Había vivido esa fantasía muchas veces. Habían fingido demasiado.Desde ese momento en adelante, Naruto deseaba que todo entre ellos fuera real y sincero.
Pero también a cada paso el dolor era mayor. Naruto se negó a dejar que eso lo detuviera. Estaba de pie, caminando, y Sakura lo esperaba. Sudoroso y
dolorido, Naruto se detuvo a un paso de ella.
—Naruto —susurró Sakura — ¡Estás caminando!
—Quería darte una sorpresa —contestó él con una sonrisa.
—Pues lo has conseguido —dijo Sakura entre risas y lágrimas, con el rostro radiante de amor— ¡Oh, Naruto, lo has conseguido! ¡Lo has conseguido!
—Lo hemos conseguido —la corrigió él, alcanzándola y besándola en la boca, estrechándola contra sí con una fuerza que había creído perder en el
accidente de montaña.
Sakura había estado con él desde el principio, marcándole una meta,
animándolo a levantarse de la cama y caminar, tendiéndole la mano cuando el dolor lo poseía, besándolo cuando todo parecía perdido.
Finalmente tenía que
admitir que ya no estaba solo. Sakura se preocupaba por él. Y eso lo asustaba. Con tan importante mejoría, los días de Naruto en el centro de rehabilitación estaban contados. Y también lo estaban los de Konohamaru.
El chico volvió a casa primero. En su último día, toda su familia y unos cuantos amigos fueron a recogerlo. Todos estaban ansiosos por llevarlo a casa. Sakura estaba feliz.
—Naruto y tú han ayudado mucho a Konohamaru. Los quiere mucho. No tienen ni idea de lo que han significado su amistad para él. Y para mí, que no podía estar con él —comentó la madre de Konohamaru a Sakura.
—Sí, nosotros también nos hemos encariñado con él —sonrió Sakura.
Era cierto. Sakura se había maravillado de la paciencia y amabilidad de Naruto con el chico. Se había equivocado mucho con Naruto Uzumaki. Él no era el
hombre que había imaginado al principio.
Era muy valiente, sincero hasta el final. No exponía sus sentimientos con facilidad, pero eso no significaba que no los tuviera. Se enfadaba con rapidez, pero también enseguida se echaba a
reír. Y era lento para amar.
Konohamaru abrazó a Naruto. Sakura ni siquiera trató de ocultar las lágrimas.
—Hasta pronto, Naruto. Cuida de él, Sakura —se despidió el chico marchándose con sus muletas.
Cuidar de Naruto. Era más fácil decirlo que hacerlo. Pronto él dejaría de necesitarla. El cirujano ortopédico que había operado a Naruto voló una vez más desde
la otra ciudad para examinarle la pierna.
—Todo va bien —sonrió con aprobación— Seguro que estás deseando
dejar todo ésto atrás. ¿Qué te parecería si te dieran de alta?
—¿Cuándo? —preguntó Naruto
—Necesitarás fisioterapia durante una temporada, pero puede arreglarse para que la fisioterapeuta vaya a tu casa. Podrías marcharte en un par de días, siempre y cuando tengas a alguien que te cuide.
—¿Tan pronto?
—A menos que prefieras quedarte.
—No —rió Naruto.
—Necesitarás un equipo de trabajo en casa, puedes alquilarlo o
comprarlo. Tu fisioterapeuta te dará la lista de lo necesario. Voy a mandarte analgésicos para el dolor. Ojalá no los necesites, pero me temo que sí. Pero
cuidado cómo los usas. ¿Más preguntas?
—Aún no le he dado las gracias —dijo Naruto.
—Ha sido un placer. Para mí tu recuperación ha sido como un premio. Ya se lo dije a tu mujer, no esperaba que recobraras los movimientos hasta
este punto después de la operación.
—No comprendo —dijo Naruto.
—Bueno, ya sabes que la operación fue experimental, no podía
garantizar los resultados. Enhorabuena, Naruto, ha sido un éxito.
El médico y Naruto se estrecharon la mano y se despidieron. Naruto se
quedó solo en la consulta. Trataba de comprender, de encontrar una excusa
que justificara el comportamiento de Sakura.
Desde el principio ella había sabido que no era seguro que él se
recuperara. Y, sin embargo, le había hecho creer lo contrario. Se había quedado con él por pura lástima, no había otra forma de explicarlo.
Naruto se aferró al borde de la camilla y, sin ayuda, se sentó en la silla de ruedas. Sakura lo esperaba. El médico había dicho que la operación había sido
un éxito. ¿Por qué, sin embargo, se sentía como un auténtico fracasado?
No había forma de explicar la traición de Sakura. Confiar en una persona en la que no debía le había costado la cárcel en una ocasión. Entonces se había jurado a sí mismo que jamás volvería a confiar. Pero había vuelto a cometer el mismo estúpido error, había confiado en Sakura.
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Finjiendo ~NaruSaku ~
FanfictionAquel matrimonio era una farsa... pero parecía demasiado real. Cuando un terrible accidente llevó a Naruto Uzumaki al hospital, Sakura fingió ser su esposa sólo para cumplir con la promesa que le había hecho. Naruto la necesitaba y ella había deci...
