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ʀᴇqᴜᴇsᴛ ᴏf: @freak2087 ╰OC; none ╯
[smut]
Las piernas estiradas en la pared con tu espalda recargada en el sofá mientras leías apuntes, estabas apunto de iniciar en la academia y los exámenes finales tenían comiéndote la cabeza. Estabas estresada por todo, sentías demasiada presión por querer hacer sentir a tus padres orgullosos teniendo las calificaciones en la mejor academia de Piltóver.
Alejaste tu vista del cuaderno dirigiéndola hacía el enfrente, todo estaba de cabeza a tu visión. Te enderezaste cuando empezabas a sentir un malestar en tu frente, era tu sangre dirigiéndose a tú cráneo, un mareo también sucumbió tu cuerpo cuando tus pies tocaron el piso; no debiste levantarte tan rápido.
No habías ni dado dos pasos cuando unos golpes en tu ventana casi te matan del susto, volteaste a la ventana percibiendo una luz verde y un reconocido cabello blanco.
—¡Me cago en la puta!—gritaste espantada al verlo caer hacia atrás, corriste abriendo la ventana buscándolo con desespero; y ahí estaba, unos metros mas abajo dedicándote una sonrisa socarrona.
Te alejaste de la ventana para dejarlo pasar, se tropezó al entrar y escuchó tu risotada con su cara pegada al suelo y una de sus botas en el borde de la ventana, el karma era rápido. Lo ayudaste a levantarse teniendo compasión, quedaron frente a frente viéndose sonrientes.
—¿Qué haces aquí?— preguntaste alegre por su presencia, por lo regular ustedes siempre quedaban ciertos días para verse y que el moreno viniera por sorpresa hacía a tú corazón saltar.
—Vine por ti, quiero llevarte de paseo ¿me concedes esta noche?—se aparto un poco de ti para dar una leve reverencia, volviste a reír y asentiste, tus estudios podían esperar.
—¿Tengo que subirme en esa cosa?—la idea de ir en una patineta voladora te daba inseguridad y disgusto, lloraste internamente cuando Ekko asintió con su perfecta sonrisa burlona. Suspiraste y sin mucha prisa tomaste su mano para apoyarte en el mientras pasabas, con mucha precaución, tu cuerpo por la ventana.
Te acomodaste frente al moreno, abrazándolo de la cintura como si fueras una garrapata. Él paso uno de sus brazos por cadera, afirmándote con toda su fuerza.
En todo el viaje tu cabeza se mantuvo escondida en el pecho del peliblanco, estabas con el temor de que la cosa dejaría de funcionar y los dos caerían al vació, incluso estabas practicando el te amo que le dirías mientras sus cuerpos caen.
Sentiste un fuerte movimiento cuando aterrizaron provocando que apachurraras su cuerpo, Ekko dejo un beso en tu cabellera tratando de tranquilizarte.
—Ya llegamos, no abras los ojos— te obligó a separarte de el, tomo tus manos haciéndote caminar unos cuántos pasos—ahora si, ábrelos.
Contemplaste el cielo nocturno, sus estrellas brillaban más que nunca y la luna se miraba más hermosa que cualquier otra noche. Miraste al moreno dirigiéndome una sonrisa emocionada, tú felicidad creció más cuando observaste una manta en el suelo con unos cojines.
—Se que has estado algo estresada por la escuela y pensé que podía distraerte un poco, por eso...— interrumpiste sus palabras juntando sus labios, demostrándole con una acción lo mucho que te había encantado todo lo que hizo por ti y que estabas dispuesta agradecérselo de su forma favorita.
Las manos de Ekko se apoyaron en tus mejillas profundizando el beso, abriste un poco tú boca, dejando que la lengua del moreno explorara la tuya; comenzaron a entrelazarse entre ellas, haciendo que sus labios y rostro estuvieran mucho mas juntos.
De beso en beso terminaron acostados en la manta, el peliblanco estaba metido entre tus piernas con sus manos bajo tu blusa acariciando tú abdomen. Estabas encantada con todas las acciones de el sobre tu cuerpo, el más mínimo roce de su piel con la tuya te llenaba de ansias para que te hiciera suya.
Tus prendas inferiores fueron arrebatadas de tú cuerpo, un escalofrío te recorrió al sentir el viento por tus piernas; el moreno entre ellas dirigió una de sus manos para acariciar tu vulva, sacándote suspiros pasaba sus dedos como si estuviera pintando, de arriba hacía abajo.
Impaciente dirigiste tus manos a su pantalón para desabrochar la bragueta, al hacerlo no dudaste en bajar la prenda junto con su bóxer, dándote una vista de su palpitante falo.
Ekko te miraba con un sonrojo esperando una acción de tu parte; cosa que no tardó en pasar, gimió cuando lo agarraste con una de tus manos para comenzar a moverla, hacías unos movimientos con tu muñeca para darle más placer.
Queriendo más, el peliblanco restregó su miembro por tus labios poniéndote más ansiosa. Comenzó a introducirlo lentamente, poco a poco iba entrando hasta que tocó fondo, el moreno te dedicó una mirada esperando tu aprobación; le diste la señal posando tus piernas sobre su cintura.
Sus fuertes brazos pararon a los costados de tu cabeza y ahí fue cuando comenzó a moverse, iba a un ritmo calmado tratando de que te acostumbraras a la sensación porque no te había preparado bien.
—Más—susurraste deseosa, soltaste un gritillo cuando se detuvo y volvió a meterlo de golpe. Sus cuerpos se sentían tan bien juntos, estaban haciéndose suyos por milésima vez.
Te agarraste a sus hombros cuando el ritmo aumento; sentías que con cada estocada podías ver el mismísimo cielo, tus manos bajaron para arañar su ancha espalda.
Tus jadeos cada vez eran más ruidosos convirtiéndose en gemidos desesperados, sentías ese cosquilleo en tú vientre y tu interior comenzó a contraerse, sacándole unos gruñidos al moreno cuándo apretaste su miembro.
—Voy...voy a— te penetro más energético al escuchar tus palabras, él también estaba al borde y quería correrse al mismo tiempo que tú. No aguantaste más y acabaste, gritaste su nombre mientras él gruñía también acabando en ti.
Lo abrazaste muy fuerte cuando cayó rendido sobre ti, los dos intentaban regular su respiración y calmar los espasmos de sus cuerpos. Ekko se movió un poco sacándote un gemido, no había salido de tu interior y debido al reciente orgasmo tú vagina estaba muy sensible.
—Perdón, amor— negaste y reíste, volviste a juntar sus labios, dándose un besito lleno de amor.
Tal vez enamorarse de él había sido una desgracia debido a sus clases sociales y por lo que pensaría tu familia pero, estabas dispuesta a pasar por lo mismo una y otra vez con el chico que llegó a contratiempo.
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esto salió con la canción q mandaste, espero t guste y un beso muak