Capítulo Dos

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NARRA LIAM

Una vez que Theo estaba frente a mí, sentí como de un segundo al otro todos los músculos de mi cuerpo se tensaban, no creía que fuera a golpearme pero aún así me tensé por su cercanía. Lo miré a los ojos mientras sonreía de manera burlona ocultando mi leve nerviosismo mientras esperaba la oleada de insultos que me caerían por parte del mayor. 

-Escucha, idiota, ¿Quién te crees que eres para ignorarme como lo hiciste hace rato?. -Preguntó con molestia acercándose aún más a mí.

-¿Y quién te crees tú que eres como para intentar intimidarme con tus tonterías?. -Devolví la pregunta frunciendo suavemente el entrecejo, me molestaba su arrogante actitud tan temprano.

-Soy la persona que podría hacer tu vida miserable. -Murmuró con evidente molestia, estaba tan cerca de mí que su aliento a menta me llegaba fácilmente a las fosas nasales.

-¿Aún más?. -Bromeé riendo y suspiré bajo sin borrar mi sonrisa.-Verte a diario ya hace mi vida miserable. 

-Tus juegos tontos comienzan a sacarme de quicio, Dunbar. -Gruñó poniendo sus manos en mis hombros para pegarme más a los casilleros, no me inmuté hasta que lo vi demasiado cerca de mi rostro.- Eres irritante.

-Y tú una gran molestia en mi maldito trasero, Raeken. -Contesté enojado sin quitar mi vista de sus extraños pero llamativos ojos grises.

-Algún día estaremos solos y créeme que voy a cobrarme tus insolencias... -Susurró enojado acercándose un poco más a mi rostro, su nariz chocaba suavemente con la mía haciéndome sentir una breve corriente eléctrica por mi espalda.

-El día en que los cerdos vuelen, quizás. Así que avísame cuando aprendas a volar. 

Gruñí enojado logrando soltarme de su agarre empujándolo lejos de mi cuerpo. El mayor intentó volverse a acercar a mí pero el Duque de las Malas Decisiones decidió intervenir tomándolo del brazo, ambos se miraron y luego a mí.

-Déjalo, no vale la pena... -Murmuró Scott levemente.- Ya han llamado mucho la atención por hoy... -Comentó haciéndonos notar que todos en el pasillo nos estaban mirando.

-Está bien. -Contestó molesto el castaño fulminándome con la mirada.- Será en otra oportunidad... 

Luego de eso, todo el grupo se alejó de nosotros. Quizás me había pasado del límite al llamarlo cerdo tan abiertamente pero él lograba sacarme de mis casillas sólo con una palabra y odiaba eso. Por fin me volteé a ver a mis amigos que estaban arrinconados a medio metro de mí, ambos se acercaron con rapidez y clara preocupación.

-Creo que va a matarte... -Murmuró Mason algo nervioso.

-¿Eso crees? ¡Lo dejó muy claro con sus palabras!. -Susurró Corey al borde del pánico.

-Chicos, cálmense... No me va a hacer nada, nunca estaremos solos en privado como para que pueda hacerme algo.-Tranquilicé a mis amigos con una amplia sonrisa y voz calmada.

-¿Cómo estás tan seguro de eso? ¡El vive a unas calles de tu casa! ¿Y si te intercepta o algo? ¡Va a golpearte!. -Chilló el castaño aún más asustado que antes.

-Sólo olvídalo, amigo. Él no va a hacerme nada, ahora vayamos a clases antes de que lleguemos tarde. 

Comenté tranquilamente sacando las cosas que necesitaba para mis primeras clases de mi casillero. Ambos chicos junto a mí asintieron intentando dejar el pequeño altercado con el Rey en el olvido para ir a clases. Para mi suerte el resto del día pasó tranquilo y sin ninguna señal de Theo, al menos hasta la última clase ya que la compartíamos, pero ambos nos sentábamos muy lejos el uno del otro, yo al frente y él en los últimos asientos. La profesora entró muy alegre como siempre, la Señorita Blake siempre era así, una amante empedernida de la literatura. 

-Buenos días, jóvenes. -Saludó alegremente.- Les tengo una importante noticia, haremos un trabajo sobre la maravillosa historia del romanticismo literario, es un setenta porciento de su nota para éste semestre y será en parejas. -Todos se pusieron alegres al oír que no era un trabajo individual, pero esa alegría se esfumó segundos después.- Pero las parejas se elegirán por sorteo. -Sacó una pequeña caja rosa y nos la enseñó.- Aquí están todos sus nombres, sacaré dos papeles y se irán formando las parejas. Sí, el trabajo es obligatorio. No, no podrán cambiar de pareja. Y tendrán que escoger un tema en particular para hacer un informe detallado y luego exponerlo en clase. Ahora que está todo aclarado, comencemos...

Y así, poco a poco, fue sacando nombres y creando grupos de a dos personas. Luego de un rato sólo quedábamos cuatro sin grupo; Kira Yukimura, una chica muy dulce y amable; Scott McCall, el amigo de Theo; Y lo peor de todo, Theo Raeken. Si tenía suerte, me tocaría con Kira, si tenía mala suerte, mi compañero sería Scott, y si el universo quería verme muerto, tendría que ser el compañero de ni más ni menos que el Rey del Narcisismo. 

-Bien, quedan sólo dos grupos... Los siguientes dos son... -Hizo una breve pausa mientras yo rezaba interiormente que me toque con la pelinegra.- Kira Yukimura y Scott McCall. -Mi corazón se paralizó un segundo dándome cuenta que me quedaban sólo unos días de vida.- Significa que el último grupo está conformado por Theodore Raeken y Liam Dunbar. 

Terminó de decir la maestra con una sonrisa. Todo el salón estaba en completo silencio mientras yo analizaba mi situación un total pánico. Sin notarlo grité, pero otra voz acompañó la mía.

-¡NO!. -Gritamos Theo y yo al mismo tiempo, al parecer en algo estábamos de acuerdo.  

Amor a primera pelea ||THIAM||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora