CAPÍTULO XXX

110 20 4
                                        

ADVERTENCIA: EL SIGUIENTE CAPÍTULO CONTIENE LECTURA +18

ADVERTENCIA: EL SIGUIENTE CAPÍTULO CONTIENE LECTURA +18

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

CAPÍTULO XXX 

Esa noche de lluvia tropical, de esas que no se necesita usar atuendos de invierno, Gun cocinó un poco de sopa tailandesa de pollo y leche de coco. Esperaba al hombre que no llegaba desde que se habían despedido en la mañana. Sólo estaba en compañía de su leal empleado.
-Kao-. Llamó desde la cocina.
-¿Sí, Khun?-.
-Mira, preparé un poco de sopa. Puedes llevar para la cena-.
-Muchas gracias, pero no es necesario-.
El cocinero tomó un contenedor y lo llenó con abundante comida, luego lo entregó al oyente.
-Tómalo. Puedes calentarlo mañana en el desayuno-.
-Gracias, Khun-.
Estiró su brazo y tomó el contenedor. Gun se devolvió rápidamente y tomó una bolsa reutilizable.
-Lo siento, olvidé dártelo para que lo guardes ahí-.
-Gracias Khun-.
Gun le mostró una amable sonrisa a Kao, quien le dio sus respetos con un wai. Ambos perdieron la concentración cuando escucharon la puerta principal cerrarse.
Gun se movió inmediatamente con conocimiento de que Mark ya estaba de vuelta en casa. Al encontrarse en la sala, Mark se dirigió directamente al despacho, junto a Boun y Mean.
-Bienvenido a casa-.
-Gracias, Gun. En un momento estaré contigo-, volteó hacia Kao mientras caminaba y prosiguió, -Ven conmigo-.
-Sí, Khun Mark-. Respondió.
Mark cerró la puerta del despacho y caminó hacia el escritorio. Sacó unas carpetas y se las entregó a Boun.
-Revisen a este hombre. Su apellido es Chatkaewmanee, y quiero que lo comuniquen con nuestros demás hombres. Vayan a casa de mi padre y reúnan a los mejores chicos. Mañana iremos a darle una visita, así que los quiero temprano en esta casa. Quiero a ese viejo y toda su gente muerta mañana mismo. Pueden irse-.
-Sí, Khun-. Dijeron los tres al unísono mientras se retiraban dando sus respetos al hombre.
Mark salió del despacho con la vista puesta en sus tres hombres que se retiraban de la casa, luego se dirigió a la cocina en busca de Gun, pero él no estaba allí.
-¿Gun?-.
Definitivamente no estaba en el primer piso, por lo que subió las escaleras y se dirigió a la habitación compartida y encendió la luz. Lo que vio, lo dejó boquiabierto.
Gun se posicionaba arrodillado en la cama, sólo con una camisa de talla grande puesta. Estaba abotonada sólo hasta el quinto espacio comenzando desde el segundo ojal superior.
Abajo, la prenda se encontraba abierta sutilmente, exponiendo el miembro del mayor
-Gun...-. Mark tragó un poco de saliva.
-Al verte, creí que podías estar estresado un poco. Quiero ayudarte a que te relajes-.
-Me tomas por sorpresa, yo...-.
El hombre había quedado tan impresionado que apenas sí podía moverse de su lugar.
Gun pensó en ese momento que tal vez fue algo incorrecto y fuera de lugar, apresurándose a taparse.
-¿No te gusta? Lo siento, yo... Tal vez tengas hambre, puedo traerte algo-.
-¡No!-.
Rápidamente se acercó Mark al chico y volvió a colocar la camisa en su lugar.
-No te tapes, me gusta así. Prefiero comer después-.
Su rostro se acercó aún más y lo besó dulcemente. Gun aceptó el beso abriendo su boca para darle acceso a su lengua y así saborear cada centímetro de su cavidad bucal.
Mark comenzó el acto de quitar su ropa, iniciando con su camisa, quedando a torso desnudo.
Desde que iniciaron su actividad sexual, Gun experimentó otra cara diferente a la que le mostraba Boat. Aún así, dos años no serían olvidados rápidamente.
Mark besaba su cuello dejando pequeños mordiscos y Gun arqueando su cuello exhaló algunas palabras en medio de jadeos.
-Dime que quieres que sea tu puta-.
El corazón de Mark dejó de latir y su cuerpo se tornó rígido. Su mente estaba aturdida completamente por las palabras de Gun, tanto que no supo en qué momento detuvo toda acción.
Levantó su cabeza y miró ese rostro cegado por el estilo al que lo habían acostumbrado.
-¿Qué acabas de decir?-.
-No te sientas mal con decirlo. Es parte de mí-.
Se levantó y se sentó al un lado de la cama dando la espalda al mayor.
-No puedes pedirme algo así-.
Gun se enderezó y se acercó a Mark colocando su mentón en el cuello de este.
-A veces necesito que me hables cuando lo hacemos. No sé de otras palabras que no sean esas-.
-¿Cómo pudiste permitir que te trataran con ese tipo de vulgaridades?-. Le dijo apenas se volteó para verlo a lo ojos.
Tomó su barbilla y acarició con suavidad.
-No te mereces que te hablen así-.
-Es a lo que estoy acostumbrado. Contigo conocí el lado amable y silencioso del sexo que me encanta, pero reconozco que hay otra parte de mí que me pide escuchar palabras de ese tipo-.
-Gun, no es simplemente un acto de darte placer, ¿sabes?-.
Gun bajó la cabeza en señal de agobio.
-En realidad no lo sé. Como ya dije, sólo conozco ese lado, así que por favor, háblame-.
Mark apresuró un beso desahogando la molestia que llevaba en su interior, posterior a eso, habló.
-¿Quieres que te hable? Entonces, lo haré-.
Se lanzó encima de Gun y tomó su posición inicial besando y mordisqueando su cuello, enredando sus dedos en el cabello del otro.
-Cumpliré tus caprichos-. Le dijo con unos susurros en su oído mientras lamía el lóbulo.
Bajó su mano hacia su pecho y lo introdujo dentro de la camisa donde pudo sentir con fervor los latidos de su corazón.
Gun cerró sus ojos y se dejó llevar por el tacto del hombre arqueando su cuerpo a cada momento que sentía sus manos.
Acarició mientras sus labios continuaban con el acto de besar cada parte de su cuello, mejilla y labios sin perder el rumbo.
Las manos llegaron hacia los pequeños pezones acariciando de manera circular el lado izquierdo, seguido por sus primeras palabras.
-Esto es un pequeño bulto que merece la atención de mis manos-.
Gun sorprendido por sus palabras, abrió de par en par sus ojos.
-Ai Nhu...-.
-Shhh, no hables. Sólo escucha-. Interrumpió Mark.
Alzó un poco su rostro y fijó sus ojos en los ajenos. Como si fuera un imán, Gun no pudo despegarse de aquella mirada y se apegó a ella inevitablemente.
Mark recorrió cada parte del torso del Gun con sus manos, soltando algunas palabras con sigilo.
-Este torso es como el cristal, debe ser tomado con la mayor delicadeza posible-.
Gun, seguía atento a las acciones de Mark. Inexplicablemente, su cuerpo comenzó a reaccionar a la voz de su nuevo dueño, despertando el placer y el deseo en su interior.
Desabotonó por completo su camisa y la abrió exponiendo todo su cuerpo desnudo, sosteniendo todo el tiempo la mirada con Mark.
El chico cambió el camino de su mano y la llevó hacia la cabeza de Gun.
-Tu rostro es hermoso. Digno de ser besado hasta cansar-.
Comenzó a dejar besos en todos los rincones del lugar. Su frente, nariz, boca y mejillas.
Gun cortó contacto y cerró sus ojos dejándose llevar por los pequeños toques de los labios de Mark.
Sus manos se movieron hacia los pantalones de Mark y los desabrochó, incitando a la otra persona a quitárselos. Dicho y hecho, el menor quitó sus pantalones y el resto de la ropa que estorbaba, quedando completamente desnudo.
-Ahora, tomaré tu mejor parte-. Añadió apenas apegó nuevamente sus labios al oído.
Abrió lentamente sus piernas y se acomodó, mientras bajaba su mano para tomar el miembro.
-Ahhh-. Gimió Gun.
-Esto es un tesoro preciado. Ahora me pertenece y lo cuidaré infinitamente, lo tomaré cada vez que tú quieras-.
-Ahh.. sí.. es tuyo-.
Mark calló a Gun con un beso apasionado ingresando su lengua para saborear la otra.
Ambos miembros se rozaron abriendo el apetito de sus respectivos dueños. Gun abrió más sus piernas como aviso para ser poseído.
-Imposible no dejar que tu hermosa virilidad sienta lo que despierta en mí-.
Mark comenzó a moverse hacia adelante y atrás con pequeños movimientos circulares causando una ola de deseos que ardía ferozmente en la piel de Gun, quien se aferró fuertemente al cuello de Mark.
-Ahh... yo.. ya quier...-.
-Shhh, no hables-. Interrumpió Mark sellando sus labios.
Deslizó su mano hacia su entrada acariciándola suavemente e introdujo su primer dedo, sintiendo cómo poco a poco iba aflojando aquel pasaje que estaba estrecho provocando una pequeña contracción muscular de las piernas del chico bajo su cuerpo.
Gun sentía algo diferente a lo que venía haciendo Mark, resultando novedoso y seductor que, mezclados con las otras veces que lo tomó, finalmente pudo entender lo que realmente significaba hacer el amor.
Mark retiró cuidadosamente sus dedos y colocó su miembro en la entrada, llevando sus labios al oído de Gun.
Mientras se introducía lentamente, le susurraba algunas palabras.
-Siente cómo voy invadiendo tu preciada intimidad. Cierra tus ojos y percibe la unión de nuestros cuerpos-.
-Ahh, sí...
Mark profundizó su virilidad en el interior de Gun iniciando una batalla de sentimientos nacientes desde su pecho. El receptor se retorcía mientras era embestido cautelosamente por Mark.
-Puedo... puedo hacerlo... puedo sentirlo-. Dijo Gun con su voz entrecortada.
-¿Qué sientes?-.
Miró fijamente a Mark y habló con toda honestidad.
-Tu amor... puedo sentir tu amor-.
De pronto, una lágrima rodó por aquella mejilla sonrojada que se mezcló con gotas de sudor, acabando en la comisura de los labios. Mark se estremeció con aquello y acercó su boca lamiendo aquella zona donde había muerto la lágrima.
Cada embestida llena de placer que daba a su hombre, se insertaba como miles de flechas que atravesaban su corazón, colmándolo de lo único que pedía recibir: Amor.
Mark aumentó su velocidad incitando a Gun a soltar gemidos más intensos que indicaban que sus acciones iban por buen camino. Aferrado a la almohada, Gun estaba con su mano empuñada, pero Mark la alcanzó y la entrelazó a la suya.
-Somo sólo una persona. Estamos unidos-. Susurró Mark.
-S... sí-. Respondió Gun en medio de sus gemidos.
Su cuerpo estaba por llegar a su límite y las piernas ya estaban flaqueando, como si la energía estuviera siendo succionada por cada penetración hacia su cuerpo. Gun no reprimió su sentir.
-No lo aguanto más...-.
Soltó el agarre de Mark y se dirigió a su miembro para darse más placer, mientras la persona sobre él usó su propia mano para apoyar los movimientos de Gun sobre su pene.
Mark no pronunció más palabras y se dedicó sólo a los hechos. En este instante, sólo quería llenar de amor a Gun.
-Hagámoslo juntos-.
Mark instó a Gun a aumentar la velocidad en su miembro hasta soltar todo el líquido que estaba reteniendo, luego soltó su líquido al interior de la otra persona, entonces se derrumbó bajo el abrazo de este.
-Así es como debe ser tratada una persona valiosa como tú-.
Lo abrazó con fuerza mientras regularizaba su respiración.
-Entonces... sí me amas-. Dijo Gun.
-¿Te quedaba alguna duda?-.
Mark levantó su cabeza y besó suavemente a Gun. Al separarse, el mayor pasó su mano por el rostro que lo miraba tiernamente.
-Quiero recompensarte-.
-¿Cómo?-.
-Quiero mostrarte mi mundo. Que sepas que hay cosas diferentes a tu rutina, y puedas experimentar las cosas novedosas que entrega la vida-.
___________________

El Oscuro ProtectorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora