XIII

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-¿Me vacilas?

-¡Scorp, no es para tanto, por favor!-le supliqué, estaba enfadado como nunca.

-¿Estás loca? ¡Claro que es para tanto! No puedo creer que me estés haciendo esto, Charlotte.

-Scorpius, estás exagerando, cálmate.

-¡Podrías haber dicho que no!

-¿Cómo voy a decir que no, Scorp? ¡Por favor!

-Pues simplemente diciendo "lo siento, Jacob, eres un cabrón y no quiero ir al baile contigo", luego le pateas las bolas y te das media vuelta.

-No, Scorp. Jacon es uno de los chicos más guapos de nuestro curso y es muy inteligente. Me cae bien. Te quiero, pero la historia entre tú y Jacob ya ocurrió hace seis años, estabamos en primer curso, ¡supéralo!

-¡No voy a superar que ese maldito Ravenclaw pusiera una poción en mi comida para que se me pudiera el pelo verle! ¡Estuve con ese maldito aspecto dos semanas, Lottie!

-¡Scorp!-le di un golpe.

Que alguien que no fuera Draco me llamara así me ponía eferma; ya no me enfadaba como antes, solo me resultaba... mal.

-Perdón. ¿A quién apoyarás la semana que viene, en el amistoso de quidditch? ¿A tu noviecito o a tu mejor amigo?

-Scorp, no es mi novio, eso lo primero. Es sólo un baile. Y, por supuesto que te apoyaré, ¿olvidas que soy una golpeadora?

-Cierto, cierto... lo siento, es solo que me siento traicionado, Charlie.

-Scorp, te quiero. Muchísimo. Pero, por favor, relájate. Si me pides que cancele la cita...

-¿Y cómo me dejará a mí eso? No, no voy a pedirte eso.

-Y yo iba a decirte que no iba a hacerlo. Si quieres ir al baile co ese idiota...

-Scorp...-le corté.

Le sonreí y le apreté el abrazo.

-¿Tienes ya la segunda pista?-cambió de tema.

-No, supongo que no nos la darán hasta después de vacaciones, tiene sentido, ¿no? Tres pruebas, tres periodos escolares.

-Supongo. ¿Sabes algo de Albus?

-No, te iba a preguntar por él yo también.

-Bueno, pues es tu trabajo encontrarlo. Tengo que hablar con mi padre.

-¿Pasa algo?

No pude evitar la pregunta, aunque ojalá haberlo hecho, porque me miró alzando una ceja.

-Quiero decir-me aclaré la garganta-¿Te pasa algo? Para que tengas que hablar con él.

-No, claro que no. ¿Necesito algún motivo especial para tener que hablar con él?

-Solo preguntaba, Scorp. Estaba preocupada, nada más.

-Ya... Bueno, me voy. ¿Te veo en la cena?

Dijo mientras nos inclinábamos para darnos un beso en la mejilla de despedida, como hacíamos siempre después de discutir como habíamos hecho antes.

-No, voy a cenar con los Ravenclaw, así puedo conocer mejor a Jacob.

Él se separó de inmediato y me miró con el ceño fruncido.

-Char...

-¡Es broma, Scorp!

Él rodó los ojos y se dió la vuelta, de camino a la oficina de su padre.

Amor veneno - DRACO MALFOYDonde viven las historias. Descúbrelo ahora