Capítulo Cuarenta Y Ocho

1.1K 117 14
                                        


NARRA THEO

-Por última vez Stiles, no. 

Gruñí con molestia mientras me cruzaba de brazos. La idea de que mis amigos me defendieran de algo, que ni siquiera sabíamos bien si era así o no, no me resultaba para nada atractiva. Aunque la idea de que Liam era el malo de la película tampoco me agradaba, yo podía luchar mis propias batallas sin necesidad de meter a mis amigos en esto. Scott llevaba un largo rato sin opinar, un silencio sepulcral se instaló dentro del Jeep celeste con puertas negras de Stilinski, yo iba viendo por la ventana. Los árboles se veían deprimidos, todos caídos hacia los costados y con pocas hojas en sus ramas, o quizás yo los veía de esa manera por mi propia tristeza, me sentía un idiota por creer en todas las sordas palabras del tonto de Nolan pero algo dentro de mí me decía que me lo merecía, por haber tratado tan mal a la gente que pasó por mi vida antes de Liam. Quizás sólo era la culpa la que me hablaba, pero aún así se sentía doloroso, no como cuando te golpeas el dedo del pie contra un mueble, sino como una daga filosa atravesando mi corazón de lado a lado. En pocos minutos ya habíamos bajado del Jeep. Estábamos caminando hacia mi casillero, mis amigos hacían bromas estúpidas sobre quién sabe qué, mientras mi cabeza seguía dándole vueltas al asunto de mi novio. Abrí mi casillero y algo golpeó suavemente mi rostro, me alejé unos centímetros encontrándome con varios globos inflados con helio, seguí con la mirada el hilo que los sostenía y vi que tenía un sobre. Algo confundido, agarré el sobre para abrirlo y leer una pequeña carta.


Búscame en el estacionamiento. -Liam.


Noté como mis amigos se acercaban para leer la pequeña carta, los tres estábamos en silencio. Dejé escapar de mis labios un suave suspiro de tristeza, sabía lo que se venía y no dudé en notificárselo a los dos chicos junto a mí.

-Bien, supongo que éste será el adiós... -Murmuré con mis grisáseos orbes cristalizados sin poder creer las palabras que acababa de soltar mi boca.

-Amigo, no creo que sea lo que estás pensando. -Me consoló Scott con ternura colocando su mano derecha en mi hombro.- Si fuera para terminar contigo, ¿Por qué se habría gastado en escribir una carta y globos en tu casillero?

-No lo sé, quizás para que yo no me espere la humillación que va a darme o para que sea aún más doloroso... -Dije con el corazón en la garganta.

-Theo, odio lo que estoy por decir, pero creo que Scotty tiene razón, no parece que quiera terminarte. -Agregó Stilinski con una sonrisa.- Sólo ve, y si te rompe el corazón allí, nosotros le partimos la cara. Lo prometo por mi preciado Jeep.

Suspiré bajo mientras pensaba en si hacerle caso a mis amigos sería una buena o mala idea. Los miré a los ojos por unos breves segundos, no tenía muchas opciones, así que decidí hacerles caso a los chicos, si el de pecas juraba por su Jeep, es que realmente lo haría, amaba a ese cacharro aún más de lo que quería a su novio.

-Está bien, iré. Los veo luego supongo...

-¡Ese es nuestro chico! -Vitoreó Scott con una amplia sonrisa.

-¡Nosotros criamos a un buen chico! ¡Crecen tan rápido! -Acompañó Stiles fingiendo llorar.- Ahora ve, nosotros estaremos aquí y diremos que te enfermaste o algo.

-Bien, deséenme suerte. 

Sin decir más, me alejé de mis amigos para encaminarme a paso lento hacia el estacionamiento. El camino se me hizo extremadamente corto, como si el reloj pasara a mil kilómetros por segundo, pero al llegar no encontré a Liam. Caminé por todo el estacionamiento y no había ni rastros del rubio, comencé a pensar que era una broma de un asqueroso y patético mal gusto, pero encontré algo que me dejó perplejo. Unos globos de color celeste estaban flotando junto a unos arbustos, una piedra los sujetaba para que lo salieran volando. Me acerqué con desconfianza. Debajo de los globos había otra carta.


Vuelve a dónde nos vimos por primera vez. -Liam.


La leí con una pequeña sonrisa. ¿A caso esto era un juego? Suspiré bajo y comencé a caminar nuevamente hacia la escuela, siguiente parada, el pasillo principal.






Amor a primera pelea ||THIAM||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora