╭══════•>✾<•══════╮
Romy Thomson
╰══════•>✾<•══════╯
Un vestido ceñido, con encajes, bordados y transparencias en tonos negro y rojo. Joyas sencillas, tacones altos y labios color vino tinto. Esa es la apariencia refinada y a la vez atrevida que Cleo me dio esta noche.
El hotel es pequeño, pero de cinco estrellas; el restaurante tiene un aire elegante, con grandes candelabros y mesas de vidrio pulido que reflejan la luz cálida del lugar.
Elize, Cleo y yo llevamos un buen rato sentadas, cerca del bar, cenando y bebiendo. Ellas también lucen impecables, como si fuéramos parte de una misma escena perfectamente planeada.
Asher, el cantinero al que buscamos, ha estado sirviendo copas toda la noche. Entre él y yo ha habido varias miradas. Hace un rato nos invitó tragos, y desde entonces, cada vez que desvío los ojos hacia él, los suyos ya están puestos en mí. El plan va saliendo justo como queríamos. Es momento de pasar a la siguiente fase.
Las tres nos levantamos al mismo tiempo, fingiendo que nos despedimos después de una noche de diversión.
—Recuerda —susurra Cleo en mi oído—, ya lo tienes, solo sé natural y un poco atrevida. Te estaremos cubriendo.
Asiento y le sonrío con calma. Cuando ellas se alejan, exhalo despacio, tomo mi bolso de mano y camino hasta el bar.
—¿Te has quedado sola, preciosa? —sisea Asher mientras limpia una copa frente a mí.
Sonrío apenas. —Por el momento.
—Es una pena, la noche es joven.
—Lo es... necesito mejores amigas. Amigas que aguanten toodaa la noche —alargo cada palabra con un tono más bajo.
Asher observa mis labios mientras hablo y sonríe con cierta picardía. —¿Qué puedo servirte?
—Sorpréndeme... —respondo, inclinándome un poco hacia el frente, dejando mis manos apoyadas sobre la barra.
Una sonrisa recorre sus labios antes de que asienta. En cuestión de segundos tengo un trago frente a mí. Tomo un sorbo, saboreando apenas, y dejo el vaso sobre el vidrio.
—¿Y bien? —pregunta él.
—Delicioso... —siseo.
—¿Cuál es tu nombre, encanto?
—Roma —respondo—. ¿Y el tuyo?
—Asher.
—Asher, lindo nombre. Gracias por las bebidas que nos enviaste hace un rato.
—Una dama tan hermosa debe ser bien atendida.
Sonrío mostrando los dientes, inclinando apenas la cabeza.
—Si tan solo el resto de los hombres pensaran de esa manera...
—¿Te han tratado mal, preciosa?
Hago una mueca y asiento, volviendo a mirarlo a los ojos.
—Mi esposo casi no está en casa, todo su tiempo se lo lleva su carrera, así que me toca venir y anestesiarme un poco... al menos con licor, cuando no encuentro algo mejor.
—¿Has probado algo mejor?
—Por supuesto —mis labios se curvan—, ¿de qué sirve tanto dinero si no puedo usarlo para sentirme bien? —me encojo de hombros—. Pero no es fácil para una dama como yo conseguir algo bueno.
ESTÁS LEYENDO
#5 La Red
ActionHan pasado seis años desde Sonidos Mudos, pero sus vidas siguen marcadas por secretos, pérdidas y decisiones que no eligieron. La Red de Athenas sigue acechando, implacable, y esta vez sus víctimas ya no son indefensas. Son sobrevivientes. Luchadore...
