Capítulo 23

468 57 29
                                        

-¿Estás listo hijo?- hablaban desde el otro lado de la puerta. Kevin se seguía mirando ya arreglándose frente al espejo, realmente estaba nervioso por el cómo se vería, y sin apartar mirada contestó con un "ahí voy", escuchando los pasos de su madre alejarse.

Había estado esperando ese día con bastantes ansias, escuchó como el celular vibraba en su cama, así que fue a revisarlo, viendo que tenía un mensaje de su vecino.

El de las dos D:
¡Ya voy para allá!

-Ahí te veo, en donde acordamos-

Dejó su celular guardándolo en su pantalón, agarró su billetera y las llaves de la moto, despidiendose de sus padres con un beso, a su madre en el cachete mientras sostenía una bandeja de vidrio con alguna mezcla de comida, y a su padre un beso en la calva seguido de un golpe en el mismo sitio, corriendo mientras se reía de lo que acababa de hacer.

Hace un par de semanas acordaron ir al cine, se estrenaría la película del "psicoanalista" y doble d estaba más que emocionado cuando se enteró, por lo que Kevin compró las entradas en secreto, ya que jugaba a su favor el hecho de que se había quedado solo con el dinero justo para sobrevivir a la semana, además le pidió salir para que sacara los libros un rato y se despejara.

"Recuerda que para el estudio debes de despejar la mente, más bien descansarla" y con esas palabras pudo convencer a doble d.

Estaba cerca del lugar donde acordaron verse, por lo que estacionó la moto en el lugar correspondiente, un estacionamiento, y se bajó para esperarlo, aunque no era necesario, doble d ya se encontraba en el lugar, "faltando diez minutos, valla que la puntualidad se te dá bien" se dijo a sí mismo sonriendo, por un momento viendo un escenario imaginario fugaz en donde doble d ya estaría en el altar antes que el cura. 

Camino entre la poca gente que se encontraba, y tocó su hombro con suavidad.

-¡Kevin!- le sonrió un poco nervioso.

-Pensé que sería el primero en llegar pero veo que me ganaste- río un poco.

Doble d se sonrojo de la vergüenza- Soy un poco ansioso- y río con nerviosismo.

-No hay problema doble d- sonrió emocionado- te tengo una sorpresa- le agarro la mano y lo empujó un poco, en señal de que debían de caminar -Ven, vamos-.

Y con eso, ambos fueron tomados de la mano hacia el cine, durante el transcurso del camino no faltaron aquellas miradas perjuiciosas y venenosas, aunque a doble d le pusiera de nervios y hacerle sentir pequeño, a Kevin le daba igual, solo quería ver la reacción de aquel chico al ver la sorpresa, se imaginaba su cara de un sonrojo, o simplemente siendo iluminada con totalidad con una felicidad que juraría por dios que podría servir para alumbrar su casa entera. Cualquiera de las dos, fuese cual fuese, le haría sentir bastante bien.

Antes de llegar le tapo los ojos con ambas manos.

-¿Qué haces Kevin?-le preguntó preocupado- No quiero tropezarme con nada ¿Y si se me cruza alguien?-

Antes de que pudiera volver a pronunciar alguna palabra, le silencio diciendo "Valdrá la pena, después de todo es una sorpresa" aunque no se fueron de todo sus nervios, algo dentro de él le decía "confía en Kevin", se conocían desde niños, y apesar de que era su matón, jamás llegó a levantarle la mano, solo a decirle tonto o idiota. Le había puesto una venda diciendo "quiero que enserio sea una sorpresa". Caminaron unos pasos, ya que se encontraban cerca de la entrada del cine, siendo instruido desde las manos de Kevin posicionadas en sus hombros. Su corazón se sentía acelerado, no sabía que iba a pasar, tenía sentimientos encontrados.

Escucho un "Puede pasar" seguido de un crujido, siguieron caminando y las voces se alejaban cada vez más, de vez en cuando escuchaba pasos pero nada más.

Se sentó en una de las butacas, con ayuda del pelirrojo, claro, y con cuidado retiro la venda.

-Sorpresa- sonrió Kevin cuando le retiro la venda, frente de él.

Volteo a su lado y observó que la sala estaba vacia- ¿Y la gente?-

-Bueno- sonrió nervioso y un poco avergonzado, se sentó a su lado, subiendo sus pies al asiento de adelante -No lo sé- Algo dentro de él le decía que Nath tenía algo que ver en esto, después le tendría que preguntar.

En ese instante, las luces de las paredes se apagaron poco a poco, dando paso a que se prendiera la gran pantalla, dando paso primero a los comerciales. Doble d giro con Kevin intrigado, observando como su cara era iluminada por las luces que emitía la pantalla.

"Podrías besarlo"

Fue lo primero que se le vino a la mente, sentía un impulso por hacerlo, pero al mismo tiempo le llegó el recuerdo de ver a Kevin y Nazz en el centro comercial, como una pareja.

"Una pareja"

Enseguida se volteo para poder ver qué película era y acabar con el misterio, aún con el hueco en el pecho.

-Psss- era Kevin quien le hablaba.

Doble d volteo a verlo.

Kevin solo le miraba de reojo- La próxima semana me toca ir con el dentista- se sonrojo un poco, volviendo su vista hacia los comerciales- Sabes lo mucho que me aterra la idea de que me inyecten- a este punto su sonrojo se volvió más evidente- Así que quiera saber si...-

-Por supuesto- le dijo antes de que acabara.

Kevin solo le miro y sonrió nervioso- Te lo agradezco de corazon- soltó un suspiro- Nath me a estado torturando con la idea de que me van a inyectar, y Nazz no hace más que reírse y seguir las burlas- parecía un niño que lidiaba con las burlas de sus hermanos mayores.

La película empezó, ambos voltearon y doble d al identificarla de inmediato le brillaron los ojos, formó una gran "O" con su boca, agarro a Kevin y empezó a sacudirlo emocionado. "Es mejor de lo que pensé" sonrió feliz al verlo tan emocionado.

Durante toda la película doble d no dejaba de hacer comentarios y observaciones.

"En el libro no aparece eso..."

"Me imaginé al paresonaje así como..."

"¡Así no era!"

"¿Porque lo pintan como un idiota cuando en el libro no es así?"

"¡Esa no era la música!"

"¡Kevin! ¡No te duermas!"

Entre muchos otros comentarios.

__________
Una disculpa, ahora que tengo tiempo me a entrado un bloqueo creativo.... La suerte que me cargo :'''v

Mi querido Doble tontoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora