Decido continuar pasando tiempo con Bromista y los demás elfos por un rato más. Sigo charlando y riendo con ellos, y los veo volverse más cómodos conmigo a medida que pasa el tiempo. Me llama la atención el juego de dados que algunos están jugando y al notar mis ojos curiosos, me explican las reglas del juego mientras ríen y apuestan. Declino cada una de sus invitaciones a unirme a la partida, pero continuo observándolos atentamente. Después de un rato, me encuentro a mi misma divirtiéndome con la escena y borro la leve sonrisa que se está formando en mi rostro. El elfo que me trajo aquí no se aparta de mi lado y puedo sentir sus ojos en mí de tanto en tanto.
—¿Puedo preguntarte algo? —se inlcina un poco para oir mejor. —¿Qué hacen en la naturaleza? ¿Están viajando?
Si bien es sabido que su raza suele viajar entre reinos, no es habitual verlos instalados en un campamento, y por lo que puedo notar a simple vista, llevan aquí un buen tiempo. Bromista se detiene por un momento pensando mientras considera mi pregunta.
—Puedo responder solo si haces lo mismo —levanto una ceja y estudio su expresión por un momento, parece sincero. Los demás elfos también parecen interesados en nuestra charla aunque intentan disimularlo. Sonrío mientras asiento considerando mi respuesta. Parecen ser lo suficientemente inofensivos como para decirles la verdad. O al menos una parte de ella.
—Está bien. Estoy aquí porque me metí en algunos problemas y terminé en el bosque tratando de encontrar mi camino de regreso a la ciudad. ¿Y tú? —inclino la cabeza hacia Bromista y lo miro a los ojos. Suelta una risita y mantiene mi mirada.
—Muy bien, también estoy aquí porque me metí en algunos problemas.
Los demás se ríen ante la respuesta y asienten, aparentemente aprobando su sinceridad.
—¿En qué tipo de problemas te metiste? —me pregunta de pronto. Me aclaro la garganta ante sus palabras de Bromista e intento desviar el foco de mí.
—Tú, un elfo, ¿en problemas? Eso es algo que nunca he escuchado antes —digo medio bromeando mientras me río. —Y, ¿todos estos otros elfos se metieron en el mismo problema que tú entonces? —recorro el campamento con la vista, evitando su pregunta.
—Si crees que los elfos no se meten en problemas, es porque nunca has escuchado algunas de las historias que contamos —mientras me mira sonríe con picardía. Algunos elfos se ríen y noto que ya no hacen ningún esfuerzo en disimular lo pendientes que están de nuestra conversación. Luego baja la vista y dice:
—Supongo que ellos también están aquí por sus propias razones —se detiene por un momento antes de continuar. —Entonces, ¿te perdiste en la naturaleza porque estabas tratando de huir de esos problemas? Me pregunto qué habrás hecho.
Estudio su rostro mientras habla. Me tomo un momento antes de responder.
—Puede ser que haya salvado a algunas personas de unos guardias en la ciudad y eso podría haberme metido en problemas —digo haciendo una mueca. Suelta una carcajada auténtica que casi me contagia. Oigo otras risitas sueltas y siento miradas intrigadas en nosotros.
—Así que eres del tipo que defiende lo que es correcto, ¿eh, Errante? —luego cambia a un tono con algo más sobrado. —¿Es por eso que estás aquí en el medio del bosque, para alejarte de esos guardias y evitar los problemas que te buscaste?
—No soy ese tipo de persona. Eso suena como un héroe, y no lo soy —respondo a su primer oración bruscamente. —Y sí, tengo que pasar desapercibida hasta que las autoridades se olviden de mí —añado. Se ríe por lo bajo ante mi respuesta.
—Ah, hay una diferencia entre héroes y simplemente hacer lo correcto —dice y noto el sarcasmo en su voz. Aprieto la mandíbula, molesta. Es típico de los elfos ver el mundo en blancos y negros, el bien y el mal, héroes y villanos.
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Trazando sigilos | #CopaFenix2025
FantasiaEl tiempo se está acabando para Denna y se queda sin opciones. El rumor de un misterioso nigromante conocido como "El Gris", la lleva a comenzar un viaje a través de las tierras pero se encuentra con un contratiempo: Aiden, un elfo. A pesar de no c...
