Chiclayo, Perú.
Las noches de verano en una ciudad en el norte del país resultaban interminables por el calor sofocante que hacía. El ventilador no resultó suficiente, sí o sí, las ventanas de mi habitación tenían que estar abiertas o sino no se podría dormir en paz.
Me levanto de la cama, Nick apenas tenía tapado la parte debajo de sus caderas con una sábana blanca que amortiguaba el soplo del aire que entraba por la ventana. Ver su torso desnudo mostrándose con más notoriedad las constelaciones que pintaban su espalda, esas pecas resaltando aún más en el día. Me pongo una falda jean y un top beige, y antes de salir su voz me detiene.
—Buenos días, peruanita. —se acomodó para sentarse y apoyarse en el respaldar de mi cama. —¿Te ibas a ir sin saludarme?
—Buenos días amor. No quería despertarte. —acercándome hacia él para darle un beso corto en los labios, —Como toda la noche no podías dormir por el calor.
—Sí, es muy caluroso aquí. —acariciándome el rostro, —Mientras que en Inglaterra hay tornados de nieve, aquí es todo lo opuesto.
—Tienes razón. —espeto, —Verdad, ayer Elena me escribió para salir en la noche a la discoteca con sus amigos. ¿Te gustaría venir?
—Claro, pero después de pasar el día con tu mamá.
—Sí, le dije que si es que iríamos sería un poco tarde.
—Vale, allí estaremos.
Bajé mientras Nick tomaba una ducha y saludé a mi madre que se encontraban terminando de preparar el desayuno. Cada vez que me levantaba temprano, mi madre ya se encontraba despierta a veces me pongo a pensar que siempre le ha gustado madrugar.
—Amor, buenos días. —me saludó mientras terminaba de preparar los panes con chicharrones que le salía buenazos y eran uno de los desayunos favoritos de mi papá y el mío. —¿Y Nick?
—Bañándose. —agrego al sentarnos luego de poner la mesa, —Está emocionado por lo que será este día.
—¿Qué piensan hacer hoy día?
—Mamá, habíamos quedado en salir con Nick a Pimentel.
—Verdad, lo olvidé por un momento. —se ríe nerviosa. Quedé viéndola con extrañeza a su comportamiento tan raro en el que actuaba, mi madre pocas veces es de olvidarse las cosas y no sabía si preocuparme por eso.
—¿Todo está bien mamá? —pregunté preocupada.
—¿Por qué no debería estarlo?
Su respuesta anteriormente lo había escuchado una vez en mi vida. Y había salido de los labios de Nick la vez que me lo crucé con Harrison el día que desapareció y definitivamente no lo estaba. Me paré para ir directo hacia mi bolso y sacar el sobre del dinero que me había dado la señora Wilson un día antes de viajar.
—Mami. —acercándole el sobre amarillo, —Esto es para ti.
Ella lo tomó con timidez y lo abrió. Quedándose boquiabierta al ver el dinero que había cambiado de libras a soles. El cambio de las trescientas libras a soles equivalía a unos trescientos ochenta dólares y al venir a Perú el cambio resultó un monto de más de mil soles.
—Hija, es mucha plata. —devolviéndomelo, — No puedo aceptar este dinero y mucho menos de Nick.
—Mamá este dinero no me lo ha dado Nick. —expreso seria, —Me lo entregó la señora Wilson para que te lo diera personalmente.
—¿De verdad? —sintiendo su voz entre cortada, —Qué generosa es. Pero me da un poco de vergüenza no poder devolverles el detalle de tan buen gesto que tienen contigo y conmigo.
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LIBERTAD DEL AMOR
Non-Fiction[Drama/Romance] [Concluido][Booktrailer disponible] Todos en algún momento hemos escuchado sobre agencias de trabajos en el extranjero. Au Pair, es un claro ejemplo de eso. La famosa agencia de niñeras, que se encargan de brindar el servicio de cuid...
