que... -¿Podrías llevarme a verlo?-. -¿Ahora? Pues estoy trabajando-. -No te preocupes. Hablaré con tu supervisor-. Mark caminó hacia la barra y habló con aquel hombre y pidió autorización para que su empleado saliera un poco más temprano. Este aceptó inmediatamente, sin queja alguna. -Bien, ya está arreglado-. Informó Mark. Gun agradeció a su supervisor y luego se dirigió hacia Mark. -¿Podrías esperar para recoger mis cosas?-. -Sí claro. No te demores-. Rápidamente, el chico fue hacia la sala del personal para cambiarse de ropa. ------- En el camino, Gun no pronunció ninguna palabra, sólo se dispuso a mirar por la ventana. Hasta que llegó a su barrio. -Lamento traerlo aquí, Khun Mark. No soy una persona millonaria-. -No importa-. Respondió el chico con una sonrisa. La sonrisa del joven hizo que Gun se sintiera completamente cohibido, y retiró la mirada que sostenía con la de Mark y la regresó hacia la ventana. Al poco tiempo después, Gun anunciaba la llegada. -Aquí es-. Mean estacionó el auto y sólo se bajaron Mark y Gun. El joven Na Ranong guio al Jumlongkul hacia su departamento y abrió la puerta haciéndolo pasar inmediatamente. -Espere un momento, por favor-. -De acuerdo-. Gun fue al departamento y se encontró con Boat haciendo ejercicios. -Hola, P'Boat-. -Hola. ¿Qué haces aquí tan temprano?-. -Hay alguien que quiere conocerte-. -¿Quién?-. -Es un cliente. Está en busca de un chofer que sepa Muai Thai, así que pensé en ti-. -¡¿Eres idiota acaso?! ¡¿Cómo puedes recomendarme a alguien que no conozco?!-. Gritó Boat. Gun le hizo señas para que su tono de voz no se oyera. -Baja la voz, te puede oír-. -¡Me importa una mierda!-. -Entonces, le digo que se vaya- Dijo Gun caminando hacia la sala, pero fue detenido. -No, mejor iré a ver de qué se trata todo esto-. -De acuerdo-. Boat salió de la habitación y se encontró con el joven Mark sentado en el sofá y esperando. Este primer encuentro de ambos no fue muy agradable del todo, puesto que ambos sintieron una errada conexión, como si estuvieran destinados a vivir una profunda y eterna lucha. En ese momento, Gun se dio cuenta que presentarlo fue mala idea, pero ya era tarde. ___________________