Se escuchaban rechinar las tablas de madera, al momento de cerrar aquella puerta dejando a los cerdos adentro, mientras que Rolf vaciaba una cubeta metálica de desechos, muchos desechos de comida, sobre todo lonches que no había comido. Siempre lo hacía, nadie se daba cuenta, los cerdos no dejan rastro.
-Ya terminé- Se escuchó detrás de Rolf.
-Bien hecho chico Kevin- menciono el hijo del pastor viendo la canasta que mostraba Kevin, en ella había huevos cafés y uno que otro blanco.
Hace días que el peli naranja le había prometido ayudar a Rolf con la granja, sus padres habían enfermado hace días, para su desgracia empeoraron a tal grado de parar al hospital, Nath se ofreció a ayudar con los gastos, ya que apenas podían cargar con lo académico y una que otra vez se daban un lujo. Al no estar sus padres la tarea recayó, obviamente, en Rolf, que no podía cargar con todas las tareas.
-¡Todo listo!- se escuchó a doble d desde una ventana en el granero, la ventana más alta- E ordenado todo aquí-
No solamente Kevin ofreció su ayuda.
-Gracias chico de las dos D- gritó Rolf desde abajo, con ambas manos al lado de su boca, como haciendo un megafono.
La cabeza de doble d se volvió a meter. Kevin llevaba los huevos a dónde le había indicado Rolf, a la cocina de la casa. Cada quien hacía una tarea diferente, mientras que Rolf estaba más en contacto con los animales, Kevin se encargaba de tareas menores o relacionado con cosecha y/o siembra, junto a doble d, quien ayudaba a registrar y ordenar las cosas, semillas, plantas. Incluso hizo una lista de las tareas pendientes.
-¿Debes de hacer esto?- preguntaba Kevin desde la tierra, en dónde arrancaba las zanahorias.
Doble d ponía carteles dónde indicaba en qué caja se colocaba cada vegetal, semilla o fruta. No tenían una gran cosecha, debido a que no araron mucho la tierra, apenas comenzaban con la cosecha. Sin embargo todas estaban en perfectas condiciones, bueno, algunas zanahorias estaban huecas o sin la zanahoria. Los animales no perdonan.
-Es obvio- contestó- cada uno debe de ir en un lugar, además le ayudará a Rolf para localizar mejor y sera más rápido- tenía una enorme sonrisa en su rostro.
-No puedo contigo- decía entre risas- Estoy seguro que debes tener algo en desorden- le pasó otra zanahoria- o en un futuro- otra zanahoria comida.
-Espero que eso no suceda- acomodaba las zanahorias, por tamaño, si son o no rectas o huecas- Sino tendré que contratar a alguien-
-Contratame a mi- otra zanahoria comida- Soy bueno limpiando y ordenando, tú lo sabes bien- se sacudió ambas manos- Ya son todas, ahora vamos por los elotes- se paró dándole la mano a Doble d.
-¿Contratarte? Debes de estar bromeando- se cruzó de brazos- Mira el desastre que hiciste, solo te vas a otro lado y dejaras esto- señaló la pila de zanahorias comidas o podridas, está última no eran muchas, como máximo 5- Debes de estar bromeando si quieres que deje mi casa en tus manos-
-¡Oh Doble D! Es una granja ¡Una granja!, siempre hay suciedad o cosas desordenadas, sabes que trataría mejor tu casa- se trató de excusar- Además, podemos enterrar los restos y usarlos como abono, la madre naturaleza es sabia-
-Kevin- suspiro Edd- estoy de acuerdo con lo último, pero aún no me convences- tiro del carrito con zanahorias dentro, ya acomodadas y organizadas.
-¡Me gusta esto!- llegó Nath al lado de Kevin.
-¡¿Qué demonios te pasó?!- menciono Kevin al ver a su amigo.
Nath se encontraba cubierto de tierra, pasto y lodo, de pies a cabeza, incluso los guantes y el sombrero de paja que yacía en su cabeza. Éste solo se limitaba a reír como niño pequeño.
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Mi querido Doble tonto
FanfictionCada día te llevo una flor de orquidea y de ortencia. Me recuerdan mucho a ti mi querido Doble tonto
