CAPÍTULO XLIII

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CAPÍTULO XLIII

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CAPÍTULO XLIII


El abrazo de Boat estaba muy apretado, por lo que Gun cerró sus ojos, sólo escuchando el sonido abrumador que retumbó sus sentidos.
-¿Mark?-.
Como pudo, despegó el abrazo y se volteó a ver a la persona ensangrentada que estaba tendida en el piso, con sus ojos fijos en él.
-¡Maark!-.
Intentó ir en su ayuda, pero fue retenido abruptamente por Boat. Este apretó su rostro obligando a ver al más joven y habló.
-¡Míralo! ¡Así tendrás en tu memoria sus últimos momentos!-.
Gun tenía sus ojos pegados a Mark, viendo cómo su respiración se hacía lenta cada vez más.
-¡Suéltame! ¡Hijo de Puta! ¡Déjame ayudarlo!-. Gritaba a todo pulmón.
Mark sólo podía mirar la desesperación de Gun, y sus ojos soltaron lágrimas de dolor. Estaba fallando en la mayor prueba que le había puesto la vida.
Su vida, desde que nació, siempre fue oscura, con unos sentimientos y acciones negras. Pero cuando conoció a Gun, llegó por milagro ese pequeño rayo de luz que lo ayudaría a salir de la noche infinita para ver la luz del día. Ahora todo eso fue pasajero, y volvió al lugar donde pertenece. La felicidad no estaba hecha para una persona como él.
Su última mirada fue hacia Gun, que hacía todo lo posible por librarse de los brazos de Boat. Y balbuceó sus últimas palabras: "Te amo, mi P'Gun".
La vida de Mark, en este preciso instante, se había apagado para siempre.
Boat, sin piedad arrastró a Gun hacia la salida. Bajó su arma para revisar su teléfono que había sonado, entonces fue emboscado por los varios hombres que corrieron en auxilio cuando escucharon los tres disparos.
-¡Quédate quieto, bastardo!-. Dijo Boun.
Gun aprovechó la instancia para tirar del brazo de Boat e ir al encuentro de su persona amada.
-¡Ai Nhu! ¡Ai Nhu! ¿Me escuchas? Estoy aquí... mírame, por favor... Ai Nhu-.
Levantó su cabeza y la acomodó en sus piernas. Lo zarandeó despacio un par de veces, pero no hubo respuesta.
-¡Ai Nhu! ¡No me dejes! ¿Sabes lo que quería decir hoy? ¿Lo sabes? No te vayas, tienes que escucharlo. Aún está nuestra boda, y ya tengo el traje. Tenemos a nuestros hijos, que prometimos criarlos juntos con mucho amor. ¿Sabes que te escuché esa noche en el yate? Prometiste que me harías feliz. Entonces, ¿cómo puedes hacerlo si no estás conmigo?-.
Gun soltó con mucho dolor aquellas palabras, intentando despertar a Mark, pero fue inútil.
Boun y Mean redujeron a Boat, dándole una paliza. Por otro lado, Kao se acercó a Mark y retiró a Gun, posteriormente, revisó sus signos vitales.
-Debemos llamar a una ambulancia. Ya no podemos hacer nada más-. Dijo con una voz melancólica y resignada.
Se volteó hacia Boun y Mean, dando algunas instrucciones.
-Mean, ve con los niños. Boun, lleva a Boat frente al Sr, Jumlongkul y que él tome la decisión. Luego, reuniremos a todos los muchachos e iremos donde Watthanasetsiri. La muerte de nuestro khun no quedará impune-.
-De acuerdo, Kao-. Dijeron ambos a coro.
Definitivamente, no dejarían que la vida de su jefe haya sido en vano, y no dudarán en aprovechar su poderío para hacer desaparecer a los Watthanasetsiri.
Ellos tenían las horas contadas.
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Una semana después de los acontecimientos, Gun se mantuvo alejado de la ceremonia de su Ai Nhu. Simplemente tenía su cuerpo agotado del sufrimiento que llevaba encima.
Ha recibido ayuda por parte de unas sirvientas que fueron enviadas por el padre de Mark, para que se hicieran cargo de los niños, mientras Gun pasaba por este proceso.
Ese día, el Sr Jumlongkul visitó a Gun y a sus pequeños nietos. Le contó que Boat y la familia Watthanasetsiri ya no estaban en este mundo excepto Earth, quien se fue al extranjero junto a su novio Mix. Le ofreció toda la ayuda posible, además le traspasó todos los bienes que le correspondían a Mark. Sí, los restaurantes pasaron a su nombre, algo que Gun no quería aceptar, pero prácticamente fue una orden del anciano.
El hombre le dijo:
-Sé que tú eras todo su mundo, y te agradezco que lo hayas sido. Contigo fue más feliz que con nadie, incluso que conmigo. Me arrepiento de obligarlo a mantenerlo a mi lado para mantener este estúpido imperio. Debido al egoísmo, es que ahora ya no tengo a mi hijo-.
Gun no tenía maldad para reprocharle y aceptó su ayuda.
La fecha de hoy, era la fecha que tenían prevista para la boda de los dos hombres que la vida unió, por lo que era una cosa lógica que Gun estuviera completamente destrozado.
Mientras él intentaba probar un bocado junto a sus pequeños en la cocina, fue visitado por los tres hombres que lo acompañaron todo el tiempo.
-¿Qué hacen ustedes aquí?-.
-Hemos venido a conversar con usted, Khun Gun-. Habló Mean. Boun y Kao asintieron.
-Está bien-, Se levantó de la mesa y se dirigió a la cocina, luego habló a la cocinera, -P', iré al despacho un momento. ¿Puedes llevar a Jump y Aun a dormir, por favor?-.
-Sí, Khun-. Respondió la mujer.
Caminó hacia el lugar mencionado, seguido por los hombres y cerró la puerta, dirigiéndose a la silla que le correspondía a Mark,
-Chicos, realmente no es necesario que sigan aquí. Él ya no está, y no puedo pagarles un salario alto como él solía hacerlo-.
Kao, se sentó en la silla frente a Gun y habló.
-Khun Gun, yo he estado con usted desde el principio y lo considero algo más que un simple jefe. Es un amigo o un hermano al que quiero cuidar-.
-Mean y yo no estuvimos mucho tiempo con usted, pero creemos que es lo mínimo que podemos hacer por Khun Mark-. Agregó Boun.
-Gracias chicos, pero ustedes necesitan vivir su vida. No pueden estar protegiéndome siempre. Creo que estaremos bien-.
Gun intentaba alentar a sus guardaespaldas para que buscasen otros rumbos, porque ya no tenía sentido seguir a su lado.
-Es nuestra decisión, y no dejaremos de lado nuestra vida personal. Simplemente tomaremos esto como un trabajo por turno, nada más-. Respondió Mean tajante.
-Y por el salario, no se preocupe. Podemos sobrevivir-. Dijo Kao.
-Muchas gracias-. Finalizó Gun.
En medio de la conversación que sostenían los presente, la empleada interrumpió para avisarle que dos personas más lo buscaban. Plan y Title.
-Bien, nosotros nos retiramos. Creo que es mejor que converse con calma con sus amigos-.
Boun finalizó y salió del despacho seguido por los otros dos hombres. Segundos después salió Gun a la sala a recibir a sus amigos.
Al verse rodeado de personas en la sala, Gun observó que Mean se acercó a Plan y le dio un beso en la boca como forma de despedida.
-Nos vemos luego-.
Plan asintió.
Luego de eso, los tres guardaespaldas se retiraron.
Title se acercó a Gun y le dio un abrazo fraternal.
-Amigo, ¿cómo estás?-.
-No muy bien-.
Gun soltó el abrazo después de responder y recibió unas palmaditas en la espalda provenientes de Plan.
-No podemos imaginar lo que estás pasando, pero debes seguir adelante por esos dos pequeños que tienes-.
Los tres amigos se sentaron para conversar más calmadamente, cada uno al lado de Gun, mientras que la empleada les servía un vaso de jugo a cada uno.
-A ustedes no puedo mentirles, esto es demasiado difícil para mí. Cada mañana, los niños preguntan por él y lloran. Ellos saben que papá no va a regresar nunca-.
Gun trataba con todas sus fuerzas no botar lágrimas delante de sus amigos. No podía hacerlo. Tenía que verse fuerte para Jump y Aun que lo necesitaban ahora más que nunca. Sólo podía llorar en silencio por las noches donde nadie lo viera, nada más que las cuatro paredes que lo cubrían de recuerdos de Mark.
Title tomó un sorbo de jugo y respondió:
-Es normal que pregunten por su papá y lo extrañen, por eso tú debes estar parado para continuar-.
Gun estaba al borde del colapso y su cuerpo comenzó a temblar inconscientemente. Dejando caer algunas lágrimas.
-Hoy era nuestra boda. Debía ser el día más feliz de toda mi vida, pero no fue así-.
Los amigos no tenían palabras de aliento, más sólo les quedaba escuchar al desdichado chico.
-¿Saben qué es lo que más me duele? El hecho de no haberle dicho cuánto es que lo amo. Sin embargo, le dije esas palabras a la persona que menos se lo merecía y en mi peor momento-.
Gun recordó aquella frase en el momento en que Boat lo violó y lo dejó en un estado deplorable.
"P'Boat, yo te amo... ¿cómo puedo hacerte daño metiéndome con otro?"
Él no lo merecía... pero el hombre que se merecía escucharlo, nunca lo hizo.
-No te atormentes con eso. Las cosas suceden por algo y ya no puedes remediar nada. Sólo te queda mirar hacia el futuro, aunque cueste-.
No había muchas palabras que Plan pudiera decir para consolar a Gun, porque podía dimensionar el dolor de su amigo.
El miedo le caló en los huesos cuando se enteró que Mean podía estar en grave peligro. Quizás hubiera estado deshecho si era Mean la persona fallecida.
-Realmente no sé por qué no puedo ser feliz. La primera persona que amé, me lastimó profundamente. Y cuando por fin encontré el amor verdadero, él me deja solo en este mundo-.
-Oye, Mark no quiso dejarte solo. A él le arrebataron su vida, no lo olvides-. Dijo Plan.
A espaldas de Gun, Title golpeó el hombro de Plan, en señal de que guardara silencio.
-¿Qué tal si comienzas a trabajar en el restaurante? Todos están funcionando bien, a excepción del restaurante donde trabajamos nosotros-. Propuso Title, pero Gun negó con la cabeza.
-No tengo idea cómo se maneja la cadena de restaurantes. Sé que cada uno tiene su administración, pero el que se encargaba Mark, pues...-.
-Para eso está Mean, Boun y Kao. Ellos saben de estas cosas y pueden ayudarte-. Respondió Plan animado.
Aún así, Gun no tenía cabeza para pensar en otra cosa, sólo quería descansar del dolor.
-Amigos, ¿podrían dejarme un momento solo? Realmente les agradezco su visita, pero ya es un poco tarde y quiero dormir-.
Title comprendió y le hizo señas con los ojos a Plan para retirarse del lugar. Ambos dieron un abrazo a Gun y se retiraron de la gran casa.
Subió despacio las escaleras y se fue con dirección hacia la habitación de los niños para cerciorarse de que estaban profundamente dormidos. Les dio un pequeño beso en la sien y cerró la puerta. Posteriormente, se dirigió a su habitación, donde apenas llegó a la cama, se desvaneció completamente, dejando soltar todas las lágrimas contenidas y los sentimientos que llevaba guardando desde que se fue Mark de su lado.
-¡Te extraño! ¡Te extraño, Ai Nhu! ¿Sabes que lo hago? Cada día que pasa es más difícil para mí. No puedo seguir así, te necesito y quiero que estés conmigo-.
Apretó fuertemente su corazón tratando de aliviar el enorme dolor que tenía, pero ni siquiera el desahogo lo calmaba.
-Dijiste que me harías feliz y no lo cumpliste. Ahora, ¿cómo esperas que pueda seguir adelante si no estás a mi lado? Dime cómo puedo olvidarte y sacar de mi corazón este enorme amor que siento por ti-.
En el silencio de la habitación, donde sólo iluminaba la luz de la luna, podía escuchar en medio del llanto del viento, sonidos que podrían ser la voz de Mark.
Gun levantó su cabeza y secó sus lágrimas.
-¿Eres tú, Ai Nhu?-.
¿Sería eso posible? ¿Escuchar la voz de Mark a través del soplido del viento?.
-Esto es ridículo-. Pensó.
Se levantó y se fue al baño a lavar sus ojos completamente hinchados, luego se cambió de pijama y se acostó.
En medio de las lágrimas, finalmente se quedó dormido.
El sonido del viento frío se escuchó por toda la habitación golpeando el rostro del hombre dormido. De un momento a otro, ese viento frío, se transformó en un cálido soplido que abrigó el cuerpo de Gun.
Y en medio del silencio, en sus oídos se escuchó un susurro que se desvaneció en el aire.
"¡Perdóname!"
Parecía que el subconsciente de Gun había escuchado el mensaje, porque luego de aquel suceso anormal, el hombre habló en voz baja.
-Quédate conmigo-.
Gun curvó sus labios en una leve sonrisa, cuando ya el viento había dejado de soplar.
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