Park JiMin es un omega que está locamente enamorado de su alfa pero se da cuenta de la peor manera que éste no era lo que él pensaba descubriendo así que le era infiel.
El omega queda destrozado pero con ayuda de su mejor amigo buscará recuperarse a...
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Cuando el alfa vio como su novio había caído rendido en el colchón después de su segundo orgasmo y él había dejado manchado su trasero con su semilla, decidió ponerse de pie y caminar al baño para tomar unas cuantas toallas húmedas para limpiar a su bello chico.
Su lobo gruñía y arañaba descontento por no llenar de su esencia a su omega y anudarlo, pero YoonGi por su parte, no se permitió sucumbir a los deseos de su animal pues no podía anudarlo solo así y sin su consentimiento por lo que si tenía que esperar más tiempo para hacerlo, él lo haría, y esperaría sin dudarlo a qué su novio estuviera de acuerdo con eso.
Ya en el cuarto de baño mojó un par de toallas y las exprimió para dejarlas húmedas solamente y regresar a la cama donde su chico seguía acomodado en la misma posición.
JiMin por su parte estaba completamente exhausto pues nunca había experimentado la sensación de tener dos orgasmos en un mismo acto por lo que sentía su cuerpo pesado y su mente como en un ligero estado ensoñación y relajación que hacía mucho no experimentaba.
Cuando sintió humedad sobre su espalda, más unas caricias de manera muy sutil, abrió los ojos y giro su rostro notando como el alfa pasaba con delicadeza la toalla sobre su piel para limpiarlo mientras repartía besos en cada porción que dejaba limpia.
El pálido solo se dedicaba a cuidar de su chico besando y acariciando su bonito trasero y espalda retirando todo rastro de semen.
JiMin buscó al alfa con la mirada y se colocó de lado permaneciendo acostado mientras apoyaba su cabeza en uno de sus brazos sonriéndole cuando conectaron miradas, pero el pelinegro continuó limpiando todo su cuerpo con delicadeza y devoción después de sonreírle de igual manera.
Al terminar de limpiar a su novio, el hombre de los tatuajes se limpio de igual manera, y al terminar con su tarea, se acostó al igual que el rubio quedando enfrente de su pareja para empezar a repartir caricias sobre su bonito rostro mientras pasaba un mechón de pelo tras su oreja.
--- Eres tan hermoso JiMin, eres el omega más bello que conozco --- decía el alfa mientras admiraba con detenimiento cada facción del rostro del ojiazul --- pareces un ángel justo ahora, una hermosa obra de arte que estoy complacido con por poder ser un afortunado espectador de tan exsquisita belleza de la cual solo tú eres portador.
El omega pestañeo varias veces mientras lo escuchaba atentamente al mismo tiempo que observaba la sinceridad de sus palabras en sus ojos por lo que siendo preza de la vergüenza terminó girando su cuerpo y así terminar por darle la espalda mientras trataba de ocultar sus mejillas teñidas de rojo intenso por la sangre que se había acumulado en ellas, chillando emocionado ante la manera en que el alfa lo hacía sentir.
--- Yoonie no me digas esas cosas, ¿que no te das cuenta que me avergüenza?.
--- No deberías avergonzarte por algo que es verdad, debes saber lo hermoso que eres ante mis ojos y si para eso tengo que decirlo cada segundo de mi vida, lo haré sin duda alguna --- habló el pálido mientras acercaba su cuerpo al del rubio dejándolos en posición de cucharita.