5.NICK CROWN

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ATENEA

Terminaba de alistarme. Una falda larga celeste, floreada y un top del mismo diseño. Encima una chaqueta negra para amortiguar un poco el frío. Sé que no tenía pensado ir, pero Caroline estaba súper ilusionada con esa fiesta y no podía apagar ese brillo en sus ojos cada vez que mencionaba a Tomas. Claramente la fiesta iba ser a la hora que tengo libre y los niños ya se encontraban dormidos.

—¡Qué guapa Atenea! —mirándome desde los pies hasta la cabeza la Sra. Wilson.

—¿Irás algún lado? — preguntó curiosa.

—¿Recuerda a Caroline? ¿La chica de la historia que les conté hoy en la tarde?

—Caroline Schawz, nuestra vecina. —espetó.

—Sí, iremos a caminar, conocer un poco la ciudad. —dije de repente, lo último que quería decirle es que iba donde los vecinos después de todo el papelón que había hecho.

El timbre de la puerta se escuchó en la casa, lo que supuse que iba a ser Caroline pasando por mí.

—Caroline, ¡Qué linda! —expresó atenta.

—Muy buenas noches Sra. Diana. —saludándola atenta, —¿Se encontrará Atenea?

Se acercó a ella para saludarla. Vestía un pantalón holgado verdoso que combinaba muy bien con sus ojos y una blusa corta blanca. Ahora estoy comenzando a pensar que las bandanas también eran parte de ella, pero esta vez era del mismo color de su pantalón. Y realmente le quedaba muy bien.

—No se preocupe, la traeré temprano. —comentó, —Además está aquí nomás...

—El restaurante que le comenté. —interrumpiéndola.

—¡Sí, el restaurante! —un poco confundida.

—Vengan temprano, por favor. —despidiéndose de cada una.

Caminamos hacia la casa de al costado que a pesar que esté cerca, tenía una fachada amplia para llegar a la puerta principal, rodeado por pequeñas murallas de rejas negras.

—¿Por qué no le dijiste que ibas a la fiesta de los Crown? —preguntó extraña.

—No quiero preocuparla, sólo eso. —sin mirarla.

Si supiera que no son del todo su agrado los jóvenes Crown. Es mejor dejarlo así.

—Bueno no importa. —resopló, —Hoy vas a conocer a todos los hermanos.

El sonido de un auto negro con acabados muy relucientes y brillante, llamó nuestra atención. La música proveniente de allí sin duda podía escucharse desde la distancia en la que nos encontrábamos.

—¿Ves al pelirrojo que está dentro?

¿Cómo no olvidarlo? Si fue el mismo que ni siquiera respondió mi saludo de estrecharnos con la mano.

Maleducado.

—Su nombre es Cameron Rogers Crown Spencer. —siguió. —Él es el hermano mayor. Tiene 27 años y es dueño de varias gasolineras de petróleo y combustible de todo el país.

—¿Cómo sabes todo esto? —realmente me sorprendía que Caroline esté informada de casi toda la vida de sus vecinos. Sólo faltaba que supiera el color de su ropa interior y ahí sí, sería preocupante.

—Son cositas. — riéndose, —Cameron es la persona más antisocial que Inglaterra pueda tener. Es muy cerrado y nunca se le ha visto con una chica.

—¿A qué te refieres con eso?

—No quiero insinuar nada. Así que mejor hago silencio.

El de seguridad nos pidió nuestros nombres y continuamos con nuestro camino. Sin duda esta casa por dentro era aún más grande, tenían un jardín inmenso parecía un mismo palacio de reyes. Adornos de cristales alumbraban a los alrededores y una pava aliblanca modelando su hermoso plumaje en la entrada.

LIBERTAD DEL AMORHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora