Capítulo Diez

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NARRA THEO

Comencé a oír a lo lejos un molesto sonido agudo y torturante, hora de levantarme. Respiré suavemente abriendo los ojos de manera perezosa para luego sentarme con cuidado en la cama y dirigir mi vista a la ropa que tenía lista del día anterior; Un jean azul pegado al cuerpo, una camisa a cuadros en gama de rojos, unas botas marrones y un sombrero vaquero. Bufé bajo levantándome por fin de la cama, sabía que iba a arrepentirme, pero me lo merecía por haberle hecho pasar tantos malos momentos al rubio. Me di una rápida ducha recordando sutilmente el sabor de los labios de Liam, algo en él me obligaba a querer enseñarle todo de mí, mostrarle como soy realmente, y que no todo lo que dicen es real. Al salir del baño me disfracé como vaquero, me miré al espejo soltando un suspiro, realmente parecía un idiota. Bajé a la cocina encontrándome con mis padres, que al verme no pudieron contener sus carcajadas.

-Hijo, ¿Por qué pareces salido de una película del viejo oeste?. -Cuestionó mi padre sin cesar su risa.

-No quiero hablar del tema. -Gruñí bajo sentándome frente a él.

-¿Es por alguien especial? Quizás por ese chico rubio... ¿Cómo se llama?. -Indagó mi madre con una amplia sonrisa mientras servía el desayuno. ¿Tan obvio era?.

-¡Dylan!. -Dijo mi padre muy seguro de su respuesta.

-Es Liam, papá. Pero estuviste cerca. -Lo corregí uniéndome a su risa.

-Liam, así es. ¿Entonces es por él?. -Preguntó el adulto sonriente.

-Claro que no es por él, o al menos no por los motivos que creen. -Aseguré apenado. Mi relación con mis padres era grandiosa, nos llevábamos bien, muy bien de hecho. 

-Entonces, ¿Por qué te vistes así? ¿A caso es fanático de las pelis de vaqueros?. -Agregó mi madre a modo de burla.

-Ya basta, por favor... -Reí avergonzado para luego mirarlos y comenzar a explicarles lo que pasaba.- Él y yo tenemos que hacer un trabajo juntos, ayer vino a casa... Hablamos mucho pero él piensa que soy un gran tonto, ególatra y narcisista... -Murmuré algo triste al recordar el dolor en sus ojos.- Así que le pregunté qué tendría que hacer para que él me creyera que no era de esa manera. En conclusión, me pidió que me vistiera como un vaquero y que lo tratara amablemente cuando lo viera. -Terminé de explicar dándome cuenta que lo absurdo que sonaba aquello.

-¿Y él te gusta, hijo?. -Preguntó mi madre mirándome con una pequeña sonrisa.

-No, no me gusta. Pero tampoco me gusta que vivamos en guerra todo el tiempo. Además tendremos que vernos todos los días hasta terminar la tarea y no quiero que sea incómodo. 

Respondí muy seguro de mis palabras, pero los adultos no me creyeron del todo, ¿Cómo lo sé?. Fácil, ellos se miraban entre sí y luego a mí, como analizando la situación mientras intentaban encontrar la verdad.

-Si eso piensas, está bien hijo. ¿Hoy vendrá?. -Indagó mi padre sin dejar de sonreír.

-Sí, ¿Por qué?. 

-Sólo preguntaba... -Murmuró el hombre frente a mí con una sonrisa.- Bueno, vaquero del viejo oeste, ya se te está haciendo tarde. ¿Quiere que te lleve o vas en caballo?. -Preguntó riendo.

-No, no te preocupes, camino rápido. Y mi caballo está mal del estómago. 

Bromeé riendo levantándome de la mesa. Saludé a mis padres y salí rápidamente de la casa para así llegar a tiempo a la preparatoria, si tenía suerte podría ver a Liam unos minutos antes de entrar a clases. En el camino iba pensando e imaginando las distintas reacciones que podría tener el menor, buenas y malas, y luego algo vino a mi mente como un rayo, ¿Él usaría la chaqueta que le di?. Mentiría si digo que no me encantaría verlo con mi ropa en la escuela, pero también entendería si no quisiera usarla ya que todo el mundo sabría que era mía. Me encontré a mis amigos en segundos antes de entrar.

-Amigo, ¿Ahora eres vaquero?. -Preguntó Stiles en tono irónico haciendo reír a mis amigos.

-Es una larga historia, no me molesten. 

Solté de la misma manera fría que utilizaba a diario. Para mi suerte ninguno de ellos objetó otra cosa sobre el tema, mientras caminábamos hacia la entrada de la preparatoria, Scott se atrevió a preguntar sobre cómo me había ido con Liam el día anterior.

-Bien, supongo... 

Murmuré con una sonrisa. Scotty es mi mejor amigo en todo el mundo, así que sabía entenderme a la perfección sin que yo tuviera que decirle las cosas. El moreno simplemente sonrió asintiendo levemente, luego hablaríamos de eso en privado. Una vez en los pasillos, comencé a buscar al rubio con la mirada, haría toda una actuación para poder saludarlo y obtener su confianza. Lo vi a lo lejos sin poder evitar que una sonrisa boba se me dibujara en el rostro, comencé a apresurar mi paso sin notarlo, cuando estaba cerca de él una chica se me paró en frente con evidente enfado, bufé bajo y la miré cruzándome de brazos.

-¿Qué quieres, Hayden?. -Pregunté con evidente agotamiento.

-¿Cómo qué "Qué quiero"?. Soy yo la que debería preguntarte que diablos te pasa. -Gritó llamando la atención de todos en ese asqueroso lugar, incluso la de Liam que me miraba sorprendido al ver mi vestimenta.- ¿Cómo te atreves a cancelar nuestra cita por mensaje y unas horas antes?. -En serio que esa chica me caía mal.

-Fácil. Hago lo que quiero. -Dije de manera fría mirándola.- Además, tengo cosas que hacer hoy y no quiero cancelarlas.

-¿Qué es más importante que salir conmigo?. -Preguntó de forma violenta levantando más la voz, si es que eso era posible.

-Ver a una persona realmente interesante y que al menos intenta conocerme. -Escupí con una sonrisa cínica en mi rostro.- Si me disculpas, tengo algo que hacer ahora.

Sin esperar una respuesta la aparté de mi camino para seguir caminando en dirección al rubio, hacia ese chico lindo y tierno que me había pedido que me disfrace sólo para creerme. ¿Era estúpido? Sí. ¿Era cliché? Probablemente. ¿Daría todo por ver esa sonrisa tan hermosa que tenía el chico de ojos celestes? Sin dudarlo.

Amor a primera pelea ||THIAM||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora