Capítulo 17

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Florencia, Italia

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Magda Dass

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Arte, antigüedad, tradición, belleza... ¿Cómo podría describir esta ciudad? Creo que jamás había estado en un lugar tan hermoso como Florencia (1), y mucho menos me había podido permitir antes sentarme y admirarla.

El restaurante que Cleo escogió para vernos es pequeño; se encuentra en una calle angosta de piedras lisas. De lado y lado hay edificaciones antiguas de colores entre beige, amarillo y rojizo, todas con ese toque tradicional que las hace ver similares y preciosas.

El aire que se respira es suave, transmite una paz increíble, como si estuvieses en un sueño. Por un segundo no quisiera tener que volver a la ciudad ni a la realidad.

Nos encontramos al otro lado de la ciudad, muy lejos de la casa de Priamo, donde tendrá lugar la fiesta. Llegamos un día antes, así que no hay mucho tiempo para prepararnos, pero según Cleo todo está listo.

Ajusto mi delgado suéter. A medida que cae la tarde, el frío se incrementa. Hay algunos turistas caminando por las calles, entre los cuales mis ojos finalmente enfocan... Cleo viene con su rizado cabello siendo sacudido por el viento, luce un vestido precioso, azul oscuro con flores blancas; tiene una manga larga de un lado y del otro solo una tira delgada.

 Cleo viene con su rizado cabello siendo sacudido por el viento, luce un vestido precioso, azul oscuro con flores blancas; tiene una manga larga de un lado y del otro solo una tira delgada

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Detrás de ella viene... «Dios, ayúdame con este sujeto».

Jeray luce una camisa negra ceñida, de vestir, con una corbata negra caída. Y una chaqueta de color beige. Está bien peinado y con su barba corta perfectamente delineada. Aún tiene los zarcillos de tubo negro y el tatuaje se aprecia en su mano, pero luce distinguido y tengo que admitir que está muy, muy apuesto.

 Aún tiene los zarcillos de tubo negro y el tatuaje se aprecia en su mano, pero luce distinguido y tengo que admitir que está muy, muy apuesto

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Ambos se acercan a donde estoy. Me ubiqué en una pequeña mesa de madera que se encuentra en la parte externa del pequeño local. Siento cómo el aire entre nosotros se hace más denso mientras él se aproxima; su mirada parece medir cada movimiento mío y provoca un cosquilleo silencioso que no quiero reconocer.

#5 La RedDonde viven las historias. Descúbrelo ahora