Capítulo Cinco

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NARRA LIAM

Cuando Theo por fin estaba lejos de mi vista, sentí como mi cuerpo comenzaba a temblar de a poco mientras mis amigos me llenaban a preguntas que mi mente no podía registrar. Mi cabeza estaba en otro lugar, intentaba pensar como saldría ileso del lío en que me había metido yo solo, pero no encontraba nada que utilizar a m favor, o al menos nada que sea considerado legal. Volví a la realidad cuando Corey puso una de sus manos en mi hombro para llamar mi atención, su mirad era extraña, transmitía preocupación pero a su vez calma.

-Amigo, ¿Qué fue eso? ¿Qué pasó?. -Preguntó el castaño confundido.

-Voy a morir... -Murmuré aterrorizado viendo a mis amigos.- Tengo que hacer un trabajo en grupo con Theo... El problema es que son grupos de a dos... Él y yo... Solos... En su casa... Firmé mi propia sentencia de muerte... -Agregué pegándome a mi casillero pasando mi vista entre mis dos amigos.

-Liam cálmate, ¿Qué es lo peor que puede pasar?. -Indagó el moreno intentando tranquilizarme pero fue abruptamente por Corey.

-Que lo muela a golpes, quizá. -Soltó mi amigo con voz segura pero presa por el pánico.

-No seas exagerado, eso no va a pasar. -Aseguró Mason.

-¿Bromeas?. Él mismo se lo dijo ésta mañana. 

-Ya, por Dios. Sé que voy a morir pero podríamos hablar de otra cosa, ¿No creen?. -Dije algo exasperado por los nervios.

-¿Cómo de que sólo te quedan dos horas de vida?. -Bromeó el moreno mientras comenzábamos a caminar hacia mi casa.

-Quizás le entendimos mal. -Soltó el castaño como si estuviera pensando en voz alta, nosotros volteamos a verlo algo confundidos y al notarlo siguió hablando.- ¿Y si eres una de sus conquistas fallidas?.

Pasaron unos pocos segundos antes de que estalláramos en carcajadas, los tres sabíamos que eso era imposible, porque ya sabíamos como se comportaba el mayor coqueteando. ¿Cómo lo sabíamos? Fácil, nuestra ex amiga fue su conquista. Su nombre era Tracy, una chica dulce, amable, buena amiga y una estudiante ejemplar. Al principio, él era muy dulce con ella, le repetía lo atractiva que era y toda esa basura que sólo las personas que caen bajo el encanto de Raeken pueden creerse, pero luego de una semana, él la botó sin motivo alguno. Ella estaba furiosa porque el castaño ni siquiera le dirigía la palabra, pero se enojó más cuando notó que a mí sí me hablaba, aunque fuera para insultarme. En la cabeza de Tracy tenía lógica que Theo la dejara porque tenía un gran enamoramiento conmigo y sólo quería provocarme celos, pero en la vida real claramente no era así. Ella terminó alejándose de nosotros con una gran idea errada de lo que pasaba y detestándome por completo. Pero volviendo al tema principal, Theo cuando intenta conquistar a alguien es amistoso, carismático, cordial, todo lo opuesto a como es conmigo, a mí sólo quiere matarme o molerme a golpes, aunque pensándolo bien, es una carta que podría jugar a mí favor, mentir diciendo que me resulta atractivo podría funcionar o empeorar las cosas. Terminamos nuestro camino entre risas y bromas hasta que llegamos a mi casa.

-Bueno amigo, espero que no te mate. -Dijo Mason con una sonrisa.

-Gracias, creo... 

Contesté con una sonrisa despidiéndome de mis amigos para por fin entrar a mi casa y olvidarme un rato de todo lo que pasó en el día, o al menos intentarlo. Preparé un almuerzo simple y me dispuse comer viendo la televisión en el sofá de la sala dejando que mi mente divagara un poco. ¿Realmente podría salvarme de la golpiza diciéndole al mayor que me parecía atractivo o me golpearía más fuerte?. Hasta donde sabía, él había salido con chicos pero no con uno que no le prestaba atención, que siempre lo enfrenta y hasta se atrevió a llamarlo cerdo. No, no tenía ninguna oportunidad de salir ileso. Estuve tanto tiempo pensando en cómo huir de mi problema que no había visto que el reloj marcaba las tres treinta, sólo me quedaba media hora, llegar no era problema, él vivía a dos calles de lamía, ¿Cómo lo sé? Me lo había contado Tracy cuando ellos "salían". Me levanté rápido del maravilloso sofá de cuero negro para subir corriendo a mi cuarto y así cambiarme de ropa. Agarré una camisa blanca junto con unos jean azules algo rasgados en las rodillas y ajustados a mi cuerpo, acto seguido me di una ducha demasiado corta, me vestí y salí corriendo, no sin antes guardar todo lo que necesitaba en mi mochila. Vi la hora antes de salir, tres y cincuenta y siete, debía llegar en tres minutos para no enfurecer más a mi enemigo. Corrí lo más veloz que mis piernas me lo permitían, no podía llegar tarde ni porque el mundo tras mis pies se derrumbara. Cuando por fin vi la puerta de Theo a sólo unos pasos me permití bajar la velocidad. Respiré profundo y toqué el timbre mientras sacaba el teléfono de mi bolsillo para asegurarme de no llegar tarde. Cuatro en punto. Recuperé el aire de a poco hasta ver la puerta abrirse, allí todo en mí se paralizó. El gran Rey del narcisismo estaba frente a mí con un pantalón de babucha gris, sin camisa, con el cabello alborotado y cara de recién levantado. No podía negar que él era muy atractivo, pero en éste caso era diferente, se veía muy adorable. Salí de mi leve ensoñación cuando lo oí hablar.

-¿Qué quieres, Dunbar? ¿No ves que estaba dormido?. -Gruñó bajo sin dejar de mirarme pero de un momento a otro su expresión pasó de enojo a una más suave y tranquila.- ¿Ya son las cuatro?.-Asentí, las palabras no salían de mi boca por alguna razón.- Oh, bueno. Pasa entonces, niño...

Murmuró aún somnoliento haciéndose a un lado para que yo entrara, me forcé a mí mismo a caminar con la cabeza gacha, si antes quería matarme, ahora iba a querer torturarme lentamente por horas. Dejé de caminar una vez escuché al chico cerrar la puerta tras de mí, respiré hondo intentando calmarme para poder hablar sin sonar como un niño asustado.

-¿No hay nadie en tu casa?. -Sólo quería que hubiera alguien, alguno de sus padres o incluso una de sus conquistas.

-No, sólo tú y yo. ¿Por qué? ¿Asustado, pequeño? -Murmuró lo último en mi oído acercándose por la espalda, sentí como todo mi cuerpo temblaba al sentirlo tan cerca.

Amor a primera pelea ||THIAM||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora