Eda
Salimos sin decir nada. Todo me parecía muy malo, ¿Por qué el juez pidió hablar a solas con Ale?
Me senté. No podía hacer nada, me sentía frustrada ¿Y si hice algo mal? Esto me pasa por no estar concentrada y todo por culpa de este.....
Mire a Tyler que se encontraba caminado desesperado de allá para acá.
Se nota su preocupación
Y eso me da ira
—Ahora si te preocupa eh. Mientras lo único que hacía eras dar problemas a Lia.
Me ignoro
— Vaya. —Me indigne— Si algo malo pasa, será tu solo tu culpa. —advertí
Fue cuando se detuvo
— Ahora no Eda. No estoy de humor para discutir. —eso me frustro más.
— Ah bueno al fin el señor no quiere discutir, que raro. Pensé que era uno de tus pasatiempos favoritos, pero ya veo que no.
— Déjame en paz Eda. —pidió.
Siguió caminado por el lugar varias veces, verlo pasar así me mareo
—¿No puedes estar quieto? No ayudas en nada, solo molestas mi vista.
—Lo dice la abogada que está aquí sentada en vez de estar en esa sala. —contesto—no eres la indicada para decir si ayudo o no. Así que sigue sentada y no hables. Deja de fastidiarme.
Eso ultimo me enfureció
— ¡¿Crees que no me gustaría estar ahí dentro?! —Lo encaré— Claro que quisiera, pero está fuera de mis manos. También me siento impotente en saber que hice mal, pero tú al parecer solo necesitas hacer un hueco en este piso. —Seguí— Si como escuchas —le di la espalda— ni sé qué haces aquí Tyler, no haces nada más que joderlo todo como siempre.
Me agarro del brazo y me obligo a ver su rostro de nuevo.
—Escucha Eda, basta ya —advirtió— Ya es hora de que te comportes como lo que eres, una adulta. Deja de hacer ese papel de sufrida —Eso me dio directo— Compórtate como una profesional y haz lo posible que lo que estén diciendo allá dentro sean buenas noticias. —señalo la sala donde estaba Amelia— Deja de discutir conmigo, ya estas afuera de mi vida y de mi alcance. Me gustaría que desaparecieras, pero no tengo ese control en mis manos.
No quería sentirme mal, no quería.
— Eres un... —quise decir
— Soy todo lo que tus eras Eda, si me odias es por tu miserable culpa —lo abofetee. Me soltó.
— Será mejor que te vayas, esto no tiene nada de ver contigo.
— ¿Y contigo sí? —río— ¿Por qué sigues pensando que esto se trata de ti? —dijo— esto se trata de Amelia y su hijo. No de ti. —Me hervía la sangre— Yo me quedo por a mi si me importa. No me sirvo de esto como tu lo haces.
Tyler salió del lugar, mientras que yo volví a mi asiento.
Pasaron veinte largos y enormes minutos, en donde solo me quede sentada.
Tyler regreso a los cinco minutos de haberse ido, en donde decidió sentarse lejos de mí.
Idiota.
Justo cuando estaba por dejar todo esto e irme se abrió la puerta.
Un Guardia salió. Me levante inmediatamente.
— ¿Abogada de la doctora Wesley? —asentí— El juez le ordena entrar.
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La Adopción Correcta
ActionEn un mundo donde los secretos se entrelazan, una madre hace un sacrificio desgarrador al abandonar a su hijo en un orfanato. Cuando el niño crece su posibilidad de ser adoptado es muy baja pero misteriosamente aparece Amelia en su vida. Pero lo qu...
