Amelia
Una semana después de haber ido al orfanato.
El tan esperado día llegaba mañana, mis nervios estaban presente en cada movimiento que hacían mis manos, cada lápiz que recogía cada tres segundos del suelo de mi oficina me decían que tenía que controlarme un poco, pero era difícil ya que mis manos no obedecían a las órdenes que le daba mi celebro, estaba a punto de hacer caer otro lapicero cuando escuche la puerta abrirse.
― ¿Todo bien? ― un aroma a lavanda me lleno las fosas nasales. Mis manos se controlaron un poco y antes de hacer caer algo al suelo por séptima vez, mis manos pudieron tomarlo a tiempo antes de que caiga al suelo.
Lavanda una loción para calmar la ansiedad.
― No lo sé ― respondí ubicando aquel lápiz en un frasco― puede que lo consiga como no, y si no tengo la tutoría creo que no lo volveré a intentar ― en solo pensarlo sé que suena algo muy pero muy ego...
― Tranquila. ―aconseja― Debes estar serena y mostrar confianza.
― No me diga ―se acerca― Sé muy bien cómo debo comportarme.
― Solo intenté ayudar ―alzo las manos y se acomodó la corbata
― Lo sé, perdón ―agaché la mirada. El negó con una sonrisa.
― ¿Es mañana? ―preguntó
― Si, mañana. ― me abrazó y suspiré de nuevo― solo ruego que no vaya a meter la pata.
― Serás la mejor mamá del mundo cariño, no te preocupes. Pero no te quiero mentir va ser difícil, y tú lo sabes. Los adolescentes hoy en día son como huracanes.
― Que bueno eres dando ánimos ―me guiña un ojo.
― Todo va a estar bien ― asegura
― Eso espero ―susurre.
― Bueno ― se separó y se acercó a la puerta de salida de la oficina― se terminó el contacto físico por hoy, tienes que prepararte para mañana ¿Te llevo o llegas sola? ―lo pensé por un rato, mire a mi alrededor, todo ordenado nada fuera de lugar. Así que asentí, es mejor tener su compañía.
― Vamos. ―recogí mis cosas y salimos. Ya en el ascensor mis emociones se descontrolaron.
De repente sentí las manos de Tyler tomar las mías.
― Deberías dejar las manos tranquilas ―me las separó― me contagias tus nervios. Y uno de los dos tiene que estar bien por el otro. ―se acomodó de nuevo la corbata. Lo hacía cada vez que estaba nervioso o tal vez cada que estaba conmigo ya que sé que le contagio mis nervios
― Lo siento, no me había dado cuenta de lo que estaba haciendo. ―suspiré para luego soltar un pequeño grito― ¡Aaaaah!
― ¡¿Por qué gritas?! ―Tyler salto por mi grito y me juzgo con la mirada.
Hasta yo lo haría
― Ten la decencia de avisarme la próxima vez. ―le sonreí apenada.
― Estoy liberando emociones ―me defendí― Estoy mejor gracias por preguntar.
Salimos del edificio y el guardia le entrego las llaves, Tyler me abrió la puerta de su carro y nos dirigimos a mi piso de hotel. mientras mirada por la ventanilla del copiloto me di cuenta de detalles que no había notado nunca, como, por ejemplo: Familias, mujeres con niños, niños jugando, los padres con sus hijos charlando, paseando.
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La Adopción Correcta
ActionEn un mundo donde los secretos se entrelazan, una madre hace un sacrificio desgarrador al abandonar a su hijo en un orfanato. Cuando el niño crece su posibilidad de ser adoptado es muy baja pero misteriosamente aparece Amelia en su vida. Pero lo qu...
