La miro sin poder borrar la sonrisa de mi rostro. Hay algo en ella que no puedo descifrar, apenas puedo describirla en su totalidad. Si tuviera que compararla con algo, me encontraría pensando en un dragón. Un ser majestuoso que al verlo te corta la respiración, pero tan peligroso como lo provoques. Sabes que no debes acercarte, incluso siquiera mirarlo a los ojos puede ponerte de rodillas, y sin embrago no puedes evitarlo. Y ¿Cómo podrías? Es un ser único el cuál aún antes de que desaparecieran, eran raros de encontrar. Con Denna sucede lo mismo, todo en su presencia te grita en la cara que no te acerques y que si lo haces te matará de la forma más cruel, pero me encuentro una y otra vez con mis ojos en ella y deseando acercarme. Incluso tocarla, para asegurarme que es real. Aparto la vista de ella para distraerme de mis pensamientos y le pregunto:
—¿Cuál es el plan ahora?
—Ahora, podrías hacer uso de tu influencia como príncipe élfico, para encontrar a un mago y ahorrarnos muchos problemas, ¿Qué dice, Su Alteza? —me dice molestándome. Sonrío de lado y arqueo una ceja.
—Denna, aclaremos esto ahora mismo. Ya no soy un príncipe. Me exiliaron, ¿Recuerdas? No tengo ningún tipo de poder o influencia. Tendremos que pensar en otro plan.
—Está bien, está bien —me dice y pone los ojos en blanco. Cada vez que hace eso me molesta y me divierte en partes iguales. Es tan descarada. Luego se pone seria y se vuelve hacia mí.
—¿Estás seguro de que quieres ayudarme con esto? Tengo un largo camino por delante y no será bonito. Tendremos que viajar mucho, comer mal, dormir donde podamos y lidiar con mucha gente... ¿Realmente lo has pensado bien?
—No. No lo he pensado bien, no te mentiré, pero estoy confiando en mi instinto en este momento. Siendo honesto, nunca he conocido a nadie como tú antes y... por alguna razón desconocida para mí, me importas. No hay nada que desee más en este momento que ayudarte y no creo que pueda dejarte hacer esto sola.
Mis palabras brotan con una honestidad aplastante y me hace sentir extraño y expuesto. Denna aparta su rostro de mí y comienzo a notar que hace eso cada vez que quiere ocultar una reacción que no puede controlar. Sonrío para mis adentros. Se siente como una pequeña victoria.
—No tenemos tiempo para que te despidas de tus compañeros elfos en tu campamento... Estamos muy lejos de allí ya. ¿Qué pensarán cuando noten que no volverás? Quizás piensen que te maté, ya que escapaste detrás de mí después de que te robé esas monedas.
—Denna, mi campamento no está tan organizado como puedas pensar. No creo que nadie se dé cuenta de que no estoy allí luego de un buen tiempo e, incluso si lo notaran, dudo que se molesten en buscarme. —me río antes de procesar por completo sus palabras. —Además, sé que no me matarías, porque simplemente pareces una persona que no haría algo así. No creo que puedas ser tan violenta incluso si quisieras. —intento sonar convencido de mis palabras para mi propio bienestar mental pero en el fondo de mi mente algo hace ruido.
—Es bueno que subestimes las cosas que podría hacer. Así, nunca lo verás venir si algún día tengo que matarte —responde riendo y me es imposible adivinar si lo dice en serio o no. Me río por lo bajo pero el ruido en mi mente se convierte en una seria inquietud.
—¿Acabas de decir que algún día podrías... tal vez... matarme?
—Estoy diciendo que soy el tipo de persona que hace lo que sea necesario para lograr sus objetivos. Medios para un fin. El fin justifica los medios. Llámalo como quieras. Estarás bien siempre y cuando no te interpongas entre mis objetivos y yo —no hay un atisbo de duda en su tono y la intensidad en sus ojos me eriza la piel. Le sostengo la mirada algo preocupado, pero también decidido. No retrocedo, un milímetro.
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Trazando sigilos | #CopaFenix2025
FantasiaEl tiempo se está acabando para Denna y se queda sin opciones. El rumor de un misterioso nigromante conocido como "El Gris", la lleva a comenzar un viaje a través de las tierras pero se encuentra con un contratiempo: Aiden, un elfo. A pesar de no c...
