Caminaba nuevamente de noche, ya me está gustando esta pequeña costumbre, la ciudad en silencio es bastante relajante, no vivimos en una tan ruidosa pero se aprecia el silencio demasiado.
Tenía planeado confesarme a doble d, pero mis nervios no me lo permiten. Entre Nath, Nazz y yo hemos estado planeando un picnic y así decirle de mis sentimientos, quizás suene como algo demasiado cliché, debería pensar en cosas que le gusten a doble d para que se sienta agusto y no incómodo. Saqué una pequeña libreta anotando algo, a veces iban y venían ideas que debía apuntar.
-Espero le guste-
Guardé nuevamente la libreta, retomando mi camino hacia donde mis pies me llevaran, aunque así lo planeaba decidí meterme en el parque cerca de la casa, ya que si debía de planear la confesión debo de buscar desde ya un muy buen lugar.
"El lugar en donde bailamos"
Fue un pensamiento fugaz, sin embargo lo tomé muy bien en cuenta, puede que doble d no se acuerde de ese momento, pero para mí siempre estará guardado en mi corazón. ¿Sonará muy cursi? podría escribirlo en una carta para darle pista de quien soy. Escribí nuevamente en mi libreta la idea.
Seguí caminando, alumbrado solo por la luna, pensando en nuevas ideas, perdido en mis pensamientos, hasta que vi una pequeña laguna. Me acerque cuidadosamente, ya que mientras más avanzaba más oscuro se volvía, ya que la copa de los árboles se juntaba mucho en esa zona. Con algunos raspones en brazos y piernas, pude llegar hasta aquella laguna, era un lugar muy hermoso.
"Aquí es"
Me sentí feliz de encontrar un buen lugar, observé un poco, para cerciorarme de que no hubiera algún animal peligroso, hiedras venenosas o algo que pudiera ponernos en peligro. Cuando estuve seguro de que no había nada malo, me senté un rato, observando la laguna. Es una noche bastante tranquila.
-¿Kevin?- escuché a mis espaldas
Me giré para ver quién era, aunque lo sabía muy bien por la voz.
-Hey doble d ¿Qué haces aquí tan noche?- le respondí alegre.
Doble d se acercó a mi, tenía en su mano derecha una linterna pequeña, con cuidado de no tropezar o hacerse daño alumbraba el camino, cuando porfin estuvo al lado mío, se sentó, sin antes poner un pequeño cojin de color rojo, por lo que alcance a distinguir con pequeños círculos blancos, supongo que lo tenía cargado en su otra mano.
-Vine a relajarme un poco- me miró sonriendome.
-¿Por el examen?- respondí- Solo es un simulacro, no es una calificación real-.
-Sé que es un simulacro, pero la ansiedad se apodera de mí-abrazó sus rodillas- desearía poder calmarme como los demás pero entre más intento calmarme, más me imagino escenarios catastróficos- miraba de reojo a aquel chico pelinaranja.
-No soy piscólogo- respondió- por lo que no puedo ayudarte, y tampoco sufro de ansiedad, hasta donde sé, pero si algo es relajante es la música- le miró- al menos para mí funciona ¿Quieres intentarlo?-
-Bien-
Kevin se paró de su lugar, se sacó su chamarra para colocarla en el pasto, atrás de doble d, para que se pudiera acostar, sacó su celular y empezó a buscar canciones, aunque no estaba muy seguro de que ponerle, optó por poner una playlist con canciones slowed, o al menos así lo describía el título. Se acostó al lado del otro chico de gorra, mientras recargaba ambas manos en su abdomen junto al celular.
Mirando la luna y las estrellas, en la calma de aquella noche, en donde ambos se encontraron.
-Hace una linda noche- rompió el silencio doble d.
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Mi querido Doble tonto
FanficCada día te llevo una flor de orquidea y de ortencia. Me recuerdan mucho a ti mi querido Doble tonto
