Gun es un joven mesero que trabaja en un restaurante de cinco estrellas de Bangkok. Sus ingresos son bastante bajos y apenas le alcanza para mantenerse él y a su novio de dos años, Boat, quien perdió su trabajo hace tres meses. Esta situación ha pro...
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CAPÍTULO XXXI
-Apresúrate, aún es temprano-. Gun tomó su chaleca antes de salir del cuarto y se dirigió a la sala. Mark aún seguía cambiándose de ropa después de un apresurado baño de ambos. -Ya estoy listo-. -Bien, entonces vamos. Los cines aún deben estar abiertos-. -¿Tú crees? Son casi las 10 de la noche-. Gun tomó la mano de Mark y la tiró hacia él con un poco de fuerza para moverlo del lugar. -Sólo vamos-. -Vamos-. Ambos subieron al automóvil y emprendieron rumbo hasta Siam donde podrían encontrar algún cine abierto. Mark apegado a la carretera, escuchaba la cartelera que Gun le estaba leyendo. En ese momento recordó una anécdota y se lanzó a reír. Entonces, habló. -¿No crees que estamos haciendo las cosas al revés?-. -¿Al revés?-. -Sí. Primero hicimos el amor y luego salimos a una cita. Debía ser al revés-. Gun se avergonzó y bajó su cabeza. La conclusión sacada por Mark era lógica, y es que ¿quién podría tener una cita después de haberse acostado con esa persona? Mark miró la expresión de Gun y levantó su mentón. -Oye, es sólo una broma. No te pongas así-. Gun levantó su rostro completamente sonrojado, generando la gracia de Mark, sonriendo alegremente. -Te ves hermoso cuando te sonrojas así-. Gun levantó su mano derecha y pegó una palmada en el hombro izquierdo de Mark. -Ya deja de molestarme-. Regañó. -De acuerdo, sólo no te enojes-. Gun volvió hacia su celular y apretó una de las opciones de películas. -Ya escogí la que quiero ver. Es de terror-. -Pues, por mí está bien-. Al llegar a destino, ambos se apresuraron hacia la boletería para las entradas. -Buenas noches, P', ¿aún tenemos tiempo para la función de las 10:30 p.m.?-. Habló Gun agitado por la caminata rápida. La chica que estaba en el lugar los saluda con una sonrisa y un wai. -Buenas noches, por supuesto-. -Bien-. Mark sacó de su bolsillo la billetera frente a la atenta mirada de Gun, sacando un par de billetes, pero su acompañante lo detuvo inmediatamente. -Déjame que invite esta noche-. -No es necesario, puedo permitirlo-. -Por favor, déjame invitarte-. Insistió Gun con una mirada de ternura que cautivó a Mark, quien no pudo resistir y aceptó. Luego de comprar las entradas, se dirigieron hacia confitería donde compraron palomitas y un par de bebidas. -Ven, démonos prisa, La película ya está por comenzar-. Apresuró Gun con ambas manos ocupadas por los vasos grandes de bebidas. Mark lo seguía a paso ligero llevando las palomitas. -Ai Nhu, esos son nuestros asientos-. -De acuerdo-. Se acomodaron en sus lugares y la proyección mostraba que la película ya había comenzado, entonces Mark aprovechó la oscuridad para tomar la mano de Gun siendo aceptada inmediatamente entrelazando fuertemente sus dedos. ----- A eso de las doce de la noche, la nueva pareja salía del cine culminando una cinta que Gun vio prácticamente con los ojos cerrados. Mark no pudo dejar pasar la oportunidad para molestar al pobre chico. -¿Me vas a decir que te causó miedo la película?-. -Por supuesto que no-. -Entonces, ¿por qué tapaste tus ojos y te aferrabas a mí cada vez que salía el asesino?-. Gun jugueteó con sus ojos mirando hacia todos lados sin responder la pregunta, sin embargo cambió drásticamente de tema. -Quiero comprar algo para llevarles a Jump y Aun-. Mark se extrañó por un momento, pero reaccionó al recordar lo que estaba sucediendo. -Oh, cierto. Kao me dijo que has estado visitando el orfanato-. -Sí, sobre todo a esos hermanitos. Los he ido a visitar desde el momento que me llevaste por primera vez-. Respondió con una gran sonrisa. -La verdad, yo también estoy muy encariñado con ellos. Los conozco desde que llegaron al orfanato cuando Jump tenía dos años y Aun apenas tenía unos días de nacido-. -Siento lástima por ellos al saber que nadie ha querido adoptar a ambos-. -Lo sé, a veces pienso que...-. Gun detuvo sus pasos y miró directo a Mark una vez que él dejó de hablar. -¿Qué cosa piensas?-. -Nada. Olvídalo-. A paso lento continuaron caminando con sus manos entrelazadas, disfrutando de la calurosa noche. -¿Dónde pretendes comprar algún juguete para los niños si son pasada las doce? Todo debe estar cerrado-. Gun lanzó un puchero hacia Mark y soltó su mano. -Tienes razón- En silencio siguieron caminando, hasta que... -¡Ya sé!-. Gun se detuvo inmediatamente y sonrió. Zarandeó la mano de Mark y habló alegremente. -¡Vamos a comer Pad Thai!-. -¿Pad Thai?-. -Sí, es un plato que venden en pequeñas tiendas, al aire libre. Ven, te llevaré a un local que está cerca de aquí. Y atienden hasta la 1 de la mañana-. -¡Espera, no vayas tan rápido!-. Corrieron hacia dicho lugar para no llegar tarde, logrando el cometido. Mark miró hacia todos lados, como si fuera un extraño en una casa. -¿Es este lugar?-. -Sí, aquí la comida es deliciosa. Ya verás-. Era común y entendible que Mark se sintiera extraño en ese lugar. Era su primera vez estando en un lugar lejos de lo que él conocía. Al sentarse, una anciana se acercó a ellos con un pequeño papel y lápiz en mano. -Buenas noches, chicos-. -Buenas noches, tía. Queremos dos platos de Pad Thai y dos vasos jugo de frutilla-. -En un momento- La mujer mayor se retiró a preparar sus pedidos dejando a los chicos en una conversación amena entre ellos, que duró todo el tiempo de espera hasta que la señora estuvo de regreso con sus pedidos. -Aquí tienen, muchachos. Disfruten-. -Gracias, tía-. Respondió Gun. Mark sólo asintió con una pequeña reverencia. El más joven miró el plato con el ceño fruncido. Olfateó un poco la comida y tomó sus palillos para comenzar. -¿Qué contiene esto?-. -Fideos de arroz, salsa de pescado, camarones, y un poco de verduras salteadas-. Sonrió Gun. -Suena apetitoso-. Llevó una pequeña cantidad a su boca y la saboreó sin interrupciones. Un par de veces movía la cabeza en señal de aprobación. -¡Está delicioso!-. -Sabía que te gustaría. Pero, ¿cómo es posible que nunca lo hayas probado?-. -Pues, nunca tuve la oportunidad-. -Bueno, ahora ya lo has probado, así que dame un poco-. Deliberadamente tomó un poco del plato ajeno y lo llevó a su boca, mostrando una risa burlesca hacia la otra persona. -¡Oye! ¡tramposo!-. Rio Mark. Gun simplemente se encogió de hombros y prosiguió con su comida. Ambos se lanzaron miradas coquetas y sonrisas discretas como si en la atmósfera sólo estuvieran los dos, sin importar la mirada de las personas que transitaban por el lugar. Mark miró detenidamente a Gun y sonrió satisfactoriamente. Este día había sido perfecto en todos sus sentidos, y es que por primera vez experimentó la felicidad absoluta, sin necesidad de un puñado de dólares o lujosos lugares. Hoy, Mark finalmente era libre y feliz. "Me he dado cuenta que lo único que necesitaba en esta vida, era a ti", pensó para sus adentros. Entre la gente que observaba a la pareja jugar con la comida del otro, una persona se detuvo a mirar detenidamente cada detalle, luego marcó su celular y la llamada comenzó a conectar. -¿Hola?-. Hablaron al otro lado del auricular. -Boat, ellos están comiendo en un local callejero-. -De acuerdo, Earth. Gracias por tus investigaciones-. -Recuerda que este es el último favor que te hago. Te involucraste con mi padre y no quiero tener nada que ver contigo-. -Lo sé-. -Mañana te enviaré la carpeta con los últimos movimientos de Mark y Gun. Adiós-. Sin escuchar respuesta, Earth cortó la comunicación. ------- Al día siguiente, Mark despertó enredado en los brazos de Gun. Se movió ligeramente para procurar no despertar al chico y se levantó con dirección al baño. Su reloj pulsera indicaba que ya era casi las seis de la mañana por lo que se apresuró inmediatamente a arreglarse. La ducha demoró no más de diez minutos, así que salió rápidamente a la habitación con sólo una toalla en su cintura y se encontró con la sorpresa de que Gun estaba sentado fregando sus ojos. -¿Por qué te despertaste tan temprano?-. Preguntó Mark. -No estabas a mi lado, y me asusté-. El menor se sentó a su lado y acarició su cabeza suavemente. -Duerme un rato más. Tu horario de entrada en el restaurante es a las 8:00 a.m.-. -¿Y tú? ¿Por qué estás así?-. Preguntó Gun mirando de pies a cabeza a Mark. -Tengo que tomar un trabajo-. -Es...-. -Sí-. Mark fue directo al grano, sin titubeos. La honestidad hacia Gun era lo importante, aunque eso conllevara a un posible enfado por parte de la otra persona. Gun bajó su vista con tristeza y evitó soltar lágrimas para no preocupar a Mark. -Despreocúpate, haré las cosas rápido para estar en casa temprano-. -No cometas ninguna locura, por favor-. Mark levantó el rostro de Gun para ver su expresión y habló. -Escucha, mientras ellos no sepan de nuestra relación, tú estás a salvo. No pasa nada-. -¿Y si te pido que no vayas? Deja todo esto de lado. No necesitamos nada más que sólo tú y yo-. -Iré a vestirme. Vuelve a dormir-. Dio un beso en la frente a Gun y tomó un poco de ropa dirigiéndose a otra habitación con la mente puesta en las palabras mencionadas anteriormente. Era una posibilidad que llevaba analizándola desde hace mucho tiempo, prácticamente desde que se había enamorado. Los hechos sólo le daban dos alternativas: si continuaba, las probabilidades de perder a Gun eran muy altas, pero si lo dejaba, las probabilidades de morir en el intento, también eran altas. Al revisar que Gun se había quedado nuevamente dormido, tomó sus pertenencias personales de la habitación y esperó en su escritorio la llegada de sus hombres, que no demoraron en hacer presencia. -Bien, chicos. Apenas son las 6:30 a.m. Así que primero iremos a la mansión a revisar el itinerario del imbécil, luego planearemos la emboscada. -Sí, Khun-. Las tres personas respondieron al mismo tiempo, junto con una reverencia de respeto. -Kao, tú quedas a cargo del restaurante en la jornada matutina. Terminarás una vez que Gun esté en casa-. -Entendido-. Mark se levantó de su escritorio y tomó de un estante una carpeta que contenía toda la información requerida. -El viejo estará de vuelta a su casa a eso de las diez de la mañana. -Reuniremos a los mejores hombres-. Dijo Boun. -Háganlo. Muevan lo que sea, pero hoy ese maldito y su pequeño imperio debe morir- Dio la orden para ir rumbo a manchar una vez más sus manos con sangre. ______________________