Capítulo 22

19 4 3
                                        

Los Ángeles, California.

╭══════•>✾<•══════╮

Deepness Bauer

╰══════•>✾<•══════╯

Me siento en la cama, observando los detalles de la habitación donde nos encontramos. No tiene muchos muebles ni decoración recargada, pero aun así se ve bien arreglada y elegante, con un aire de sobriedad que la hace agradable.

Estos días han sido un sube y baja de emociones. Me preocupa tener a mi niña tan lejos, pero a la vez me tranquiliza pensar que está en un lugar seguro. Solo quiero que todo esto termine de alguna manera. Que al final de toda esta operación pueda sentirme en paz, libre de estar en cualquier parte, sin temor de que a alguno de nosotros nos pase algo malo.

Zeth entra a la habitación y deja su bolso a un lado. Cuando me mira, una expresión de alivio cruza su rostro. Sonrío un poco y me acerco hasta él. Necesitaba abrazarlo; hace un par de días que no lo veo, desde que se fue con Brice.

Mi esposo me envuelve en sus brazos con fuerza y deja un beso en la cima de mi cabeza.

—Me alegra verte bien —le digo.

—Puedo decir lo mismo —responde, con esa calma que siempre me hace sentir segura.

Me separo de él y regreso a la cama, dejándole espacio para quitarse la chaqueta y acomodarse un poco más. En cualquier momento Brice nos llamará, y el breve descanso habrá terminado.

—¿Todo bien por acá? —pregunta Zeth, con un gesto curioso.

—Sí, Nina hizo un gran trabajo acomodando este lugar para que podamos quedarnos todos —respondo, con un ligero tono de aprobación.

—Sabía que lo haría. Este es uno de los apartamentos más grandes que tenemos.

—¿Tienen más? —indago, sorprendida.

Zeth me mira y sonríe levemente. —La empresa tiene muchas propiedades. La mayoría están rentadas, afortunadamente esta estaba disponible.

—Supongo que aún hay mucho que no conozco, mucho de lo que tienes —admito, con un dejo de curiosidad.

Él asiente y se sienta a mi lado, tomando mi mano entre las suyas y dejando un leve beso sobre ella.

—Tenemos —aclara—. Todo lo que tengo, ahora es tuyo también, Deep. Cuando volvamos a casa, te llevaré a la oficina principal y te enseñaré todo de la compañía.

Sonrío.

—La verdad, me gustaría que al volver me dieras algo que hacer más que solo estar en casa. Quisiera tener un trabajo, sentir que te ayudo de alguna manera.

—Deep, tú me ayudas de todas las maneras posibles solo respirando —asegura—, pero entiendo a lo que te refieres. Encontraremos algo que puedas hacer.

Asiento y me recuesto en la cama. Este tipo de lugares "muy lujosos" me recuerdan a los que viví dentro de la red, y eso no me agrada. Quisiera volver a casa, a algo más familiar.

—Sabes —dice Zeth—, entre tantas cosas, tal vez no es el momento para hablar de esto, pero estaba pensando que no te lo he preguntado.

—¿El qué? —alzo una ceja.

—Yo... no solo me aislé en ese bosque por castigarme. Me mudé a ese lugar porque me gusta la naturaleza, la calma y la soledad. Pero si ustedes dos quieren mudarse a cualquier otra parte del mundo, no tendría ningún problema. Solo tienen que decírmelo.

#5 La RedDonde viven las historias. Descúbrelo ahora