CAPÍTULO VIII

199 24 5
                                        

ADVERTENCIA: EL SIGUIENTE CAPÍTULO CONTIENE LECTURA NO APTA PARA MENORES NI PERSONAS SENSIBLES. LEER BAJO SU RESPONSABILIDAD.

 LEER BAJO SU RESPONSABILIDAD

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

CAPÍTULO VIII

Gun dejó su bolso sobre el sillón y se sentó pensando en aquel beso que no había rechazado.
No es como si le hubiera gustado, simplemente su mente y cuerpo no hicieron conexión alguna que impidiera alejar al otro chico.
Pensaba en las únicas palabras que le dijo Third en ese momento.
"Lo siento, debo irme".
Su mente estaba puesta en que, si la próxima vez que lo vea, ¿cómo debía reaccionar?.
Todos sus pensamientos se esfumaron cuando escuchó la puerta abrirse y aparecer una persona familiar.
-P'Boat, estás de regreso. Creí que tardarías-.
El rostro del recién llegado era totalmente sombrío y su mirada era de una frialdad absoluta, algo que no había notado Gun, hasta que escuchó la respuesta de Boat.
-¿Por qué? ¿Te estás viendo con alguien acaso?-.
-¿Qué? No, para nada. Creí que tardarías un poco más. Me dijiste que te ibas al menos por un mes-.
Con unos pasos agigantados, Boat se acercó a Gun con una mirada fulminante.
-¿Qué te pasa?-. Preguntó Gun.
-¿Me estás engañando?-.
En el tono de voz, Gun notó que estaba disgustado y el miedo le caló inmediatamente hasta llegar a los huesos. Su voz se tomó temblorosa.
-No... por supuesto que no-.
-Dime la verdad-.
La voz de la persona aumentó de volumen haciendo que el oyente retrocediera un paso.
-P'Boat, por favor cálmate. No sé qué estás diciendo ni por qué te estás comportando de esta manera, pero te juro que no te estoy engañando-.
-¡Mierda, Gun! ¿Me crees idiota acaso? ¡Déjame decirte que no soy estúpido!-.
Cada vez, el aumento en la voz era fuerte y contundente que hacía a Gun retroceder varios pasos hasta llegar al tope de una mesa esquinada en la pequeña sala.
-Por favor, P'... cálmate. Explícame por qué te estás comportando así-.
Boat logró acorralar a Gun y lo tomó fuertemente de los brazos.
-¿Quién era el bastardo que te besó? ¿Es con él con quien te estás acostando desde que me fui?-.
El terror se apoderó completamente de Gun obligando a cerrar los ojos para evitar ver el rostro de Boat que parecía estar poseído.
-¡No! ¡Eso no...!-.
-¡No me mientas porque te vi!-.
Zarandeó a Gun fuertemente apretando aún más sus brazos y apegó su rostro al de él para capturar su atención apenas este abriera los ojos.
-¡Ay!-. Se quejó Gun.
-¡Dime! ¿Es tan bueno en la cama como yo? ¿Te hace gemir? ¿Te hace gritar como yo?-.
-P'Boat, ¿te has vuelto loco? ¡Por favor, déjame explicarte!-.
-¡Dime si es tan bueno como yo que tienes que ir a buscar su pene!-.
-¡Deja de decir tonterías y escúchame!-.
Gun buscó su fuerza desde su interior y se sacudió de tal manera que pudo soltar el agarre de Boat y empujarlo para que la persona retrocediera.
-¡A él sólo lo conocí hoy! ¡Nunca he tenido nada que ver con él! ¡El beso fue porque me lo dio inesperadamente y no pude reaccionar!-.
Boat empuñó fuertemente las manos furiosamente y se acercó rápidamente a Gun.
-¡Maldita perra mentirosa!-.
La mano de Boat terminó en el rostro de Gun, golpeándolo fuertemente cayendo al piso.
Las lágrimas de Gun comenzaron a brotar incesantemente y su mano estaba posada en el lugar donde había recibido aquel golpe.
-¡Eres un maldito mentiroso! ¿Acaso te gusta engañarme con cualquier imbécil que se te cruce por el camino?-.
Gun se levantó secándose las lágrimas y aferró sus dos manos en un puño.
-Esta vez me voy a defender. No dejaré que me vuelvas a golpear ni insultar-.
-Oh, vaya. Ahora la pequeña zorrita se va a defender-.
-¡Ya deja de insultarme!-.
Gun lanzó su primer golpe terminando en la comisura de la boca de la otra persona, pero apenas pudo mover su cuerpo.
-¡Maldito!-.
Tomó a Gun fuertemente desde la nuca con su mano derecha y con la izquierda la colocó alrededor de su cuello.
-¡Suéltame!-. Gritó Gun.
-¡Eres mío! ¿Lo entiendes? ¡Mío!-.
Gun luchaba por soltarse y alejarse, pero sus fuerzas eran cada vez menos, y sus emociones estaban en su límite. Sentía como si su cuerpo estuviera a punto de desvanecer, pero debía mantenerse firme y seguir luchando con la otra persona que era más alta y más fuerte que él.
-¡P'Boat, por favor suéltame! ¡Me duele! ¿Por qué no me quieres creer?-.
-¡¿Te duele?!-.
-¡Sí!-.
-¡Entonces te demostraré lo que a mí me duele cuando me estás engañando comportándote como una maldita prostituta!-.
Soltó finalmente a Gun y lo tomó del brazo arrastrándolo hacia el cuarto.
-¡No! ¡Suéltame! ¡¿Qué vas a hacer?!-.
Al llegar, tiró a Gun sobre la cama y se abalanzó sobre él.
El menor intentó usar toda la energía de su cuerpo para empujar al mayor y liberarse, pero el cuerpo de Boat era demasiado pesado y no podía moverlo.
Boat tomó ambas manos de Gun para que ya no pudiera forcejear con él y así inmovilizarlo.
Buscaba fieramente los labios de Gun pero él insistía en no sentir ningún tipo de contacto corriendo su rostro.
-¡Vamos! ¡Hazlo! ¡Bésame como lo besaste a él!-.
-¡P'Boat, no hagas esto! ¡Suéltame! ¡Déjame ir!-.
-¿Te besó de esta manera mientras lo hacían?-.
Seguía mortificando al menor con sus palabras, pero él se resistía a rendirse y seguía forcejeando para liberar sus manos, hasta que llegó un punto en el que el mayor perdió todo sentido de la orientación, cegado por la ira injustificada.
-¡Cállate!-.
Con una fuerza increíble golpeó varias veces el rostro de Gun, logrando soltar sangre en la comisura de sus labios y dejando al chico al borde de la inconsciencia.
Para ese momento, ya las fuerzas de Gun eran casi nulas. De su rostro sólo botaba lágrimas de dolor, miedo, decepción y desesperación.
Una mezcla de varios sentimientos que perforaban su corazón.
-P'Boat... No...-.
Decía Gun con un poco de fuerza.
-¡Ahora te voy a demostrar a quién le perteneces!-.
-¡No me hagas más daño! ¡Ya no me lastimes!-.
Gun sólo podía susurrar entre lágrimas que inundaron completamente su rostro.
Volteó a Gun y bajó sus pantalones exponiendo el par de hermosos glúteos que poseía aquel chico. Luego, sacó su propio miembro y lo introdujo sin aviso y sin preparación.
-¡Ayy! ¡Noo! ¡Duele!-.
-¿Así te gusta? ¿Era de esta forma como lo hacía el maldito?-.
Se metía brusca y profundamente en el interior del chico, una y otra vez. Afuera y adentro el pene ingresaba invadiendo aquel agujero que comenzó a inflamarse en su interior.
-¡Ay! ¡Duele! ¡Duele!-.
Su cuerpo ardía completamente, como si el fuego estuviera quemando lentamente su piel. La acción que le estaban proporcionando, no era más que un montón de decepción y lágrimas de dolor que se sentía de forma nauseabunda que revolvía su estómago.
-¿Se siente bien? ¿Ahora ya sabes quién es el dueño de tu cuerpo?-.
-P'Boat...-.
Gun ya no podía seguir diciendo ninguna palabra, ya no tenía fuerzas para seguir luchando y finalmente se rindió.
La fuerza que usaba para penetrar al chico, era tan grande que comenzó a botar sangre por el estrecho pasaje, manchando completamente el pene del mayor.
Boat se corrió en el interior de Gun y este lo hizo sobre los pantalones, pero el líquido que soltó no solamente era semen, también eran rastros de orina.
La persona finalmente se retiró de Gun y lo tomó de los brazos levantando el cuerpo sin energía de Gun, quien sólo lo miraba con su rostro completamente empapado por las lágrimas.
-Esto es para que sepas que tú sólo eres mío. Eres mío y de nadie más. Esto también, ¿lo entiendes?-. Dijo el mayor apretando fuertemente el miembro de Gun.
Luego empujó al chico sobre la cama y se subió los pantalones.
Gun, con la poca fuerza que tenía, pronunció algunas palabras.
-P'Boat, yo te amo... ¿cómo puedo hacerte daño metiéndome con otro?-.
Esas palabras se metieron profundamente en el corazón de Boat, pero no demostró algún sentimiento de vuelta.
-Más te vale que sea así. La próxima vez, el castigo será peor-.
Del velador, tomó un cigarrillo y lo encendió, luego volvió a pronunciarse hacia Gun.
-Me iré a tomar unos tragos-.
Gun escuchó la puerta principal cerrarse, y fue envuelto inmediatamente por la soledad y desolación. Se aferró hacia las sábanas dejando que las lágrimas invadieran nuevamente su rostro.
En su interior, todo se había destruido; su alma, su integridad y lo más importante, el amor por este hombre se había roto completamente.
Levantó la cabeza y vio que el velador estaba abierto y en su interior estaba el papel que le había dado aquel chico que, en ese momento, no recordaba su nombre.
Se arrastró hacia él, tomó su celular y el papel. Inmediatamente, marcó el número que estaba escrito.
Lo único que pensaba y quería esta persona, era que aquel chico pudiera sacarlo de esa pesadilla y llevarlo lejos del monstruo en el que se había convertido la persona que tanto amaba.
------
-¡Maldito bastardo!-. Dijo el joven que no sobrepasaba los treinta años, quien estaba tomado por dos personas.
En un callejón sin salida, Boun y Kao tenían aprisionada a la persona que fue brutalmente golpeada por su jefe, Mark.
Su rostro estaba completamente ensangrentado y apenas podía mantenerse en pie.
-Oh, P'... ¿Cómo puedes hablarme así?-. Habló Mark con ironía.
Poseía unos guantes de cuero con los que podía trabajar cómodamente sin ensuciar sus manos.
-¡Suéltame!-.
-De acuerdo, te soltaremos. Sólo dale un pequeño recadito a tu jefe de nuestra parte-.
-¡Maldito!-.
-Sólo dile que vendremos por el dinero, sino, iremos por su maldita cabeza-.
-¿Ustedes creen poder ganarle?-. Respondió el joven.
-Soy un Jumlongkul. No lo olvides-.
-¡Me importa una mierda quien seas!-.
-Bien, entonces esto te ayudará a recordarlo-.
Se volteó y divisó un palo entre el montón de escombros que estaban en una esquina del callejón. Lo tomó y regresó con el prisionero.
-¿Sabes? Hoy no pude ver a alguien, así que estoy muy molesto por ello-.
Aferró fuertemente el palo y lo lanzó hacia el hombro del moribundo provocando que este perdiera completamente la consciencia.
-Déjenlo ahí. Vamos-. Ordenó Mark mientras lanzaba el palo.
Se quitó los guantes mientras se alejaba de la persona que yacía en el piso, seguido por sus guardaespaldas.
De camino hacia su automóvil donde aguardaba Mean, su celular vibró en el bolsillo de su terno negro. La pantalla mostraba un número desconocido, aún así lo tomó.
-¿Aló?-.
Sollozos.
-¿Hola? ¿Quién es?-. Insistió Mark.
-Ayuda... Ayuda...-. Susurró la voz al otro lado del auricular. Aunque era una pequeña voz, Mark pudo reconocerla.
-¡P'Gun! P,Gun, eres tú, ¿verdad?-.
La otra voz volvió a hablar en susurros.
-Sá... Sácame... de aquí... por favor-.
-No te preocupes. Voy por ti-.
La llamada fue colgada inmediatamente y Mark se apresuró hacia donde estaba su vehículo, seguido por sus guardaespaldas, y habló a Mean.
-¿Recuerdas la dirección de Boat? Si lo tienes, llévame inmediatamente allí-.
-Sí, Khun Mark-. Respondió Mean arrancando el auto rápidamente.
"P'Gun, sé que me necesitas. Descuida, pronto estaré allí" Pensó Mark.
_____________________

El Oscuro ProtectorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora