Como cada mañana, me despierto y me dirijo al aljibe a cargar agua fresca para el desayuno. Kelda mientras tanto nos prepara té con leche y miel en un gran tazón, mientras Denna se encarga de doblar y guardar las mantas donde dormimos. Al salir de la casa, la brisa me acaricia el rostro y me hace sonreír un poco. Dejo salir un pesado suspiro mientras el balde se llena. Espero hoy no sea el día. Sacudo la cabeza para alejar ese pensamiento y vuelvo adentro, para encontrar a ambas terminando los detalles del desayuno. Denna se vuelve hacia mí y me dedica una sonrisita de lado que enciende una chispa en mi pecho. Ese gesto es mi triunfo más reciente. Logré sonsacárselo luego del primer ciclo. Para fines del segundo, podía deleitarme con su sonrisa al menos una vez al día. A esta altura, es parte de mi rutina diaria. Podría sacrificar el delicioso té y los panecillos por el resto de mi vida, pero no esa sonrisa. Le devuelvo el gesto mientras me acerco encorvado. Le entrego el recipiente a Kelda y nos sirve tres vasos de agua fresca junto con todo lo demás. Mientras desayunamos y hablamos acerca de los recados que hoy tocan, no puedo quitarme la sonrisa de la cara. Esta paz, esta tranquilidad, esta vida simple y sin complicaciones, reyes o nigromantes... Podría acostumbrarme a esto por siempre. Y aunque creo que le llevaría mucho más tiempo, también Denna. Es por eso que al mediados del tercer ciclo, cuando sus heridas ya habían sanado por completo, señalé que no podíamos irnos estando en deuda con Kelda y todo lo que hizo por nosotros. Con eso compré un cuarto de ciclo más. Luego, la fortuna me sonrió cuando a uno de los enanos vecinos se le vino abajo parte del techo de su casa. El arreglo me llevó un total de ocho días, seis días más de los que realmente necesitaba. Después de eso, mi creatividad estaba llegando a su límite, hasta que Denna comenzó a preocuparse seriamente por el hecho de que no teníamos dinero ni mucho más que lo puesto. Al oír nuestro problema, Kelda nos sugirió ayudar con recados en el pueblo a cambio de una que otra moneda y aquí estamos: sentados a la mesa como una gran familia, bebiéndonos nuestro sexagésimo séptimo té con leche y miel mientras nos preparamos para ganar algo de dinero.
Luego de terminarnos el desayuno y juntar las tazas, Denna y yo nos dirigimos al centro del pueblito en dirección a la panadería principal. Mientras caminamos se queja una vez más de que aún no domina su nuevo arco. La escucho atentamente mientras engullo mi noveno panecillo. En el camino saludamos a todos los enanos que ya han comenzado su día y se mueven de punta a punta por las callecitas, pero hoy parece haber algo diferente. Ralentizo de a poco el paso mientras recorro las casas con la mirada. Hay guirnaldas de flores adornando los faroles y varias vecinas colocan lazos en las puertas de las casas. Frunzo el ceño y ladeo la cabeza un poco confundido mientras murmuro:
—¿Qué crees que esté sucediendo?
—¿Algún festejo de traslación quizás? —Denna intenta adivinar mientras sigue con la mirada a un grupo de jóvenes que se persiguen unos a otros con arreglos florales.
—No lo creo. Ya hemos pasado por uno de esos aquí y todo era acerca del pastel gigante —agrego mientras recuerdo el sabor a crema y vainilla. Luego de un momento, mi mente vuelve a hace unos días atrás cuando Kelda nos lo mencionó —Oh. Es hoy — cavilo alzando las cejas. Mi memoria siempre ha sido excelente. ¿Cómo pude olvidarlo? Quizás me he relajado demasiado estos últimos ciclos aquí...
—¿Qué es hoy?
—La mitad del verano. Es una festividad Dwaheimr muy antigua. Solían festejar que habían sobrevivido las altas temperaturas de la temporada mientras trabajaban en las minas —intento apartar los recuerdos de los enanos que he visto morir bajo el reinado de mi padre y luego de aclararme la garganta, digo —Eljathmmar.
—¿Elja-t-...? Como sea, parece ser algo importante. —murmura distraída con el ajetreo. Suelto una risita ante su intento de pronunciar el nombre. La lengua de los enanos es compleja incluso para los elfos, no es de sorprender que le cueste trabajo siquiera repetirlo. Asiento en acuerdo y le digo divertido
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Trazando sigilos | #CopaFenix2025
FantasíaEl tiempo se está acabando para Denna y se queda sin opciones. El rumor de un misterioso nigromante conocido como "El Gris", la lleva a comenzar un viaje a través de las tierras pero se encuentra con un contratiempo: Aiden, un elfo. A pesar de no c...
