ATENEA
Caricias.
Mis manos tocando esos cabellos dorados de las personitas que ahora son esencial en mi vida. Thiago y Sophie, recostados sobre los muebles de felpa, ambos en un sueño tan profundo sin importar las circunstancias. La hora de dormir, resultó tan importante como el desayuno que preparo en las mañanas antes de ir al colegio. Si bien ahorita podrían estar en sus habitaciones, acurrucados entre sus sábanas, la invitación para este evento tenía como destinatario a cada miembro de la familia y sí, eso incluía a los menores. Es por eso que no quedó otra opción de también ser partícipe del evento.
La señora Crown, no dudó en ordenarle a una de sus mucamas para que nos trajeran aquí luego que los niños terminaran de jugar, cansados y con el sueño ligero. De este modo, los Wilson evitarían irse temprano a sus casas y puedan seguir disfrutando este festín de confraternidad. Estar aquí, me hacía sentir extraña, una habitación de gran tamaño con máquinas de juegos, una mesa de billar y un flamante tocadiscos. Esta noche, transcurrió demasiado lento, nunca el tiempo lo sentí tan largo. Trataba de negar, el hecho de cualquier situación que pueda verme afectada, después de todo lo que pasó la última vez con el chico que tontamente en un estado de arrebato le pedí distanciamiento, ahora él es la única persona que pasaba por mi mente. Verlo acompañado de la misma chica de apariencia modelo durante la noche, tomados de la mano mientras los fotografiaban juntos. No creí que de algún u otro modo iba afectarme, eso no significa que tenga algún sentimiento hacia él. La cuestión que más lamentaba es la manera como nuestra amistad terminó por mi culpa. Entonces, si es así como decía ser, por qué me conmovía pronunciar la muy famosa estrofa de la canción de Paloma Faith.
Mi silencio se acentuó, Nick de pie una vez más en la puerta tal como estuvo en mi habitación. Él vestido más elegante de lo habitual y con ese cabello claro de ondas doradas.
—Si tan sólo tuviera la oportunidad, no dudaría que el amor duela menos.
Apenas entendí lo que trató de decir, no porque no lo haya traducido bien a mi idioma nativo sino el significado que tenga para él. Vuelvo hacia los niños, seguían como si nada hubiese pasado.
Él cerró la puerta sin hacer mucho ruido, acercándose del lado donde me encontraba. Sin molestar, se acomodó de la misma posición en la que estaba, justo a mi costado. Nos quedamos en silencio, él comenzó acariciar el rostro del niño más pequeño, así como también los cabellos de la hermanita.
—No deberías estar aquí. —acomodando sus sábanas para abrigarlos.
—¿Por qué no me dijiste que cantabas muy bonito?
Contemplaba la manera cómo los observaba. Si pudiera descifrarlo, era una mirada pura, llena de amor, no creí que el segundo hermano de los Crown podría ser capaz de transmitir esa sensación. Tal como la de un joven padre mirando a su pequeño hijo.
—Nick, no me gustaría que tengas problemas porque estás acá.
—No tienes que preocuparte, Iza ya se fue.
Me quedé quieta en esos hermosos ojos azules. Él se había percatado lo que le di a entender en ese momento. Justamente, por ella. Iza. Un hermoso nombre para una chica como ella. Hice un pequeño silencio, luego que la mencionó apenas estaba tratando de asimilar ese corto, pero muy refinado nombre.
—Ustedes dos. —balbuceo nervioso.
—Estamos saliendo. —dijo sin más.
Paso con dificultad. Aún recuerdo la escena cuando pasó la noche en mi habitación después de encontrarlo durmiendo cerca al tacho de basura de sus vecinos, donde me confesó que había ido a visitar al amor de su vida. De una manera tan quebrantable y desgarradora. Han pasado tres semanas de ese suceso y las cosas cambian, las personas lo hacen. Ahora, le llegó la hora de ser feliz y si esa chica es su felicidad, me sentía bien por él.
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LIBERTAD DEL AMOR
Non-Fiction[Drama/Romance] [Concluido][Booktrailer disponible] Todos en algún momento hemos escuchado sobre agencias de trabajos en el extranjero. Au Pair, es un claro ejemplo de eso. La famosa agencia de niñeras, que se encargan de brindar el servicio de cuid...
