Gun es un joven mesero que trabaja en un restaurante de cinco estrellas de Bangkok. Sus ingresos son bastante bajos y apenas le alcanza para mantenerse él y a su novio de dos años, Boat, quien perdió su trabajo hace tres meses. Esta situación ha pro...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
CAPÍTULO XX
-¿Ya estás calmado?-. Sentados ambos en la cama y abrazados como si fueran una pareja de enamorados, Mark acariciaba el cabello de Gun intentando entregarle toda su buena energía. -Sí, ya estoy mejor. Gracias a ti-. -Sabes que estaré siempre que me necesites-. Ese momento, para Gun, fue mejor que tener sexo, eran sólo dos personas que se transmitían muchos sentimientos sin decir ninguna palabra ni tener alguna acción. Sólo era la mano deslizándose por todo su cabello. El teléfono de Mark suena en su bolsillo, rompiendo la atmósfera, y la llamada es tomada rápidamente. -Hola, papá-. -Hay un asunto que atender. Date prisa y ven-. -De acuerdo, ya voy-. Fin de la llamada. Mark se endereza despegándose de Gun y habló con calma. -Debo irme, pero te quedarás con Kao. Sal con tus amigos y diviértete, ¿de acuerdo?-. -Sí-. -Intentaré llegar a dormir. Si no lo hago, llamaré a Kao para que se quede contigo-. -Está bien, sólo ve-. -Bien. Llámame si me necesitas-. Mark se fue y Gun quedó en la cama con el corazón completamente reconfortado y una sonrisa en los labios. "¿Qué tiene esta persona que me hace sentir así? Tal vez sea una especie de mago" Pensó. Tomó su celular, buscó el nombre de uno de sus amigos y dio al botón de llamar al primero de los dos amigos. Unas cuantas tonadas y la llamada fue atendida. -Amigo, ¿cómo estás?-. -Hola, Plan-. -¿Qué pasa?-. -Hoy vi a Third, el chico de esa noche-. -¿Qué? ¿Y qué pasó?-. -Quería hablar conmigo, pero yo no quise. Aun tengo rencor contra él-. El oyente dio un suspiro ante los dichos de Gun. Tomó una pausa y continuó. -Gun, sé que estás lastimado, así que entiendo por lo que puedes estar pasando. Aunque no estaría mal que hablaras con él y le dijeras las consecuencias de su arrebato, ¿no crees?-. -Sí, puede ser. Pero no tengo su número de contacto. Desde esa noche, no lo había visto hasta ahora-. -Tampoco intercambiamos contacto. Tal vez sea mejor así-. La mente de Gun, en este punto, ya estaba extasiada y cansada de seguir con el mismo asunto, por lo que cambió rotundamente de tema. -Por cierto, quería avisarte que iremos a recogerte a ti y a Title esta noche. Así que no te preocupes por el transporte-. -¿Iremos?-. -Sí. Iré con Kao, mi chofer-. -Cierto. Bueno, mejor para mí. Gracias, aviaré a Title. Adiós-. -Nos vemos-. Fin de la llamada... Gun dejó su celular en el velador y se volvió a acomodar en la cama con la mente puesta en aquel beso dado hace un rato atrás por ese chico. El silencio en la habitación ayudó a despejar dudas, llegando a una conclusión. "Sí, me gusta Mark" ------- En un bar no muy lejos de casa, tres amigos comparten tranquilamente unos tragos, acompañado de una música ambiental agradable. Gun le dijo a Kao que regresara a casa hasta que él avisara, a lo que el trabajador accedió, siempre procurando que lo llamara inmediatamente ante cualquier emergencia. -Gun, la verdad es que no sé por qué tienes que llevar a tu guardaespaldas para todos lados-. Preguntó Title mientras jugueteaba con el vaso de cerveza en su mano. -Pues, simplemente me siento más seguro cuando salgo con él. Pero hoy es la excepción porque estoy con ustedes-. -Bueno, tienes razón. Ese idiota de P'Boat debe andar rondando por ahí. Es mejor que te cuides cuando nosotros no estemos disponibles-. Habló Plan. -De hecho, está cerca. Trabaja con el padre de nuestro jefe Mark-. -Sí, recordamos que es su chofer-. -Cierto, Plan. Acabo de recordar algo curioso-. Dijo Gun con una sonrisa en los labios. La coincidencia de hace unos días fue graciosa y quería contárselo a su amigo. -¿Qué cosa?-. -El chofer de Khun Mark se llama Mean-. -¿Mean?-. -Sí, y según recuerdo, tu novio se llama así-. Title se echó a reír y Plan lo miró con un rostro serio. ¿Quién se reiría con algo así? -Pues sí, mi novio se llama Mean, pero él trabaja en una oficina-. -Entonces, no hay posibilidades de que sean la misma persona-. Dijo Gun. Plan negó con la cabeza y sonrió. -Por supuesto que no. Además, ¿cómo pueden haber dos idiotas que se llamen así?-. Los amigos lanzaron algunas risotadas frente a las burlas de Plan hacia su novio no presente. -¿Cómo puedes tratarlo así?-. Preguntó Title. -Es un idiota, ya no nos vemos mucho. En el día casi no pasamos juntos, y en las noches es muy poco. Se va a descansar a su departamento y poco viene a quedarse en el mío-. Desahogó Plan. Llevaba un tiempo pensando en si terminar la relación que poco a poco se volvía un tanto absurda. -Lamento oír eso-. Respondió Gun. La conversación pasó de risas a seriedad absoluta. Guardaron silencio por un momento, hasta que llega una cuarta persona que se involucra a la mesa. -Disculpen, ¿puedo sentarme?-. -¿Qué haces aquí, Third? ¿Cómo supiste que estaría aquí?-. Gun se levantó inmediatamente de su asiento mirando de frente al chico. -Fue una coincidencia, nada más. Los vi de lejos y tuve la oportunidad de acercarme para hablar contigo, Gun-. Ante la mirada arrepentida de Third, Gun accedió a hablar con él en un asiento más retirado del Bar. La conversación entre ellos duró alrededor de una hora, donde Third ya estaba en conocimiento de lo que había vivido Gun. -Lo siento, jamás creí que lo que hice te había provocado tal dolor-. Gun asintió sin decir nada más después de la historia que contó. Third levantó su mano y la colocó en el hombro de la otra persona. -Perdóname, Gun-. -No te preocupes. Lo hecho, hecho está y no hay nada que podamos hacer-. Third soltó un suspiro y alejó su mano del otro chico. -Aunque debo agradecerte de cierta forma tu acción. Gracias a eso, pude darme cuenta de la clase de persona que era mi ex novio-. -Algo positivo en todo esto-. -Sin duda-. Gun le mostró una honesta sonrisa en señal de que, en su corazón, no había sentimientos de rencor. Al ver este gesto, Third dio el segundo paso para llegar al hombre. -Entonces, ¿podemos ser amigos?-. -Sí, claro-. Intercambiaron celulares, dando por finalizada la conversación entre ambos donde debía despejar muchas dudas para comenzar a olvidar aquellos malos acontecimientos. Se fueron a reunir con el resto de los amigos que aguardaban por ellos, y seguir compartiendo hasta finalizar la noche. -------- -Lo lamento, Khun Mark. Es que Khun Gun me pidió que regresara a casa-. En casa que ahora era catalogada como el hogar de Gun, Mark regañaba a Kao, quien se había encontrado con su jefe a la entrada del condominio. Kao agachó la cabeza como demostración de respeto y arrepentimiento, pero Mark seguía molesto. -Kao, te he dicho que no puedes dejarlo solo, mucho menos ahora que Boat está cerca-. -Lo sé, pido disculpas por mi descuido-. Continuando su regaño hacia Kao, no serviría de nada, por lo que Mark soltó un suspiro y se calmó. -De acuerdo. Tampoco es como si hubiera cometido algo irreparable. Solo ve y espéralo en el estacionamiento-. Antes de que Kao pudiera responder, su celular comienza a sonar. -¿Khun Gun?-. -Kao, ¿puedes venir a recogerme?-. -Voy de inmediato. Espéreme allí-. Kao se retiró con un Wai y se encaminó hacia el bar donde esperaba Gun junto con sus amigos. Uno de ellos totalmente ebrio. El guardaespaldas estacionó el automóvil y esperó a que los chicos subieran menos uno. -¿No irás, Third?-. Preguntó Gun. -No, gracias. Traje mi propio auto-. -Entiendo. Entonces, nos vemos-. Third se despidió y se fue hacia su vehículo. Kao se puso en marcha y se alejaron del lugar. -No te molesta llevar a mis amigos a casa, ¿verdad?-. -No, Khun Gun-. -Gracias. Debe ser incómodo llevarlos, sobre todo a Title, que está completamente borracho-. Dijo Gun mirando hacia el chico. -Sí, sí. Muchas gracias-. Respondió Plan. Title simplemente dormía. Luego de dejar a sus dos amigos, llegaron a casa temprano donde esperaba Mark sentado en la mesa con su computadora al frente. -Gun, me alegra que llegaras. ¿Te divertiste?-. -Sí, gracias-. Kao dio una reverencia y se retiró a su hogar, quedando los dos chicos solos. -Kao me dijo que le pediste que viniera-. -Sí, no quería que estuviera esperando afuera o quedarse a mi lado. Hubiera estado muy incómodo-. El oyente hizo a un lado su computadora portátil, se levantó de la silla y se dirigió hacia la otra persona con pasos agigantados. -Gun, sabes que no quiero que estés solo-. -Lo sé, pero no estaba solo. De todas formas, mis amigos me cuidarían en caso de alguna emergencia-. -De acuerdo. Pero la próxima vez no te expongas así-. Le dio unas palmaditas en la cabeza, haciendo sonreír al chico. -Sí-. -Ahora, ve a dormir-. Mark retrocedió unos pasos y se acercó a su asiento para continuar su trabajo, pero vio que la otra persona no se movía. -¿Pasa algo?-. -Es que...-. Mark frunció el ceño y volvió a acercarse a Gun. -Dime lo que te sucede-. -¿Podrías...?-. -¿?-. -¿Podrías acompañarme a dormir esta noche?-. Esto tomó por sorpresa a Mark que apenas sí podía creer que lo que Gun le estaba pidiendo. -¿Eso quieres?-. -Sí. Hoy en la tarde, me sentí muy cómodo a tu lado y realmente quiero volver a repetir esa sensación de calma-. -De acuerdo. Vamos-. Ambos chicos se cambiaron de ropa y se acostaron en la cama de Gun a la luz de la luna que se filtraba a través de las ventanas. Gun se aferró fuertemente al cuerpo de Mark y posó su cabeza en el pecho, sintiendo los latidos de su corazón. Sin duda, este sonido reconfortaba su interior. -Buenas noches-. Dijo Gun. -Buenas noches-. Gun cerró sus ojos y se quedó completamente dormido en los brazos de aquel hombre que decidió protegerlo sacándolo del dolor y la tristeza estaba inundando su corazón. ______________________