ATENEA
—¡Atenea Lapoint!
El hombre llevaba un cartel con mi nombre gigantesco, reconociendo al instante esa cabellera clara y lentes que llevaba puesto.
—Señor Wilson. —saludé cortés. —Mucho gusto en conocerlo.
—Igualmente, mi esposa nos está esperando en la casa. —ayudándome con las maletas.
—Por ser muy tarde los niños ya están durmiendo porque mañana tienen escuela.
—¡Muero por conocerlos! —expreso emocionada.
—¡Sophie y Thiago también!
Luego de poner las maletas en la cajuela subimos al auto. La oscuridad de la noche resaltaba más con los faros de luces que alumbraban las calles, sin duda la ciudad es hermosa tal cual vi en las fotos de los folletos turísticos. Una arquitectura londinense y las hojas anaranjaditas caían sobre los árboles. En ese preciso momento me di cuenta que estaba muy lejos de casa.
—Les vas agradar a todos, tienes que estar tranquila. —me sonrió desde el retrovisor.
Entramos a una calle ancha que desfilaban una hilera de árboles a los costados. Todas las casas eran de la misma dimensión y diseño. Grandes y elegantes tal como había comentado mi tío.
—Llegamos.
Luego que se estacionó en el pequeño aparcamiento de su casa. Procedí ayudar con las maletas.
—¡Llegaron! —gritó emocionada la Sra. Wilson, madre joven y pelirroja.
—Mucho gusto señora Wilson. —saludándola cortésmente.
—Atenea, mucho gusto. Eres más hermosa en persona. —sonriéndome.
—¿Los niños siguen dormidos? —preguntó el padre.
—No, se levantaron hace un rato. Están emocionados de ver a su próxima compañera de aventuras. —riéndose.
Un ruido proveniente de dos camionetas negras saliendo de la casa del costado muy diferente al resto, se escuchó en nuestro cálido encuentro. Con disimulo volteé hacia el lugar, una mansión grande, cercado con rejas y con diseño medieval parecía un mismo palacio.
Ambos vehículos con las lunas polarizadas se estacionaron justo frente a nosotros.
—¿Tú crees que el Señor Crown se vaya tan pronto? —preguntó la mujer a su esposo.
—La prensa sabe que está aquí, así que supongo.
Sin decir nada más, entramos. No sé qué clase de vecinos tengan aquí pero donde yo vivía si los medios de comunicación te persiguen es por algo. O eres una persona importante o una persona turbia de malos pasos.
—¡Niños, Atenea ya está aquí!
Los dos niños bajaron rápidamente por las escaleras. Quedándose quietos al verme, Sophie estaba en un vestido largo blanco y con una trenza en esos cabellos dorados mientras que Thiago vestía su pijama de carritos. Eran tan parecidos, lo único diferente en ellos era el color de sus ojos.
—Eres muy bonita. —dijo en voz baja Thiago.
—Mi hijo sabe de bellezas latinas. —riéndose su papá.
—Esperemos ser amigas y nos quieras. —continuó Sophie.
—Los voy a querer muchísimo y nos llevaremos genial.
—Ahora sí a dormir, niños. Mañana hay escuela por asistir. —ordenó su padre mientras los llevaba consigo.
—¿Chocolate caliente con o sin leche? —me llevó a la cocina la señora Wilson.
ESTÁS LEYENDO
LIBERTAD DEL AMOR
Non-Fiction[Drama/Romance] [Concluido][Booktrailer disponible] Todos en algún momento hemos escuchado sobre agencias de trabajos en el extranjero. Au Pair, es un claro ejemplo de eso. La famosa agencia de niñeras, que se encargan de brindar el servicio de cuid...
