"𝐄𝐥 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐨𝐥𝐨𝐫 𝐞𝐬 𝐞𝐥 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐬𝐮𝐟𝐫𝐞 𝐬𝐢𝐧 𝐭𝐞𝐬𝐭𝐢𝐠𝐨𝐬."
—𝐌𝐚𝐫𝐜𝐨 𝐕𝐚𝐥𝐞𝐫𝐢𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐢𝐚𝐥.
Cuando entramos en el instituto, sentí todas las miradas clavarse sobre nosotros como si fuésemos un espectáculo ambulante.
Me invadió una sensación incómoda, como si estuviera totalmente fuera de lugar. En mi antiguo instituto jamás había sido de las más populares, pero eso nunca me importó. No era el tipo de persona que disfruta siendo el centro de atención... Y, sin embargo, allí, con tantos ojos evaluándonos, solo quería que la tierra me tragase.
Las chicas nos miraban a Kaia y a mí de arriba abajo, como si intentaran catalogarnos en cuestión de segundos. Y a Frey y Heist... bueno, mejor ni hablar: ellas los miraban con una mezcla de interés y descaro que preferí ignorar.
Los chicos, por su parte, observaban a Frey y a Heist con curiosidad, casi con cierta admiración, y a nosotras con la misma expresión con la que las chicas observaban a ellos.
Respiré hondo mientras caminábamos por el pasillo hacia jefatura. Me limité a seguir a los demás mientras rezaba internamente para que aquel día se terminara cuanto antes.
✠✠✠
El día, sorprendentemente, no resultó tan horrible como había imaginado. La mayoría del tiempo lo ocupamos en exámenes de prueba, así que nadie tuvo la necesidad de hablar más de la cuenta.
A la salida, fui hacia el coche de Frey y me acomodé en el asiento del copiloto. Él ni siquiera levantó la vista; simplemente encendió el motor y comenzó a conducir de vuelta a casa.
No dijo nada. Yo tampoco.
El silencio que nos envolvió durante todo el trayecto era denso, incómodo... como una tormenta que se acumulaba sin llegar a explotar. Cuando aparcó delante de la casa, me bajé del coche dando un portazo, incapaz de seguir conteniendo la frustración, y entré sin esperarlo.
Subí a nuestra habitación y me encerré en el baño.
¿Cómo podía ser alguien tan borde y tan bipolar al mismo tiempo?
Escuché la puerta de la habitación cerrarse de golpe y supe que había llegado. Aún enfadada, salí del baño. Frey estaba tumbado en la cama, enviando mensajes por el móvil como si yo no existiera.
Me ignoró. Así que yo hice lo mismo. Cogí un libro, me senté en mi lado y lo abrí... aunque mi mente era incapaz de retener una sola palabra.
—¿No vas a preguntarme qué tal hoy? —solté al fin, incapaz de contener más el nudo en mi pecho.
—No me importa.
Auch.
La palabra me atravesó como una cuchillada. No solo por lo que dijo, sino por el tono frío, indiferente... como si de verdad no significara nada para él.
Sentí los ojos humedecerse y apreté los labios.
Respira. Expira. No hagas una escena.
Pero no pude. Me levanté de la cama, tiré el libro sobre ella y me dirigí al gimnasio.
No me puse los guantes. Solo comencé a golpear el saco con todas mis fuerzas, una y otra vez, dejando que la rabia me quemara los músculos y el pecho. Golpeé hasta que mis manos resbalaron y el dolor punzante me indicó que estaba sangrando.
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𝗨𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗣𝗼𝘀𝘀𝗲𝘀𝗶𝗼𝗻 |𝗙.𝗦|
Fanfiction「❝-¿ʜᴀꜱᴛ ᴅᴜ ᴀɴɢꜱᴛ, ᴇᴠᴇ? -ɴᴇɪɴ. ❞」 ─────────────────────── ༄ 𝘶𝘯 𝘧𝘢𝘯 𝘧𝘪𝘤 𝘥𝘦 𝘧𝘳𝘦𝘺 𝘴𝘵𝘦𝘪𝘯 |TERMINADA|
