En la antigua Grecia, nos cuenta Fernando Savater en "El valor de educar", existían dos figuras importantes en torno a la educación de los niños. El maestro, por un lado, era un colaborador externo que enseñaba a los niños conocimientos instrumentales como lectura, escritura o matemáticas; por otro lado, el pedagogo era un fámulo -un miembro de la familia- que enseñaba a los niños valores y tradiciones, modos de manejarse en la vida pública, en la vida privada, fomentando su carácter y su integridad moral, ¿con cuál más se identifica usted? Lo curioso es que de cien docentes a los que les hice la pregunta, ninguno me pudo responder que se sentía inclinado tanto a uno como a otro. Los resultados, sí, se lo digo, los 100 se inclinaron por el rol del maestro. La frase más escuchada "los valores se aprenden en la casa". Hay una trampa en la pregunta. La palabra "más" da la impresión de que puede elegirse cualquier postura y la otra quedará comprendida, aunque en menor medida, en la elección. Usted no puede elegir entre una y otra, no puede ni debe, porque su compromiso con la docencia y la excelencia, eso que lo hizo comprar y leer este libro hasta este punto, abarca los contenidos específicos de su espacio y todo lo demás. Usted no se convierte en la mejor versión de usted mismo, en un gran líder ni en un excepcional educador para luego enseñar solo análisis de oraciones. Porque si es así, cierre este libro, no es para usted. Dedíquese a otra cosa, de verdad. No quiero, ni los demás lectores de este libro que eligen la excelencia quieren, un colega como usted. Le agradezco su tiempo y espero me disculpe por no habérselo dicho desde un principio. Vuelva cuando comprenda que, para ser un docente excelente, usted debe ser una excelente persona y una excelente persona no es indiferente cuando se debe señalar lo que está bien o lo que está mal y tampoco puede ver cómo un estudiante toma decisiones que lo dañarán y no decirle nada, no advertirle o tratar de ayudarlo de alguna manera. La educación no es la administración de una cuenta bancaria donde ingresan y egresan números. La educación es un encuentro con otros que demandarán de usted que los lidere y los ayude a construir un futuro mejor y una sociedad mejor, feliz y sana. Los que se quedaron, y los que volvieron después de pensarlo, agárrense bien de los asientos porque este viaje está llegando al final y el camino se va a poner muy difícil. El poeta irlandés O'Reilly dijo que la llave del éxito es el conocimiento del valor de las cosas. Es hora de que usted termine de saber todo lo que vale y cuánto valor le puede agregar todavía a su vida, dentro y fuera del aula.

ESTÁS LEYENDO
El libro de oro del Docente ¡Conviértase en un docente extraordinario!
No Ficción¿Te has preguntado alguna vez cómo mantener la atención de tus alumnos o qué hacer cuando parece que nadie valora tu esfuerzo como docente? Usted no está solo. En este libro, lo invito a un viaje donde no solo encontrará respuestas a esas preguntas...