Napa, California
╭══════•>✾<•══════╮
Deepness Bauer
╰══════•>✾<•══════╯
Bueno, después de un año y medio, por fin estamos aquí. Han pasado tantas cosas... Por ejemplo, Julie, la madre de April, estuvo muy enferma, y eso retrasó bastante sus planes de boda; afortunadamente, ya se encuentra bien. Estoy ansiosa por conocer a la mujer que ha cuidado y amado a mi hermana todos estos años. Hasta ahora no había tenido la oportunidad.
La habitación en la que nos hospedamos es hermosa y amplia; todo está hecho de madera, lo que me recuerda a mi casa. Me doy los últimos retoques frente al espejo, respiro hondo y suelto un suspiro sin poder evitarlo. Mi reflejo ya no me agrada tanto como antes. Paso las manos por mi figura con una ligera mueca; no entiendo por qué me siento así. Antes no me había sucedido, pero esta vez todo es diferente. Se siente como si fuese la primera vez, y eso me desconcierta.
Zeth sale del baño y se acerca a mí. Se queda justo detrás, apoya su frente contra mi cabeza, y ese gesto me derrite. Me hace cerrar los ojos de inmediato; me da esa sensación de seguridad que solo él sabe provocarme.
—Te ves preciosa —susurra junto a mi oído—. Repíteselo a tu mente, porque es la verdad.
—Gracias —respondo con una leve sonrisa.
Adoro cuando parece leerme los pensamientos. Él me conoce, sabe todo lo que he sentido durante estos seis meses; ha sido un camino complicado, agotador, muy distinto a lo que viví con Agatha.
Zeth coloca sus manos alrededor de mi panza, y en ese instante siento un pequeño movimiento dentro de mí.
—¿Cómo te sientes? —pregunta con voz suave.
—Cansada, pero emocionada. De estar aquí, de vivir este momento.
—Si te sientes mal y quieres regresar a la habitación, solo tienes que decirlo y nos vendremos —afirma con calma.
—Lo sé —digo, colocando mis manos sobre las suyas—. Pero quiero quedarme el mayor tiempo posible. Este es un momento especial, quiero disfrutarlo.
Zeth asiente y se queda allí, abrazándome. Permanecemos unos segundos en silencio, mirándonos en el espejo. Él luce increíble: elegante, impecable, con su esmoquin azul oscuro. Siempre parece hecho para cada ocasión.
Yo llevo un vestido negro ceñido, de tela cómoda. La mujer que me arregló dejó mi cabello suelto con bucles suaves y me aplicó un maquillaje en tonos tierra, natural y perfecto para una boda.
Tocan la puerta. Zeth se aparta y abre. Es Kaelyne. Nos saluda con una media sonrisa.
—La novia quiere verte —me dice.
—Dile que iré en un segundo —le contesto. Ella asiente y está a punto de irse cuando la detengo. —Kaelyne, ¿Agatha está con ella?
—Se estaba arreglando con Holly, imagino que sigue allí.
Le agradezco y me siento en la cama para ponerme las sandalias. Elegí unas bajas y cómodas; mis tobillos están irreconocibles.
—¿Quieres que vaya a ver a Agatha? —me pregunta Zeth.
Niego con la cabeza. —Déjala disfrutar. Extrañaba mucho verlos a todos, y este día lo estaba esperando más que nadie.
Al notar mi dificultad, Zeth se inclina y me ayuda a ponerme los zapatos. Luego me ofrece las manos para ayudarme a levantarme. Mi guapo compañero me acompaña hasta la habitación de la novia.
ESTÁS LEYENDO
#5 La Red
Hành độngHan pasado seis años desde Sonidos Mudos, pero sus vidas siguen marcadas por secretos, pérdidas y decisiones que no eligieron. La Red de Athenas sigue acechando, implacable, y esta vez sus víctimas ya no son indefensas. Son sobrevivientes. Luchadore...
