Era mediodía, el sol lucía radiante. ¿No debía estar el cielo gris? Debía estar feliz, se marchaba a casa. Naruto salió de la consulta.
—¿Qué ocurre? —preguntó Sakura en un murmullo.
—Nada —contestó él, tenso—. Me marcho a casa en un par de días.
—¡Pero eso es maravilloso!
—¿Y no te parece increíble? —preguntó Naruto.
—Claro que no, yo siempre supe que tú...
—El médico acaba de explicarme que tú siempre supiste que tenía muy pocas posibilidades de caminar, pero no me lo dijiste.
Sakura se puso pálida. Ni siquiera trató de negarlo.
—Por favor, déjame explicártelo.
—No importa —negó él, dándose la vuelta.
Sakura corrió tras él y le bloqueó el camino.
—¿Cómo puedes decir que no importa?
—¿No me creías capaz de enfrentarme a la verdad? —preguntó Naruto a su vez.
—¿Y cómo iba yo a saber si lo eras o no? Apenas te conocía, quería que tuvieras todas las oportunidades posibles de caminar. Te protegí de la verdad.
—Me mentiste —la corrigió él.
—De acuerdo, ¿qué habrías hecho de haber sabido que tenías muy
pocas posibilidades de volver a caminar?
—No lo sé —admitió Naruto lleno de frustración.
—¿Es que no lo comprendes? ¡No podía arriesgarme a que te
hundieras!
—Ésa es tu versión, pero yo recuerdo haber estado hablando contigo de esquiar —sonrió Naruto con cinismo— Sabías que quizá jamás volvería a caminar. Lo sabías, pero no me lo dijiste. No hacías más que decir que estabas
convencida de que volvería a andar. ¿No es eso mentir?
—No, era un deseo, una creencia, una esperanza. Un ruego. Me negaba
a rendirme, no podía permitir que tú te rindieras —explicó Sakura respirando
hondo y añadiendo— Te quiero.
Usara Sakura las palabras que usara, Naruto no quería oírlas.
—Sientes lástima, compasión. No tiene nada de malo, pero no lo confundas con otra cosa.
—¿Cómo voy a confundirlo? Tú no me has dado una sola oportunidad.
—Sé que estás enfadada, y aprecio mucho todo lo que has hecho por
mí, pero ya basta —contestó Naruto — Es evidente que te doy lástima y queconfundes ese sentimiento con amor.
—Ni siquiera tú crees eso —dijo ella, sacudiendo la cabeza.
¿Cómo podía Naruto creer en ella? ¿Cómo podía existir el amor sin confianza? Igual que su matrimonio fingido, toda su relación era un fiasco. Y el amor era la peor de las mentiras. Naruto había estado a punto de creer en ella, de amarla.
Quizá fuera eso lo que no pudiera perdonarle.
Naruto respiró hondo y añadió:
—Quizá no sepa explicarme bien, pero trata de comprenderme. No quiero hacerte daño. Nadie en toda mi vida ha hecho lo que has hecho tú por mí. Has sido un apoyo constante, Sakura. Y en parte me he acostumbrado a depender de ti. Siempre te estaré agradecido, pero eso no es amor.
—Comprendo —contestó ella, cerrando los ojos.
Naruto se preguntó si Sakura comprendía realmente. Parecía dolida. Deseaba zarandearla, hacerla entrar en razón, hacerla comprender que le había devuelto su libertad y que era por su bien.
¿Por qué Sakura no lo aceptaba? ¿Por qué tampoco podía aceptarlo él? Sakura le había mentido por razones que él no lograba comprender. Su traición le dolía más de lo que quería admitir. Le dolía de verdad, igual que si
perdiera a alguien a quien amaba.
¿Pero cómo podía dolerle perderla cuando jamás había sido suya? Todo
entre ellos había sido construido a base de mentiras, de farsas. Nada era real. A pesar de la mala relación entre Sakura y Naruto, Sakura se ocupó de arreglarlo todo para llevar a Naruto de vuelta a Los Harunos.
—Naruto vuelve a casa —avisó Sakura a Lee.
—¿Ocurre algo? —preguntó Lee.
—No, todo va bien.
—Pues no lo parece por tu tono de voz.
Sakura le explicó lo sucedido sin omitir detalles.
—Lo siento, Sakura. pero no te preocupes, y mantén la cabeza bien alta.
Naruto acabará por comprender. Con el tiempo.
—¿Tú crees?
—Seguro —afirmó Lee sin demasiada convicción— Te esperamos.
Abandonar la unidad de rehabilitación fue amargo y dulce a un tiempo. Sakura reunió coraje y se despidió de todos con la cabeza bien alta. Finalmente fue a buscar a Naruto a su habitación. Él hacía su maleta. Al verla entrar, él frunció el ceño.
—¿No me esperabas? —preguntó ella.
—Me dijeron que alguien vendría a buscarme —contestó él,
saludándola con frialdad.
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Finjiendo ~NaruSaku ~
FanfictionAquel matrimonio era una farsa... pero parecía demasiado real. Cuando un terrible accidente llevó a Naruto Uzumaki al hospital, Sakura fingió ser su esposa sólo para cumplir con la promesa que le había hecho. Naruto la necesitaba y ella había deci...
