Gun es un joven mesero que trabaja en un restaurante de cinco estrellas de Bangkok. Sus ingresos son bastante bajos y apenas le alcanza para mantenerse él y a su novio de dos años, Boat, quien perdió su trabajo hace tres meses. Esta situación ha pro...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
CAPÍTULO XXII
Gun intentó cerrar la puerta, pero la persona mayor se lo prohibió. Había adquirido más fuerza que antes, por lo que no fue problema ganar la lucha de forcejeos. Dio un paso hacia adelante y cerró la puerta tras él. Gun retrocedió varios pasos y con voz temblorosa habló. -¡Vete de aquí!-. -¿Así es como recibes a tu novio después de tanto tiempo?-. Boat tenía una pequeña sonrisa en sus labios y una mirada que daba miedo a la persona frente a él. -¡Tú ya no eres mi novio!-. Gritó Gun con todas sus fuerzas. -¿Quién lo decide? ¿Tú?-. El cuerpo de Gun comenzó a temblar automáticamente sin tener control alguno, pero debía enfrentarse a él. -Gun, por favor. Sé que lo que hice estuvo mal, pero lo hice porque te amo-. La cara de Boat se tornó más amable y con toques de arrepentimiento. -...-. -Perdóname y vuelve conmigo-. -...-. -Gun, te lo suplico. En ese momento estaba enceguecido. No soporto la idea que alguien te bese-. -¡Ya basta! ¡No quiero saber nada más de ti! ¡Déjame en paz!-. Boat, tomó a Gun con una rapidez impresionante y lo atrapó en un feroz abrazo. -No, no. No puedes dejarme. No lo permitiré-. Habló con susurros en el oído de la otra persona, enviando un escalofrío en todo su cuerpo. Lentamente, comenzó a recordar esa noche y el terror removió su corazón. Rápidamente, alejó a la persona mayor con todas sus fuerzas. -¡Aléjate de mí!-. Boat dio tres pasos hacia atrás debido al empujón y su cara calmada cambió drásticamente. -¡Tú no me vas a dejar! ¿Me oyes? ¡No me vas a dejar!-. -No quiero volver contigo. Mataste todo el amor que sentía por ti después de lo que me hiciste-. -Eso fue tu culpa. Nadie te dijo que besaras a otra persona-. Boat se acercó a Gun y tomó su rostro fuertemente con ambas manos. -¡Ay! ¡No! ¡Suéltame!- -¿Es esto lo que buscas? ¿Dinero? ¿lujos?-. Decía Boat mientras sacudía la cabeza de Gun y obligándolo a abrir los ojos. -¡No, P'Boat! ¡Déjame!-. -¿Acaso vives con otra persona? Me imagino que no sabe que eres mío, ¿o sí?-. En medio del miedo que consumía a Gun llevándolo por el camino de la angustia sin saber qué hacer en esta situación, su mente sólo tenía a una persona dibujada. "Mark, te lo ruego... Apresúrate". -Gun, estoy perdiendo la paciencia contigo. Por favor, regresa a casa conmigo. Regresa y volvamos a ser lo que éramos antes-. -¡Ya te dije que no!-. Gun soltó el agarre con fuerza y miró fijamente a Boat desafiantemente. -¡Mierda, Gun!-. Boat tiró su mano hacia atrás y le dio una fuerte cachetada a Gun, perdiendo la estabilidad cayendo al sofá. -¡Esto es lo que consigues!-. Gun se quedó sentado en el sofá mirando hacia el piso, con lágrimas en los ojos. Luego, levantó su vista hacia Boat que caminaba de un lado a otro como si fuera un león enjaulado. -Así que esta era tu verdadera personalidad, ¿no es así?-. -¿Qué?-. -Estos dos años que estuvimos juntos, fingiste ser alguien que no existía. Ahora demuestras realmente tu verdadero yo-. Boat se acercó a Gun y lo levantó bruscamente del sofá, apretándolo de los hombros. -¡Tú me vuelves así! ¡Me estás volviendo loco! ¿Acaso no te das cuenta lo mucho que te amo y que no puedo vivir sin ti?-. Gun, con fuerza, logró liberarse de las manos de Boat que lo mantenían aprisionado. -No, P'Boat. Lo nuestro se acabó, por favor entiende-. -¡No, no lo entiendo!-. -¡Vete! ¡Vete y no vuelvas a buscarme nunca más!-. Boat se pasó la mano por el cabello en modo de molestia y pronunció algunas palabras con mucha ira. -¿Este era el supuesto amor que me tenías? ¿Tan poco me amabas que olvidaste fácilmente lo que vivimos?-. -¿Y tú? ¿tan poca cosa fui en tu vida que no te diste cuenta de la intensidad con la que te amaba?-. La pregunta de Gun dejó petrificado a Boat, quien posó sus ojos en el rostro mojado del chico. Por primera vez, sus ojos soltaron una lágrima frente al menor. No imaginaba que su corazón pudiera doler tanto. -P'Boat, yo ya no siento nada por ti. Lo único que siento es miedo, así que vete de aquí, por favor-. -No. No lo acepto-. Una vez más, la neblina de la furia y el descontrol, volvió a cegar sus ojos. ----- -Mean, vamos al departamento de Gun. Debemos planear mejor lo que haremos antes de atacar al maldito ladrón-. -Sí, Khun Mark-. Aunque estaba centrado en su trabajo, Mean no podía dejar de pensar en su novio. -¿Estás preocupado?-. Preguntó Mark que lo miró a través del espejo retrovisor. -A usted no puedo mentirle. Temo que tendré que romper con él-. -¿Tan dolido está?-. -Sí-. -Bueno, menos mal que estás soltero, Boun-. Dijo Mark. -Sí. Aunque estoy conociendo a alguien, pero no es nada serio. Ni siquiera me siento enamorado-. En la mitad de la conversación, Mean dobla hacia la derecha, llegando a dicho lugar. Allí, mientras se estacionaba, Boun se fijó en un automóvil negro. -Khun Mark, ¿No es ese el auto de Boat?-. Mark miró hacia la dirección que señalaba Boun y dirigió su vista hacia la patente. ¡Bingo! -¡Mierda, Gun!-. Salió inmediatamente del vehículo sin importar que este estuviera en movimiento. Subió corriendo las escaleras, tomando en cuenta que los ascensores demoraban más, y llegó al departamento. Sólo podía escuchar unos gritos que provenían de la habitación. -¡No! P'Boat! ¡Ayuda! ¡Mark! ¡Mark! ¡Ayúdame!-. Corrió hacia la habitación y vio a Gun en la cama luchando contra la persona que tenía sobre él, e inmediatamente tomó a Boat del pelo y lo lanzó con una increíble fuerza hacia la pared. -¡Déjalo en paz, maldito hijo de puta!-. -No te metas-. Mark se colocó delante de Gun, protegiéndolo con su cuerpo. -Voy a disfrutar matarte. Lo he querido hacer desde que maltrataste a Gun-. Boat se quedó boquiabierto al ver que la persona que mantenía refugiado a Gun era el hijo de su propio jefe. No supo qué decir en ese momento, peor en su mente cuando sus ojos vieron fijamente el elemento que apuntaba directamente a su cabeza. Gun se horrorizó al ver a un Mark completamente furioso y lleno de odio. -Mark, no lo hagas-. Dijo Gun apegándose a la espalda del chico. -Este maldito se merece la muerte después de todo el daño que te ha hecho-. Gun se volteó y se colocó frente a él abrazándolo. -Baja la pistola, por favor. No eres un asesino-. La voz del chico tenía un pequeño encanto que hipnotizaba a la otra persona que obedeció inmediatamente y guardó su arma. -¿Cómo puedes defenderlo?-. -No lo estoy defendiendo, simplemente no quiero que manches tus manos-. Una risa irónica proveniente de la boca de Boat, hicieron que ambas personas voltearan a verlo. -¿No es un asesino? ¿Estás seguro de eso?-. -¿Qué?-. Preguntó Gun. Al momento de entrar Mean y Boun, fueron instruidos por Mark para que redujeran a Boat. Minutos después, se integra Kao luego de cumplir su recado. -¡Sáquenlo de aquí!-. Mandó Mark, al segundo de haber tomado a Gun y colocar tras su cuerpo. Boat opuso resistencia sin darse por vencido. Se dio cuenta, por la mirada de la persona que había perdido, que él estaba cegado frente a su protector. No tenía ni una pizca de conocimiento sobre el oscuro trabajo que este conllevaba y a ello le apostó. -¿Por qué no le cuentas para qué me contrató tu padre?-. Boat miraba desafiante a Mark, olvidando completamente quién era la persona que tenía frente a él. -¡Escúchame, maldito imbécil! ¡Nada de lo que digas va a hacer que Gun vuelva a ti!-. -Y piensas que estará contigo, ¿no es así?-. Dijo soltando el agarre de las tres personas. Mark empuñó las manos y habló con toda sinceridad. -Sí. Y voy a protegerlo de ti. No dejaré que le hagas lo mismo que a Apple Lapisara-. Gun se colocó delante de Mark para ver a Boat con un rostro totalmente aturdido. -¿El ataque a esa chica? ¿Fuiste tú?-. Boat acercó un paso hacia Gun pero Kao lo detuvo inmediatamente. Mark se acercó a Gun y colocó una mano sobre su hombro y habló. -Gun, Boat fue la persona que casi mata a esa chica-. Cada vez que pasaba los minutos en su mente, Gun se preguntaba con quién estuvo estos dos años. -¿Por qué hiciste algo así?-. Boat, enfurecido respondió. -¡Porque esa puta se lo merecía!-. El oyente no daba crédito a las palabras que soltaba su antigua persona importante. ¿Cómo es posible que la persona que amó se haya convertido en un monstruo asesino? -¿Quién eres tú?-. Preguntó Gun con sus ojos fijos en el rostro de Boat -Oh, ¿te sorprende lo que he hecho?-. Cada vez más, la confusión en su cabeza aumentaba. -Nunca pensé que fueras capaz de hacer esto-. -¿Por qué no le dice de dónde saqué el éxtasis para inyectarla, Khun Mark?-. Expresó Boat luego de ser tomado de los brazos por Boun y Kao. -¿Eh?-. Susurró Gun. -¡Vamos, Khun Mark! Dile la verdad-. Mark cada vez se sentía más acorralado al no saber cómo podría enfrentarse a Gun tras la realidad que estaba por ser liberada inevitablemente. Sin decir ninguna palabra, Boat volvió a hablar. -¿Sabes dónde conseguí la droga?-. -¡Vete de aquí! ¡Soy tu jefe!-. Haciendo caso omiso, se concentró en Gun que estaba aturdido parado mirando la escena. -El señor Jumlongkul es uno de los grandes narcotraficantes de este país. Mantiene una fábrica en varias ciudades. Junto a su hijo, han construido un gran imperio-. -¿Su hijo?-. Preguntó Gun. -Sí. Soy el guardaespaldas de un narcotraficante. Y la persona que tienes a tu lado, no está lejos de ser como yo. También es un asesino deshaciéndose de personas enemigas de él-. Gun sintió en su interior un dolor profundo que no podía ser calmado con nada. Es un sentimiento nuevo para él. Incluso dolía mucho más que la desilusión de Boat. -¡Adelante!-. Mark chasqueó los dedos y Boun entendió perfectamente las instrucciones. Sacó su arma y con la punta de la empuñadura golpeó fuertemente la nuca de Boat desplomándose en el piso inconsciente. -Boun, ya sabes qué hacer. Kao, busca un nuevo departamento alejado de esta zona para que podamos mudarnos. -Sí, Khun-. Respondieron los dos a coro. Entre los tres empleados, levantaron el cuerpo pesado de Boat y lo llevaron al auto. En la habitación sólo se oían las respiraciones de ambos chicos mirándose fijamente sin pestañear. "Siempre supe que algún día te perdería. Por eso debo dejarte ir para protegerte". _________________________