La vista frente a nosotros debe ser de las más maravillosas que he admirado en mi larga vida. El índigo de la luz nocturna se funde con el resplandor esmeralda y se adornan con las partículas doradas que flotan cerca del árbol de la Manzana Dorada. Puedo sentir la energía del bosque vibrando en el aire y hormigueando en la punta de mis dedos. Me pregunto si Denna también podrá percibirla de la misma manera, o será por el hecho de que soy usuario de magia. Una sensación en el centro de mi pecho me avisa que no es un tipo de magia conocida para mí. Algo me dice que es tan antigua como esto árboles, como el inicio de los tiempos, incluso. Un escalofrío recorre mi espalada y se me eriza la piel. Esto debe ser temido y respetado en igual medida.
Al adentrarnos cuidadosamente en el claro, me da la sensación de que estamos siendo observados. Miro alrededor pero lo único que nos rodea son los imponentes robles que comienzan a emitir un suave resplandor verde al igual que el particular árbol. Bajo la vista hacia mis manos y noto que todo ha sido bañado en tonalidad verde y azul. Miro a Denna a mi lado y obeservo su piel iluminada por el resplandor, dándole un aspecto casi divino. Mi corazón se detiene por una milésima de segundo. Me recuerda a las ilustraciones de las diosas en los libros de la biblioteca del castillo que solía leer de niño. Me digo a mí mismo que debo apartar la mirada pero no puedo. No quiero. Se vuelve hacia mí con los ojos iluminados por el entorno y siento algo quebrarse en mi interior. Casi lo puedo oír derrumbándose en el centro de mi pecho. No puedo identificar qué es, pero estalla en mil pedazos desperdigando astillas por todo mi ser. Debería apartar la mirada pero algo... ha cambiado. No puedo volver atrás. No puedo recuperar quién era hasta hace un instante y jamás podré.
Nos miramos como si estuviéramos viéndonos por primera vez. La intensidad de su expresión me golpea como una ola en mar abierto y no quiero nadar, no quiero luchar. Quiero dejar que me ahogue y llene mis pulmones de agua. Quiero dejar que me asfixie y me hunda. Quiero entregarme a su ferocidad y voluntad, con la esperanza de que su corriente me arrastre y me deje gentilmente en una costa segura. Suelto una respiración que no me di cuenta estaba conteniendo pero no rompo nuestro contacto visual. Todo mi ser me dice que hay algo intangible formándose entre nosotros ahora mismo pero, temo que siquiera pensar en ello, pueda asustar a Denna y hacerle huir como una frágil ave. No me atrevo a moverme ni un milímetro por el miedo a provocar que se escape de entre mis dedos para siempre. Una punzada me atraviesa el pecho. Es mi conciencia recordándome que está en su naturaleza ser esquiva y que nunca seré capaz de cambiar eso. Y tampoco debería, no tengo el derecho. Sería como intentar alterar el cauce de un río. El dolor se intensifica y reprimo el impulso de llevarme una mano allí para reconfortarme. Estoy tan abrumado de pensamientos que comienzo a sentirme mareado.
De pronto, dirige la mirada a la Manzana Dorada y rompe el silencio.
—Está colgando muy alto. Supongo que más de tres metros. ¿Tienes como dos metros de altura, verdad? —me pregunta en un susurro y oír su voz se siente lejana. Aún me siento atrapado en mi ensimismamiento pero sigo sus ojos y le respondo:
—Sí, mido casi dos metros, así que probablemente esté un poco alto para que yo la alcance. —no me siento real. Nada se siente real.
—Sí, pero yo mido como un metro sesenta, así que si me subo a tus hombros, podría alcanzarla. ¿Crees que podrás soportar mi peso? Soy pesada.
Su planteo me vuelve a la tierra con una sacudida y pestañeo varias veces al procesar sus palabras. No puedo evitar soltar una risita y levantar una ceja hacia ella.
—Podría cargarte durante días si fuera necesario. Solo súbete a mis hombros. No eres tan pesada como piensas.
Realmente pienso que olvida que soy un elfo y ella una simple humana. Quizás me subestima. Caigo en la cuenta que en realidad se siente una carga. No está acostumbrada a depender de nadie, por lo que pedir ayuda la debe hacer sentir incómoda. Me alegra que esté contando conmigo. Quiero hacerle sentir que puedo con todo lo que me pida. Me agacho todo lo posible flexionando las piernas y le hago un gesto con las manos.
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Trazando sigilos | #CopaFenix2025
FantezieEl tiempo se está acabando para Denna y se queda sin opciones. El rumor de un misterioso nigromante conocido como "El Gris", la lleva a comenzar un viaje a través de las tierras pero se encuentra con un contratiempo: Aiden, un elfo. A pesar de no c...
