Capítulo Treinta Y Dos

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NARRA THEO

Llegamos a la preparatoria con una amplia sonrisa en nuestros ojos mientras nos tomábamos de la mano, todas las miradas recaían en nosotros, algunas de sorpresa, otras de confusión y otras de enojo. Acompañé al menor a su casillero en donde ya se encontraban sus amigos. 

-¿Theo? ¿Qué hacen así? -Indagó confuso Corey para luego agregar.- Liam, si éste maldito te está obligando a hacer algo que no quieres, pestañea tres veces seguidas. 

-Cor, cálmate. No veo a Liam defendiéndose y no es precisamente el chico frágil que se deja manipular por cualquier tonto. Mejor dejemos que él nos explique que rayos está pasando aquí. -Agregó de forma muy pacífica y suave el moreno.- Liam te oímos. 

-Bien... Bueno... Theo y yo estamos saliendo. -Murmuró nervioso el rubio sin soltar mi mano.

Los amigos del menor se quedaron en silencio unos minutos, como si estuvieran digiriendo toda la pequeña información que les había dicho el menor. El primero en romper el silencio fue el castaño.

-Mase, me debes cincuenta dólares. -Articuló alegre.

-Lo sé... -Gruñó bajo el moreno sacando el dinero de su billetera para dárselo al chico junto a él.

-¿Por qué te debía cincuenta dólares?. -Indagué confundido soltando la mano del menor para poner la mía en su cintura.

-Le aposté a Mason que ustedes terminarían saliendo antes de que terminen el trabajo, y aquí estamos. Felicidades chicos. -Comentó el chico tímido con una sonrisa.

-¿Apostaron sobre mí? ¿A caso no saben que eso está muy mal? -Preguntó Li con una sonrisa.

-No, de hecho es algo... 

Mason quedó mudo de un segundo al otro, las palabras no salían de su boca. Parecía que había visto un fantasma o algo así. Volteé la vista para ver que era lo que lo había dejado paralizado, y ahí lo vi. Brett Talbot estaba caminando hacia nosotros con una amplia sonrisa. La rabia comenzó a recorrer mis venas mientras apretaba ligeramente la tela de la camisa de mi chico, el cuál también se había volteado a ver. El de ojos verdes se paró frente a mí con una apenada sonrisa, yo sólo lo miraba con enojo y una ceja alzada.

-¿Vuelves por otra paliza, idiota? -Gruñí bajo con molestia.

-No, de hecho quería venir a disculparme... -Murmuró el chico bajando la mirada a sus zapatos.

-No te disculpes conmigo, discúlpate con él. -Exigí tajante señalando con mi mano libre al chico junto a mí. No permitiría que ese niño mimado pasara por alto el disculparse con Li.

-Sí, lo sé... -Suspiró bajo y levantó la vista para ver a Liam a los ojos.- Viejo, lamento todo lo que hice, se que fui un gran idiota y me merecía esa golpiza, pero ahora es todo muy diferente, cambié mucho en éstos años, creo que la paliza que me dio Theo me hizo recapacitar que todo lo que había hecho estaba mal, y ahora sé que lo hice porque me molestaba ver como para ti era tan fácil decir que eras gay, y yo no podía salir del clóset porque soy un cobarde... Realmente lo siento... 

Liam se quedó en silencio intentando descifrar silo que decía el ojiverde era cierto o era otra mentira. Por mi parte, yo no podía creer ni una sola de sus palabras, quizá porque aún quería molerlo a golpes o tal vez estaba intentando proteger a mi chico, no lo sé, pero había algo extraño en ese chico y no me agradaba. La campana de la escuela sonó anunciando que debíamos entrar a clases. Miré al de ojos celestes con una sonrisa y me acerqué para unir nuestros labios en un tierno y suave beso que él correspondió.

-Te veo en el almuerzo, niño... -Murmuré contra sus labios.

-Sí, claro... -Balbuceó levemente el rubio con un leve color rojizo en las mejillas.

-Adiós chicos. -Saludé alegre hacia los amigos de Liam para luego voltear a ver al idiota de Talbot.-Ten cuidado con lo que haces, ésta vez no tendré compasión en despedazar cada músculo de tu cuerpo. 

Amenacé con molestia hacia el chico. Le robé un beso al menor en la mejilla para luego guiñarle el ojo, esos ojos celestes eran mi debilidad. Me alejé de allí encontrándome con Scott, que estaba esperándome a unos pasos de donde yo estaba. Caminé junto a él hacia la clase de Historia mientras le contaba como iba todo con Liam.

-Nunca creí que te enamorarías tan perdidamente de ese chico, seguro son sus ojos. -Bromeó con una sonrisa una vez dentro del salón.- Por cierto, vi que ese chico Talbot se acercó a ustedes y te tengo una mala noticia. 

-¿Ahora qué pasó?. -Indagué confundido.

-Bueno, ese chico ahora estudia en nuestra escuela, tendrás que verlo a diario. Además, me llegó de buena fuente que ese chico va detrás de ti. -Me aseguró mi mejor amigo.

-Será divertido que lo intente, porque planeo ser su peor pesadilla. Voy a vengar todo lo que le hizo a Liam. -Gruñí con una sonrisa.

-Ese es mi chico. Espero que me dejes molestarlo también, sino le quitas la diversión. -Bromeó sonriente.

-Claro que sí. -Contesté riendo bajo para que el maestro no lo noté.- Oye... ¿Qué tal todo con Isaac? -Interrogué con picardía.

-No empieces, sabes que me aterra decírselo... -Murmuró apenado.

-¿Y tú me llamas cobarde a mí? Viejo, llevas más de tres años enamorado de él y estoy más que seguro que a Isaac le gustas. -Apoyé a mi amigo con una amplia sonrisa.

-¿Y si me rechaza? Somos amigos, estamos en el mismo grupo de amigos y sería extraño... -Murmuró apenado con la sonrisa decayendo de a poco.

-No te preocupes, si no lo intentas nunca lo sabrás. Sólo invítalo a comer algo y busca la oportunidad para decirle lo que sientes. Róbale un beso, coquetéale, y si te dice que no siente lo mismo, sólo dile "¿Qué? Sólo estaba bromeando, eres mi amigo bla bla bla" y ya.-Aconsejé con una sonrisa.- Sino vivirás el resto de tu vida pensando en "¿Qué hubiera pasado si...?"

-Creo que lo intentaré... ¿Qué es lo peor que puede pasar? 

Seguimos armando un plan para que Scott se le declare a Isaac. Decidimos salir en una cita doble, yo con Li y él con Isaac, quizás así el moreno perdería el miedo de intentar algo con el rubio mayor. Por mi cabeza aún pasaban las formas de golpear a Talbot, no permitiría que ese intento fallido de hombre se acercara a mi chico y volviera a dañarlo. Nadie podría detenerme de defender a mi niño.





Amor a primera pelea ||THIAM||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora