CAPÍTULO 18

3.6K 431 9
                                        

- ¡Papá, mamá ya llegué! _ gritó la pelinegra entrando al departamento que era del pálido, pero que por ahora era habitado por sus padres.

- Por fin llegas _ dijo su padre viéndola seriamente _ ven a la sala, tu madre y yo necesitamos hablar contigo _ habló tajantemente, a la pelinegra no le sorprendía el trato que le daba su padre, ya que ese era su carácter, su modo de ser; nunca había recibido cariño por parte de él, nunca le había preguntado cómo estubo su día, si había comido bien, si le gustaba la carrera que había estudiado, a su padre le daba igual sus sentimientos o sueños. Ella resignada y acostumbrada al trato que recibía siguió a su padre, llegando a la sala del departamento vio a su madre sentada junto a su padre.

- ¿Que pasa? _ preguntó algo intrigada.

- Hija estoy decepcionada _ habló su madre en tono de reproché _ talvez te creí capas de otras cosas, pero nunca de esas _ la pelinegra estaba más que confundida, no entendía a que se refería su madre.

- Mamá, no entiendo a que te refie...

- ¡Dicen que eres una puta! _ gritó su padre haciéndola saltar del susto _ ¡Dijeron que siempre paras borracha! ¡Y que vas de club en club en busca de hombres! ¿¡Te eduqué así!? ¡Ésto es demasiado, siempre paras decepcionándome! ¿¡Por qué no eres cómo tú hermana!? ¡Ella siempre se preocupa por ti! ¡Nosotros siempre te hemos dado todos tus caprichos! ¡Eres una malagradecida, no valoras nuestro esfuerzo! _ la pelinegra escuchaba con lágrimas en los ojos todos los gritos que le daba su padre. Pero ya estaba harta de callar todo, arta de aguantar sus malos tratos, sus insultos, que la hagan menos y que la comparen con su hermana.

- Si, estás en lo cierto, soy una puta borracha en busca de hombres que va de club en club, pero ¿Saben porqué? ¡Porque estoy harta! ¡harta de esta vida de mierda que me tocó vivir! ¡Me emborracho para olvidar las estupideces que hacen ustedes y mi hermana! ¿¡Dices que sea como ella!? ¿¡Quieres que termine divorciada y con hijos!? ¡No gracias!

- ¡YA CÁLLATE Y RESPÉTAME! _ gritó haciéndola callar _ ¡QUE VAN A DECIR NUESTROS CONOCIDOS, NUESTRO APELLIDO ESTA MANCHANDO! ¡POR TÚ CULPA!

- ¡NO, NO! ¡no me eches la culpa! ¡Ustedes mancharon nuestro apellido al ser estafados! ¡Por ser unos ambicioso les pasó éso! ¿¡Y que hizo mi hermana!? ¡Nada! ¡Yo fui la única que los apoyó! ¡Gracias a mis amigos tienes un techo donde dormir!

- ¡YA CÁLLATE! _ vino el primer golpe _ estás olvidando tu lugar Soni _ saco su cinturón _ por tu atrevimiento van a ser sesenta golpes, y agradece que no son más _ la pelinegra solo cerró los ojos con fuerza y apretó los dientes, ahora venía la parte más difícil y dolorosa.

- ¡YA CÁLLATE! _ vino el primer golpe _ estás olvidando tu lugar Soni _ saco su cinturón _ por tu atrevimiento van a ser sesenta golpes, y agradece que no son más _ la pelinegra solo cerró los ojos con fuerza y apretó los dientes, ahora venía la p...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


- Jimin no me siento bien _ dijo sentándose en la cama de la habitación en donde se habían hospedado.

- Yo igual _ se agarró el pecho _ tal vez solo es el viaje _ trató de restarle importancia.

- Eso espero, no quiero que nuestro viaje se arruine _ hizo un puchero.

- Yo igual... que tal si vamos a ver el lugar ¿Vinimos a eso, no es así?

- Si, pero que tal si dormimos un poco, encerio estoy casado _ dijo el pálido algo apenado.

- De acuerdo, hay que dormir una hora y luego salimos ¿Si?

- Totalmente de acuerdo _ contestó el pálido acomodándose en la cama _ ven y échate junto a mi _ palmeo a su lado; el rubio rápidamente hizo caso al pedido, y termino echándose junto al pálido _ solo una hora.

- Si, una hora _ se acurrucó más al pálido y dejo su cabeza sobre su pecho.

Caprichos del destinoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora