— ¡Felicidades! — Samuel me abrazó con fuerza cuando le di la gran noticia que un famoso noticiero futbolístico había aceptado un reportaje que había hecho sobre un tema que ellos estaban solitando.— Va escalando rápido, señorita Emilia.— dejó un sutil beso en mi cabeza.
— Es una estupidez, pero me servirá en el futuro.— me encogí de hombros restándole importancia.
— No te quites el mérito, Mili. — dio unas pequeñas palmadas en mi hombro, para luego volver hasta su sitio, deberíamos seguir trabajando.— ¿Te pareces si vamos a comer?
— En realidad no puedo, hemos acordado que hoy hablaríamos por FaceTime con Charles.— sonreí y pude escuchar cómo soltaba un suspiro de desagrado.
— Oh claro, lo han acordado seguro.— solo lo miré y no dije nada más, ya habíamos tenido esta conversación y no quería tenerla otra vez.— ya era hora que ese europeo dejara de evitarte y hablara contigo por videollamada, ¿no crees?
— No tiene tiempo, está ocupado.— defendí al monegasco.
Últimamente nuestras conversaciones sólo han sido por mensajes y no eran continuas. Podían pasar horas o días sin que el piloto respondiera algunos de mis mensajes y hablábamos por videollamada muy rara vez.
Es raro ver en lo que nos estamos convirtiendo, antes hablábamos todos los días y nos llamábamos al menos una vez al día y ahora eso parece tan alejado de nuestra realidad actual.
— Ajá si, ocupado.— rodé los ojos y no dije nada, quería dejar el tema hasta ahí.— tú sabes que no soy simpatizante de ningún europeo sin gracia, pero el Lando ese siempre te está hablando, ¿por qué puede uno y el otro no si trabajan en lo mismo?
— No es lo mismo, no deberías hablar de temas que no manejas.— en realidad yo tampoco lo entendía, pero sabía que Lando y Charles eran de escuderías diferentes, así que tiempos libres diferentes, creo.
— Solo espero que no te deje plantada como esa vez que nos cancelaste a mi y a tus amigos de toda la vida, porque iban a hablar por videollamada luego de no responderte por tres días seguidos y al final terminaste llamando a los chicos llorando porque no había respondido y salieron fotos que él andaba en una fiesta. — me dolió, ni siquiera mis amigos habían sacado ese tema desde que ocurrió y él viene y lo hace sabiendo que ese día me sentí fatal.
— ¿Estás diciendo todo esto porque te rechacé una salida? — pregunté algo irritada cerrando mi laptop con algo de brusquedad.
— No, no es por eso Emilia, solo te lo digo por tu bien, no mereces que sufras por otra persona.
— ¿Por otra persona que no seas tú? — tomé mis cosas mientras me levantaba.— no sabes si sufro o no, porque nunca te he dicho nada Samuel.
— No es necesario que lo digas, se nota demasiado cuando tienes problemas y últimamente es casi siempre.
— No quiero seguir hablando, me iré a la terraza para seguir con el trabajo.— anuncié antes de cerrar la puerta algo fuerte, sabía que tenía que comportarme y no olvidar que yo aquí estaba haciendo las prácticas y que Samuel era mi supervisor, si él quería podía hacer que me despidiesen.
Me senté cayendo casi rendida en la silla y mesa que estaba frente a mi, aguantando las ganas que tenía de llorar, no sabía mucho la razón, pero solo quería hacerlo. Supongo porque en el fondo sabía que Samuel no había dicho mentiras, en realidad no mintió en nada. Pero no lo admitiría, menos hoy que con Charles estábamos bien, tranquilos y felices. Eso, últimamente, era un logro bastante grande y no quería arruinarlo.
Ignoré todo lo que estaba sintiendo y seguí con el trabajo que tenía que entregar hoy, intentado olvidarme de la pequeña discusión que tuve con Samuel y solo pensar que hablaría con Charles, lo extrañaba bastante.

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Distancia || Charles Leclerc
FanfictionA más de 11,000 km de distancia, entre una estudiante de periodismo y un piloto de la fórmula 1. Todo apunta que cualquier tipo de conexión entre ellos sería imposible, pero un follow en Instagram une más de lo que pensaríamos. Nada de esto podría...