Un día antes...
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Jay Ross
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Está anocheciendo ya. Nos pidieron permanecer en las habitaciones hasta mañana, cuando por fin dejaremos este lugar. No sabemos a dónde nos llevarán, solo espero que sea un sitio más tranquilo y agradable, sobre todo por los niños.
De cualquier manera, Kaelyne y los chicos no se han movido de la pequeña cama desde que ella regresó. Brice sugirió que todos durmiéramos vestidos, listos para salir en cualquier momento, así que así estamos.
Luna está en la cama con Kaelyne y Storm, una a cada lado. Storm está casi dormida, mientras su mamá les acaricia el cabello con calma. Jade está en mis brazos, jugando con mi cadena, mientras espero que Kilian regrese del baño.
De pronto, siento vibrar mi bolsillo. Es el teléfono que Mishaal me entregó cuando llegamos aquí. Lo saco enseguida y contesto. Escucho con atención cada palabra y, apenas cuelgo, me pongo en movimiento.
—Cielo, levántate —le pido a Luna y le entrego a Jade.
—¿Qué sucede?
—Colócala en el fular y toma el bolso, rápido.
Sé que está confundida, pero no pregunta nada. Solo hace lo que le digo, y eso me alivia. Kaelyne se pone de pie también.
—Papá, ¿pasó algo malo? —pregunta con temor.
—Nena, toma tu bolso y ayuda a tu hermana. Las explicaciones serán luego —respondo mientras abro el clóset y retiro el piso falso de madera del suelo, tal como me lo habían explicado. En ese momento Kilian abre la puerta del cuarto, gracias a Dios.
Kaelyne le entrega su bolso y él se lo coloca al hombro, mirándonos a todos sin entender qué ocurre. Entonces aparecen en la puerta Gina, Ávalon, Holly y Ray, listos para irse. Deben haber corrido, porque ellos estaban en el piso inferior.
Ray se acerca enseguida y me ayuda a sostener la tabla de madera mientras introduzco la clave para abrir la puerta metálica del suelo. Cuando el botón verde se enciende, la compuerta se abre, revelando un túnel con escaleras descendiendo hacia la oscuridad.
—Anda —le digo a Ray—, ve primero. Yo bajaré de último, así cubriremos las esquinas.
—Bien —responde. Acomoda el arma que tenía en su cuarto en un lugar accesible del pantalón y comienza a bajar.
El túnel es estrecho, pero lo suficientemente amplio para descender sin sentirse asfixiado, incluso con los bolsos a la espalda. Me hago a un lado y le indico con la mano a Gina que se acerque.
—Tienen que bajar todos, sin mirar atrás. Ray los guiará.
Ávalon asiente y entra primero, seguida de Gina. Luego se acerca Kilian, y tras él Kaelyne, pero se detiene antes de bajar.
—¿Qué hay de ti? ¿Vendrás también, cierto? —pregunta con los ojos vidriosos.
Tomo su rostro entre mis manos. —Claro que bajaré, pero debes ir primero. No te preocupes, solo ve —le digo, dejando un beso en la cima de su cabeza.
—Yo te ayudaré con Storm —le dice Holly, tomando a la niña medio dormida de sus brazos.
Kaelyne aprieta los labios y desciende, seguida de Holly. En ese momento, todo queda a oscuras y las luces de emergencia se encienden. Una alarma comienza a resonar con fuerza. Zeth, Deepness y Agatha entran al cuarto, cerrando la puerta tras de sí.
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#5 La Red
ActionHan pasado seis años desde Sonidos Mudos, pero sus vidas siguen marcadas por secretos, pérdidas y decisiones que no eligieron. La Red de Athenas sigue acechando, implacable, y esta vez sus víctimas ya no son indefensas. Son sobrevivientes. Luchadore...
