36. CULPA MÍA

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CHLOE CROWN

Todo estaba listo.

El taxi estaba afuera esperándome para ir hacia el lugar donde podría resolver todas mis dudas sobre ese pasado que tanto deseaba saber. Salí de mi habitación, no sin antes, comunicarle a Felicia que iría donde una amiga de la escuela a una invitación en su casa.

Lo último que iba a decirle es donde realmente iría, ahora que mis padres se encontraban de viaje tenía más libertad en salir sin preocuparme por ellos y eso es lo que iba hacer.

Agradezco que Tomas haya salido antes que yo, así hubiera evitado algún interrogatorio de su parte y bueno Cameron ni siquiera vivía aquí en la casa, su presencia de vez en cuando es de visita. No me sorprende que cada vez que lo hace sea por nuestros padres y no por sus hermanos, mucho menos por mí.

Subí al Uber que esperaba por mí y nos fuimos. Por más que Oswald quiso que Elí me llevara, me negué por la misma razón. Si iba hacer esto, lo tenía que hacer sola. Pasaron veinte minutos de viaje y el auto se estacionó en la dirección que le había indicado.

Pagué en efectivo y salí. Los pasos cada vez se me hacían más lentos al estar frente a una casa mediana. Dos pisos de alto con tejado a dos aguas. Miro la cochera del lugar, encontrándome con el mismo auto que vi en las afueras de la tienda de confite.

Junto a esa pareja homosexual.

Paso con dificultad y toco el timbre.

La presencia del mismo niño pequeño se me hizo fácil recordar, cabello lacio y ojos claros se asomó por la puerta. Le sonreí nerviosa y él apenas me contestó el saludo.

Un hombre adulto se acercó por detrás, cargándolo al pequeño y me hizo pasar atento. Este tenía toda la pinta de ser estadounidense, su acento, lo encantador de su trato y su forma de ser, me hizo sentir un poco en confianza. Amablemente me invitó una taza de chocolate con leche mientras esperaba la presencia de Isaac que se encontraba en una reunión en su despacho.

Segundos más tarde, él se acercó hacia mí lentamente. Apenas podía entender lo que pasaba por su cabeza cuando me vio delante suyo. Un comportamiento muy distinto cuando estuvimos en el supermercado.

—Chloe. —saludó sin dejar de mirarme, —Discúlpame por la demora, se presentó algo en mi trabajo que tuve que atender.

—No te preocupes. —le sonreí nerviosa, —Tu casa es muy bonita.

—Es la de mis padres. —continuó, mientras nos sentamos en los muebles. —Ellos vienen dentro de un rato para comer. ¿Te gustaría cenar con nosotros?

—Me gustaría. —asentí, —Pero, primero necesito saber ¿Por qué mi hermano te golpeó? Logrando que lo expulsen del Westminster School.

—Vale, sí que eres directa igual que él. —agachó la mirada, —Chloe, tu hermano nunca me golpeó.

Me quedé confusa por lo que dijo ¿entonces Austin me había mentido?

—Entonces ¿Qué pasó entre tú y mi hermano? —pregunté con miedo al tener el presentimiento de sospecha sobre su sexualidad, que mi mejor amigo había sembrado en mi cabeza.

Su niño abrió la puerta corrediza de la sala y fue directo hacia él, para abrazarlo y darle besos por toda la cara. Al notar mi presencia, cubrió su rostro sobre el pecho de su padre como si me tuviera miedo.

Él llamó a su pareja y lo apartó de nosotros. Dejándonos una vez más a solas.

—Chloe, ¿por qué deseas saberlo? —expresó conmovido.

Sé que las ideas de Austin no me habían dejado dormir durante toda la noche, pero ahora que tenía la oportunidad frente mía, no iba desaprovecharla.

LIBERTAD DEL AMORHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora