Aquella semana en la que las chicas no habían tenido contacto, había servido para que ambas pusieran en orden muchas cosas, para que pensaran bien que era lo que se iban a decir una vez se volvieran a encontrar, porque si algo tenían claro era eso, debían hablar. Valentina estaba muy esperanzada de que esa oportunidad se le diera, y por su puesto que Juliana no se sentía con la capacidad de quedarle mal respecto a eso.
Juliana solamente había hablado de este tema con su amiga Adriana quien no pudo evitar molestarla diciéndole que el darse la oportunidad de platicar las cosas con la castaña sería el inicio de algo muy bueno que pasaría entre las dos, quizás no una relación amoroso, pero al menos sí una armoniosa. Al que no le dio mucho detalle fue a Santi, pero el chico sabía más o menos por donde iba la cosa, y realmente quería que las chicas arreglaran las sus problemas, por lo mismo, le había enviado un mensaje diciéndole que estarían disfrutando del desfile nocturno de los carnavales, que si gustaba podía unírseles y así fue, la morena hizo acto de presencia.
- ¿Cómo estás, Valentina? - le preguntó de la manera más amable posible - ¿Estás disfrutando del espectáculo?
- Estaba bien, pero ahora estoy mejor... - respondió Val con una sonrisa, una sonrisa muy sincera - Todo ha estado muy bonito, la verdad es que es imposible no disfrutarlo... ¡No imaginé que fueses a venir?
- ¡Lo sé! Pero bueno, aquí me tienes, ¿Dónde están Monse y Santi? Tenía entendido que estaban los 3 juntos.
- ¡Así es! Ellos fueron a comprar algo de comer, supongo que no tardan en volver... No me respondiste si deseabas beber algo.
- Se me antoja una Queimada! Pero no cualquier Queimada, sino una muy buena que hacen en un lugar específico.
- ¿Ah sí? No me lo vas a creer, pero nunca he probado lo que es eso, es más, he escuchado su nombre, pero no sé qué es.
- ¡Cosa de gallegos! Pero como te digo, la mejor solamente la encontrarás en un lugar específico, y eso es en el bar de Kike, el detalle es que queda un poco lejos, como a 1 hora de aquí, ¿te gustaría acompañarme?
- ¿Yo? - preguntó emocionada.
- No, le estoy preguntando a la mujer imaginaria que está a tu lado... - soltó una carcajada - ¡Por supuesto que eres tú! ¿Qué dices? ¿Me acompañas?
- Mmm déjame y lo pienso... - entrecerró los ojos y con un dedo empezó a tocarse el mentón - ¿Y podremos hablar por fin de lo que tenemos pendiente?
- Hasta donde sé, tú y yo no tenemos algo pendiente...
- Julianaaa... - protestó.
- ¡Es broma, mujer! Sí hablaremos, pero primero lo primero...
Valentina no se hizo del rogar, así que aceptó la invitación de Juliana. Le parecía un poco extraño que la morena quisiera ir a beber algo en un lugar alejado, pero bueno, aprovecharía esa oportunidad, al final, el tiempo que les tomaría en ir y regresar, significaría pasar más de lo pensado a su lado. Ya estando en el coche, le envió un mensaje a Monse para avisarle dónde y con quien estaría
- ¿De verdad estás dispuesta a ir hasta dónde ese tal Kike solo por una bebida? - le preguntó a Juls - ¿No será que quieres vengarte de mí y me vas a dejar tirada ahí en medio camino?
- ¡Me descubriste! - respondió bastante seria - Mi plan era dejarte lo más lejos posible para que luego tuvieses que regresar sola caminando... - detuvo el coche.
- No serías capaz, ¿o sí?
- ¡Por supuesto que no! - volvió a arrancar el coche - Pero respondiendo a tu primer pregunta, la Queimada no es cualquier bebida, además, el bar de Kike hasta donde recuerdo, es un lugar tranquilo en el que podremos hablar. Los de por acá están muy llenos debido a los carnavales.
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Volverte a ver...
RomansaDos almas que muy poco creen en el amor, se encuentran por cosas del destino. El mismo destino las lleva a experimentar un momento lleno de intensidad para luego separar sus caminos. ¿Qué pasará cuando con el tiempo y sin siquiera imaginarlo, se vue...
