Capitulo 11

758 45 0
                                        

Amelia

Me quede segundos pensado si contestarle tanto que la llamada se perdió.

—¿Señara Amelia? —apague el celular. —¿Paso algo?

Negué.

—No, nada tranquilo —me gire para salir, pero luego volvi— Me cambiare de ropa, puedes hacer lo mismo si quieres. —le enseñe donde esta su ropa y el baño por si quería darse una ducha antes de cenar.

Aunque si fui a cambiarme tuve que revisar mi celular, me habían llegado varios mensajes tanto de Eda como de Tyler.

Eda:

Ya salió

Este usuario se desconectó

Ale:

¿Todo bien?

Ale:

¿Le pasó algo a Tyler?

En línea

El celular de la casa comenzó a sonar.

Estaba a punto de contestar cuando mi celular vibró de nuevo. Así que la otra llamada se perdió.

Eda:

¿Tyler? Ja, ja, ja. No hablas enserio. No sé cómo decírtelo, pero el único de hacer mal a otra persona es el mismo. Y bueno tienes razón Amelia. Debe alejarme de él.

Y eso implica que también de ti. Eres mi amiga y será mejor que me mantenga alejada, por el bien de ti y el nuevo amiguito que tienes ahora tu cargo. Adiós Amelia.

Este usuario de desconecto

Ale:

¿Qué? ¿Por qué te alejarías?
Fue Tyler ¿Verdad?, No sé porque lo pregunto. Hablaré con él.

Ale:

Esta vez no lo dejaré pasar.

Le di en el botón de enviar, pero solo se fue un visto. Me bloqueó.

¡Genial!

Mi celular sonó esta vez. Y solo con ver el nombre me invadió una ira enorme.

Conteste

—¡Tyler! —dije enojada— ¿Qué le has hecho a Eda?, me ha bloqueado.

Escuche como suspiraba enojado.

—Estoy bien, gracias por preguntar Lía, ¿Puedo saber porque le has dicho que no me dejen subir a tu departamento? Casi me voy detenido de nuevo y no me agrada recibir más golpes autoritarios eh.

Ignore su intento de broma.

—Tú te lo buscaste.

—¿Yo? ¿Estás segura? —dice. —De tantos abogados en este horrible mundo y decides pedirle a ella que me saque. Buena idea linda.

—Agradece que no sigues detenido. —me enoje— No se que le hayas hecho, pero espero que te disculpes con ella.

—No lo hare.

—¡Pues esta bien! Entonces agarra tu coche y vete del edificio. —le colgué.

Me volvió a llamar, pero no le conteste.

Estoy harte de sus hijos de niños.

Sebastián salió con el cabello húmedo y con un pijama, se sentó en el sofá y me sonrío incómodamente. Intente calmar mi enojo, pero igual lo noto.

La Adopción CorrectaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora