Capítulo Veintiuno

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NARRA LIAM

Miré al mayor con una sonrisa, estábamos tan cerca que logré oír toda la conversación. Así que, ¿Yo era el primer chico por el que Theo se interesaba realmente?. Me costaba un poco creer que aquello fuera cierto, pero Scott no sabía que yo podía oír toda la conversación, así que me permitiría creer en él un poco.  Suspiré bajo con una sonrisa repasando toda su maravillosa figura con mis ojos para volver a suspirar.

-Así que... ¿Estás celoso?. -Pregunté risueño con una sonrisa ladina y mordiéndome suavemente el labio inferior.

-Cállate, Dunbar. -Murmuró desviando la vista hacia la ventana.

-Desconocía absolutamente que Theodore Raeken podía sentir celos de alguien. ¿Quién eres tú?. -Bromeé con una sonrisa consiguiendo nuevamente la mirada del mayor en mis ojos.

-No son celos, sólo estoy cuidándote de tipos que no son buenos para ti. -Aseguró sonriente.

-¿Y tú si eres bueno para mí?. -Pregunté alzando una ceja mirando directamente a ese mar grisáceo que me fascinaba.

-Claro que sí. Soy fuerte, tierno, protector, atractivo, inteligente, atlético y te quiero. ¿Qué hay mejor que eso? ¡Soy un gran partido para ti!. -Dijo alegre sacándome una gran carcajada sin poder creer lo que él decía.

-También eres muy narcisista, cada día lo tengo más claro... -Solté riendo mientras me acercaba un poco más a él.- ¿Tienes miedo de que me aleje de ti, Raeken?.

-No voy a contestar eso. -Murmuró levemente nervioso.- ¿Qué decía la nota que le diste a Scott?

-Nada importante, sólo tiene mi número escrito. -Contesté restándole importancia a aquello.

-¿Tu número? ¡Claro que es importante!. Al menos para mí es importante... ¿Me lo podrías dar ahora?. -Indagó pasando uno de sus brazos por mi cintura con ternura mientras con su mano me acariciaba la espalda.

-¿A caso no puedes esperar a mañana?. -Cuestioné con ternura.

-No, de hecho no. -Rió dulcemente pasándome su teléfono desbloqueado.- Agéndate como tú más quieras.

Sonreí con ternura y me decidí escribir mi número en el tablero numérico para luego agandendarme como "Mi amor <3", quería ver como reaccionaba cuando lo viera. Se lo pasé curioso y noté como su sonrisa se ensanchaba. Vi como abría la cámara y nos tomamos una foto para que él la pusiera en mi contacto.

-¿Por qué tú sales tan bien en las fotos? ¡Sales mejor que yo!. -Gruñó bajo con una sonrisa para luego bufar levemente.- Li, es tarde... Son las ocho treinta y... 

La puerta del cuarto se abrió de par en par dejando ver a una mujer cuarentona de cabello castaño oscuro, ojos celestes y sonrisa resplandeciente. Era una mujer bellísima, la más bella que había visto, vi rápidamente las facciones dándome cuenta a simple vista que era la madre del mayor. 

-¡Mamá! ¿No sabes tocar la puerta?. -Gruñó el mayor mirando a su madre mientras se sentaba nuevamente en la cama ayudándome a hacer lo mismo.

-Hijo, lo lamento. Creí que estabas solo... Tú debes ser Liam, ¿Cierto?. -Preguntó la mujer acercándose a mí con una amplia sonrisa.

-Sí, soy Liam Dunbar, es un placer conocerla. -Dije levantándome de la cama para saludarla pero la mujer me sorprendió abrazándome.

-¡Ay que alegría!. Al fin te conozco... Theo siempre me habla de ti pero nunca se animó a invitarte. -Soltó la castaña con alegría mientras me soltaba lentamente.- Soy Karina, por cierto. -Agregó dejando escapar una pequeña carcajada.

-Mamá... -Murmuró el mayor con un leve sonrojo haciéndome reír, era más adorable de lo que yo creía.

-¿Qué? ¡Es cierto!. Lo único que sale de tu boca es "Liam esto, Liam aquello, Liam me dijo, Liam dijo" pero nunca tuviste la valentía para invitarlo. -Se sinceró la adulta entre risas.

-¡Mamá!. -Habló fuerte el mayor levantándose de la cama con frustración.- No tienes que decir esas cosas delante de él, ¿Lo sabes?.

-Sí, lo sé. Pero también sé que cuando se trata de él eres un cobarde, excepto si se trata de defenderlo, ¿Recuerdas cuando golpeaste a ese chico de la otra escuela por oír que hablaba mal de Liam?. Le diste una gran paliza al muchacho y cuando te preguntaron tus amigos si sabías algo lo negaste a muerte. 

Aseguró su madre frunciendo el ceño cruzándose de brazos, yo escuchaba atentamente la discusión entre ellos mientras procesaba toda la información en mi cabeza. No podía creer que el de ojos grises golpeara a alguien para defenderme a mí, no entendía muy bien lo que estaba pasando aún.

-Sabes que ese idiota se lo merecía, estoy harto de oír la palabra "maricón" como un insulto despectivo y mucho más si se trata de alguien tan imbécil y engreído como Talbot. Él se merecía mucho más que un par de golpes y una amenaza vacía. -Gruñó con molestia cruzándose de brazos mientras se sentaba en su cama sin apartar la vista de su madre.

-No estoy en contra del motivo por el cual lo hiciste porque estoy segura de que yo hubiera hecho lo mismo en tu lugar, sólo no entiendo porque lo negaste en su momento. -Dijo la castaña arqueando una ceja. Decidí intervenir un momento porque estaba completamente en shock por lo que acaba de oír.

-¿Fuiste tú el que golpeó a Brett? ¿Por qué lo hiciste?. -Pregunté sorprendido.

-Mierda... -Murmuró el mayor pasando sus manos por su cara frustrado por la situación, parecía molesto y arrepentido, pero no estoy seguro de que se arrepienta de pegarle al chico.- Bien sí, yo fui el que golpeó a ese idiota... Lo lamento... No quería decírtelo porque pensarías que soy un violento o alguna cosa así que no es. Le pegué porque un día llegué temprano a la escuela y lo encontré hablando con unos chicos, estaba buscándote a ti para darte una paliza porque, según el, eres un maricón y a los tipos como tú hay que enseñarse a los golpes... Así que me acerqué, le dije que yo era como tú y que no permitiría que se acerque a ti... Empezamos a discutir... Me dio un puñetazo y terminamos a los golpes, bueno, le di una paliza... Le dije que si volvía a acercarse a ti lo haría pagar por todo el daño que te había hecho... Por esa razón fue que nadie de tu vieja escuela volvió a molestarte... -Levantó levemente su mirada para verme directamente a los ojos.- Lo lamento tanto...

Me quedé estático ante sus palabras, no podía creer que fuera él el chico misterioso que me había defendido hace dos años, porque sí, ya habían pasado casi dos años de eso. Para ser sincero no podía enojarme con él, aunque no avalo su conducta sé que fue por un buen motivo, Theo sólo quería defenderme y se ganó un puñetazo por eso, creo que no es tan egocéntrico y narcisista como yo creía, sólo es un chico misterioso que prefiere guardarse las cosas para sí mismo, es como un superhéroe, las cosas buenas que hace las deja en la sombra y sólo saca a la luz las cosas malas que hace. Sonreí levemente, él era adorable a su manera.




Amor a primera pelea ||THIAM||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora